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Música 2007 I: El furgón de cola I

15 Ene


Ha sido un año complicado, con muchos discos a tener en cuenta, muchas decepciones, muchos Lps de nivel medio, y pocos discos excepcionales.
Empezamos por alguna decepción, y por algunos meritorios que no entran en lista (En realidad si, pero mi lista de RYM es de 200 y pico referencias, con algunas decepciones incluidas).
Este año, influenciado por mis repasos a los 70s y 80s, incluyo Eps y singles que me parecen importantes por ser independientes, o por representar canciones muy grandes que vienen en discos muy malos.
Primero decepciones:

La decepción del año es para La leyenda del espacio, el disco que marca la muerte artística de Los planetas.

The Good, the Bad and the Queen marca la mediocridad de Damon Albarn huérfano del talento de Coxon, y es otro de los fracasos del año.

Aunque el fiasco de verdad se lo llevan Interpol. No faltan un par de aciertos, pero Our love to admire significa pasar de ser una de las bandas punteras de la década a una del montón. Aunque no perdamos de vista la magnífica No I In Treesome.

Batacazo también para unos chemical brothers inmovilistas, inoperantes y prisioneros de su propio cliché. El primer disco de hilo musical para indies, perfecto para pinchar en el carrefour o el pryca. Se les ha ido la olla y el talento. Bien producido estallido de mediocridad. Menos bailables, menos pop, menos de todo. Con todo Battle Scars no esta tan mal.

Waterboys firman uno de los peores discos de su carrera.

Ocean Colour Scene cometen suicidio artístico. Voy a decirlo alto, claro y despacito a ver si me entienden: No os arratreis.
No lo hagais. Habeis sido muy buenos como para parir un disco con una simplicidad, una falta de imaginación, y una nulidad compositiva tan patentes.

A The National y Spoon les caen parabienes por ser aburridos y poco excitantes.

The Bravery deciden que prefieren la mediocridad a la diversión. The Sun and The moon merece erradicarse, borrarse de los anales de la música.

Mando Diao nos regalan un puñado de caras b deslavazado con algún acierto puntual y mucha cara dura. Disco para finalizar contrato y salir libres, material de descarte con un par de buenas tonadas de optimismo. Cachondos como son, lo titulan Never Seen the Light of Day. “If I Don’t Live Today, Then I Might Be Here Tomorrow” es un buen single.

Foo Fighters facturan AOR, pierden la garra, hacen un disco tan correcto como poco atractivo e incongruente, y confirman que estan viejos. Long Road to Ruin es muy buena.

Fountains of Wayne piden a gritos la jubilación anticipada y hacen un disco impersonal de power pop que podría haber firmado cualquier banda del género, tal es así que da igual que sea de FOW o de perico de los palotes.

Architecture in Helsinki se situan en el lugar de cómo hurgarle las ocurrencias a David Byrne a ver que pescan, no son malos pero que dejen el cadáver de Talking Heads en paz por el amor de dios. dicharachero, machacón, autocomplaciente, y sin embargo con muchas virtudes (directo, festivo) que no consiguen remontar el disco.

A los de Six By seven hay que buscarles camisa de fuerza porque su disco de puro arty huele a autocomplacencia y a vanidad de la “intelligentsia” del pop: Da entre asco y sueño.

¿Volverán a levantarse travis? Oyendo la garra de “Eyes Wide Open” uno quiere y puede creer que si, pero el optimismo amable a lo cat stevens no va a arreglar nada. Han decidido pasarse al pop inofensivo, y luego al tontipop, de modo que entre la Britney Spears de la que se reian haciendo una versión y ellos hay cada vez menos diferencia. De productor en todo caso.

Smashing Pumpkins, o como publicar un discote cuando solo tienes canciones de peso para un Ep. ¿Había que volver a sangre y fuego, fuera como fuese? …Es taaaan largo. Suena a dinosaurio desbocado y desorientado que a veces pisa fuerte pero que no sabe a dónde va. Trip egomaniaco del que destacar 7 Shades of black y Tarantula…por salvar algo del naufragio.

Neil Young y sus sueños de cromo son la resaca Neofolk de un disco genial como el Living with War, y si bien no puedo ser muy duro con caballo salvaje, si me quejo amargamente de los coros de niños y los plagios al Nash de “Our House”.

Aunque siempre será mejor que el hilo musical de ascensor indie de Air, y su propuesta atmosférica que intenta convertir el aire en mierda. Como alquimistas no tienen precio.

Y ahora las 4 reseñas del apocalipsis:
The Good, The Bad and The Queen:
Básicamente la diferencia entre este disco y una mierda es…mmmm….vaya, ninguna.
¿Una vuelta al pop british? ¿Un resurgir del talento mermado de Damon? ¿Un intento de separarse de la broma mediática de Gorillaz y el yugo de la (pesada) estela de Blur?
Y una leche.
Otra vez mirándose el ombligo.
Yo solía apreciar al Albarn músico que hacía pop rock. Cuando su ego se hinchó como un globo, cuando creyó que todo lo que tocaba era oro, cuando apuñaló a su amigo Coxon por la espalda y sin dar la cara, Albarn empezó a serme no solo antipático, sino aburrido.
Su supuesta experimentación es pueril, infantil, da casi risa…Faltan las canciones, le faltan por todas partes. Un disco como el 13 de Blur, puede no gustarme, puedo encajarlo como un cambio que no me resulta cómodo, pero lo respeto.
Pero hace tiempo que el respeto se esfumó, cuando sus melodías se convirtieron en bromas de mal gusto.
¿Fue Music is my radar el principio del fin? ¿O fue el concierto del FIB, totalmente desganado y tocando a malas las viejas y queridas canciones…?
No importa, porque este es un disco triste, apagado, aburrido, rutinario, falto de talento, de chispa…
Y cuando suena bien es de prestado (Mercury Rev. Kinks)

Interpol:
The Heinrich Maneuver es el peor single de la historia de Interpol, un grupo que adoré en su debut, pero que no hace más que defraudarme. En otro tiempo, la mentada canción no sería sino una digna cara b. En este disco brilla, más por contraste con la morralla que por mérito propio.
Uno piensa: No puede ser tan malo como pienso. Y le da muchas, muchas oportunidades. Abre el corazón, porque desea ser seducido. Pero ni un espectador cómplice puede sustraerse a la decadencia y aburrido acabado de un disco de rutina. Han tenido tiempo, y no lo han aprovechado.
Excepto No I in Threesome (deja vu, pero efectivo) y Pioneer to the falls (que parece temazo, y no lo es tanto, pero claro…), me esta pareciendo un ladrillo. Clónicos, quemados, poco inspirados, poco emocionantes, reinciden una y otra vez en canciones ya hechas. El disco comienza bien, pero se tuerce pronto.
Se alaba una y otra vez “Mammoth”. Cuando es un simple ejercicio de estilo, tan sonoro y crudo como intrascendente y vacío.
“The Scale” y “Peace is the Trick” es relleno. Con todas las letras. No son malas canciones, pero…¿He esperado tres años para esto? Por favor…
Wrecking Ball y The Lighthouse conforman un final de disco absolutamente terrible. Duele oirles caer tan bajo: Canciones aburridas para cerrar un disco aburrido.
Resumen: Dos primeras canciones geniales, y luego se hunde en la autoparodia, repetición, mediocridad, y un final de disco blando, sin empaque, deslavazado, absurdo, aburrido y, en su última canción directamente horrible.
El principio del disco es prometedor. Luego se torna mediocre. El final es desastroso. Un resumen de su carrera, de sus tres elepés.
Claro que el disco tiene aciertos, pero no es eso lo que espero de Interpol. Esto ha sido su “Second Coming”.
Han pasado de ser cruciales, a ser del montón.

Los Planetas:
Sinceramente, sigo en shock, cuando pensaba que aquel grupo que tanto me gustaba iba a salir del bache creativo en que estaba sumido, me encuentro con que probablemente sea así, pero que la música que ahora hacen no me interesa en absoluto.
Es más, engendros como la canción con Morente me provocan directamente migraña.
No se si es un buen disco o no, de hecho no se ni siquiera si es un disco, una patraña, una genialidad, o los zumbidos que oyes una tarde de resaca.
Hay dos grandísimos momentos como Reunión en la cumbre y Alegrías del incendio, singles de los de siempre con letras magníficas.
El resto, inaudible noise flameco con ínfulas de clásico. Ladrillos ruidosos con un jota a lo navajita plateá al que ni se entiende, ni interesa entenderle demasiado.
En la lírica, tampoco conecto más allá de los momentos indicados. Jota se inspira en canciones populares y letras tradicionales, con su mala follá habitual, pero hay cierta simpleza y cierto deja vu en sus letras.
Es un Lp denso, denso como el demonio, pesado como el plomo…Los que defienden que bajo tal densidad instrumental hay una densidad emocional estan equivocados. Esto es un paseo ruidista y confuso por pasajes que no les corresponden, y que sencillamente allanan con torpeza. Se trata de una mezcolanza que puede engañar a más de uno. Los más dirán que es la cumbre planetaria. Para ellos la cumbre. Detrás del etéreo Toxicosmos pasado había sentimientos, había talento, aquí solo hay ganas de rebasar barreras haciendo experimentos con gaseosa. Muy bien, abajo barreras, pero muestrenme algo nuevo. Lo que sea. Y no lo escondan con áridos pasajes de aires folclóricos embadurnados con la capa de modernidad, escondidos con la capa de la invisibilidad de Jason Pierce.
Denso, con una construcción instrumental notable, es un disco en que se desmarcan, y eso es admirable, de su pasado.
Pero cualquier tiempo pasado fue mejor.

Air:
El disco es sencillamente una mierda.