Archivo | noviembre, 2007

Hey hey my my (rock and roll never dies)

30 Nov


Que BRMC y Kings of Leon son las grandes bandas americanas de rock del momento (más allá del diseño mondriano de White Stripes y su superguitarrista agotado), es algo que a mi particularmente no me genera muchas dudas.
En un momento musical poco propicio, los riffs que creíamos perdidos acuden al rescate: Un paisaje desértico de contundente y visceral música. El rock brilla por su ausencia…Pero no perdemos la esperanza…Y cuando los faros de un camaro iluminan el camino de tierra, mientras un viejo casette de coche atrona con gritos primigenios, sonreímos.
Tienen que venir unos mormones a sostener el espíritu del género, y encima no se dignan a incluir “My third house” en el disco.
Chicos, que no estamos para lujos:
El single de la semana…

Metáforas Políticas: Olmert

30 Nov


“Si llega el día en que la solución de los dos Estados fracasa, y afrontamos una lucha al estilo surafricano por la igualdad del derecho al voto, el Estado de Israel habrá terminado” (Olmert)
Es lo más inteligente que he oido de un presidente israelí desde que mataron a Rabin.
Pone sobre el tapete la paradoja de que la existencia de Israel como estado confesional y eminentemente basado en una realidad racial y religiosa fracasará inevitablemente si continúan saboteando la creación de un Estado Palestino.
Dicho de otro modo, la política israelí es el principal obstáculo para asegurar la continuidad del estado de Israel.
Vivir conjuntamente y crear una sociedad no segregada no solo resulta difícil por el odio mutuo, sino que acabaría con la visión del pueblo elegido por Dios, del Estado Judío no como estado de ciudadanos, sino de feligreses (o cuanto menos, si no practicantes, si miembros de la matriz cultural propia).
Por fin un líder judío deja la hipocresía a un lado y pone de relevancia lo fundamental: El conflicto es la repugnancia hacia el otro, la necesidad de construir muros y dejar al otro lado el problema. El punto de estancamiento al que conduce la reluctancia a abandonar tierra sagrada y crear un vecino incómodo y potencialmente rival, frente al peligro mucho mayor del enemigo interior, como masa sin estado a la que integrar en el sistema concediendo derechos políticos y sociales, una fuerza demográfica hostil alojada en el propio estado, o atreverse a lo inconfesable: El deseo de ignorar, neutralizar, marginar, y eliminar esa fuerza hostil. Un appartheit. (Uno incluso mayor que el actual estado de aparcar el problema al otro lado de la muralla).
Y a pesar de ello, Rabin en su discurso del Nobel se refería a que “Conmigo aquí hay cinco millones de ciudadanos de Israel — judíos, árabes, drusos y circasianos –“.
Esa es tal vez la clave: Que un ciudadano sea un ciudadano. Y nada más.
Aunque esa oportunidad ya se perdió.

Comicopera

27 Nov


“Estoy buscando el número 1 de la pequeña Lulú. Y si no me vale cualquiera de Frank Miller, la misma cosa es.”

Metáforas Políticas: Parole!

27 Nov


“Se ofrecen duros a cuatro pesetas. Razón, en cualquier sede de partido”.
Hemos llegado a lo absurdo: Debatir las intenciones, las promesas y las escenificaciones: Señores, si no tienen ni programa todavía!
Ya lo dice Francesc Mora en el artículo enlazado:
Aquí hay tan mala leche porque se chinga poco. ¡Chingar, chingar malditos! Que habéis llegado a tal grado de mendacidad que dan ganas de romper el carné de identidad, declararse apatrida y que os vote vuestra señora madre.

Pd. Mariano, cada vez que se bajan impuestos, es a los demás, porque sangran a mi familia. Me conformo con que no me toques el Estatuto de los Trabajadores, que bastantes empleos de mierda rulan por ahí. Y que no me veo con un nuevo manual de derecho laboral…

Familia

26 Nov


Exiled de Johnnie To es en cierto modo una variante de Sonatine de Takeshi Kitano.
Eso no la hace peor película.
Se trata de la travesía del desierto de un yakuza condenado que ha vuelto a la ciudad, y sus amigos encargados de matarle, pero incapaces de hacerlo en frío.
Una singladura en la que ese “Dead man Walking” y sus amigos y supuestos verdugos contemporizan desobedeciendo al capo, porque junto a la mujer del condenado, forman un nuevo concepto de familia, la familia armada de perdedores:
En un desesperado intento de asegurar a su mujer e hija un futuro, tratan de coger un encargo de asesinos a sueldo, pero se ven envueltos en una guerra de bandas en la que su propio jefe les descubre la infidelidad de no haber asesinado al hombre en cuestión.
Al final, deciden su camino de huida lanzando monedas al azar, eligiendo carreteras, caminos y trayectorias de forma aleatoria, porque en el fondo da igual, perdidos en páramos que no son más que ningún lugar, huyendo de sus propios actos, buscando Eldorado, y enfrentados al destino fatal que les persigue.
La película más kitaniana de To, con ese deje de fatalidad y predestinación, de tragedia griega u operística, de pasiones, venganzas, malentendidos, pequeños secundarios arteros, policías inoperantes y miedosos, sangre, sudor, balas, muerte, esperanza y desesperanza.
Si sale cara, vives, si sale cruz, mueres. Siempre sale cruz.

Bloc Party en Greenspace el jueves

25 Nov


La audiencia del greenspace estaba entregada de antemano, pero si algo me ha sorprendido de Bloc Party es que esperaba un grupo frío, distante y estático, y en cambio comparecieron derrochando simpatía, hablando al público en todo momento, sonriendo, bailando, y con un Kele saludando a los del final de la sala o saltando abajo para cantar con el público alrededor.
(Salvando quizá el guitarrista, algo distante).
Fue un concierto impecable desde el punto de vista de sonido (y eso que la sala greenspace no tiene buena fama con sus paredes de ladrillo, su tamaño de nave industrial, su techado de uralitas).
El batería parecía afentamínico, pero con un dominio total: Se multiplicaba, y ofrecía un show por si solo. Efectivo y efectista, carismático, solo por él vale la pena la entrada.
Abrieron con Song for Clay.
Tocaron Sunday, Flux y Hellicopter en los bises, con el público botando enloquecido en una fiebre hooliganesca de la que procuraba alejarme un tanto, protegiéndome con los codos.
Empezaron con tralla, tocaron Banquet al principio, también cayó (creo) Tulips.
Sin embargo el momento de la noche fue “Like Eating Glass”, coreada por todos.
Otros grandes momentos fueron Hunting for withches y The Prayer, que fueron bailadas con entusiasmo, y los momentos de paz de So here we are y I Still remember o This modern Love.
Lástima que se dejaran Secrets o Two more years.
Kele Okereke derrochó simpatía a pesar de su mala fama en ese sentido, y se produjo una perfecta comunión entre público y grupo, que acabó montando una segunda batería, ejecutada por el bajista.
Energía, intensidad, calidez, ternura y potencia, en un concierto poliédrico: muy bailable, muy rockero, muy sentimental.
Flux mejora en directo un ciento por ciento.
“It’s so cold, in this house…”
“Like drinking poison, like eating glass…”

Ya queda menos

21 Nov

45-Fangoria- Arquitectura efímera (2004)
Mucho mejor de lo que aparenta, un disco facilón y pegadizo, pero también sólido. Una buena producción a lo dandy warhols, que no se ha repetido, y la inteligencia de Nacho Canut para armar algo coherente y divertido.

RENAU 2

20 Nov





“Los hombres han creído que lo importante es tener, olvidando que lo importante es ser” (Oscar Wilde)

Wintercase: Editors

20 Nov


Voy a empezar hablando de lo poco negativo del live de editors.
La palabra clave en Editors es intensidad, implicación, emoción. Y es muy difícil trasmitir al cien por cien durante una hora y veinte, a tumba abierta.
El segundo punto: es un tracklist muy potente, pero al que le falta quizás dos o tres canciones más de las que marcan la diferencia.
Dicho esto, el concierto fue una catarsis colectiva, con un cantante en forma que se deja la vida y la voz en agradar, y que acabó subido al piano, un buen guitarrista, y un batería muy bueno.
El bajista estaba en segundo plano, a oscuras y como apartado del resto.
La voz del cantante en directo es impresionante, suena más potente y menos artificial que en el disco. Una de las grandes voces del directo que he visto jamás, con un timbre mucho más parecido a Dave Gahan que en el disco.
Derrochó carisma, y empezó con platos fuertes, encadenando canciones, combinando piano y guitarra sin casi transición, dejándose la piel.
Una gran energía para todos los temazos que fueron desgranando uno por uno, sin ausencias (bueno, faltó la estupenda versión de Stereolab, pero esa no la tocan).
All sparks, bones, no faltó una.
Hacia el final, la complicidad total del público se resintió al tocar alguna canción un poco más floja, y el concierto estuvo a punto de entrar en una bajada demasiado pronunciada, pero supieron remontar y no dejaron que el asunto se viniera abajo: Tiraron mano de The Racing Rats.
El sonido era espectacular, Editors volvieron a conectar y a hacernos vibrar, les reclamamos más, y en los bises con Smokers outside the hospital doors se despidieron a lo grande.
No fue un directo perfecto pero estuvo a punto de serlo.

Single de la semana: Un jodido grupo chino que hace new wave

20 Nov


¿Son New Pants los Pulp chinos? ¿Cómo pueden ser tan deliciosamente horteras? Parece que además de animar la escena de Beijing (recordemos el contexto del rock chino: Nacido en los 80 y ligado a las protestas de la época, y en la cuerda floja desde Tiananmen. La censura, el fomento del pop cantonés y sus ídolos juveniles apolíticos) han sido protagonistas de ciertos reportajes, sin llegar a tener documental propio como algunos compatriotas(Joyside protagonizaron Wasted Orient).
Hay una cierta vida propia, un indicio de vitalidad que transpira sus modos naifs pero energicos. Mientras algunos grupos occidentales mueren de éxito, New Pants cuentan sus ganancias por los casettes que venden, se lo pasan bomba, y parecen insultantemente divertidos.
Y eso, vale mucho.