Archivo | septiembre, 2010

Resaca 29-s

30 Sep

“Fourier define la sociedad moderna como un mecanismo donde prevalece la licencia individual más extrema, sin dar ninguna garantía al individuo contra la usurpación de la masa, o a la masa contra la usurpación del individuo. La historia parece enseñarnos que ningún movimiento popular por enégico y vigoroso que sea, puede producir cambios profundos y permanentes en el organismo social del mundo civilizado. Los elementos preponderantes del movimiento, los hombres que lo conducen y lo alimentan, terminan por experimentar un distanciamiento gradual de las masas y se ven atraídos hacia la órbita de la clase política. Quizás aporten a esta clase cierto número de ideas nuevas, de una mayor energía creadora, la enriquecen de inteligencia práctica, con lo cual le dan una juventud siempre renovada. La clase política sin duda tiene un sentido muy afinado de sus posibilidades y de sus medios de defensa. Despliega una notable fuerza de atracción; es raro que no ejerza influencia aún sobre el más hostil e irrenconciliable de sus adversarios. Desde un punto de vista histórico, los antirrománticos tienen mucha razón cuando resumen su escepticismo en un tono tan cáustico como el siguiente: ¿Qué es una revolución? Las personas disparan tiros en una calle y eso rompe muchas ventanas: los únicos que sacan ventajas son los vidireros. El viento empuja el humo. Los que está arriba empujan hacia abajo a los demás…”

(Robert Michels, los partidos políticos)

Aunque no comparto la visión histórica gatopardiana al cien por cien de Michels, esta huelga ha sido un simulacro pactado para salvar la cara, un paripé, una ruina, una tomadura de pelo, una parodia a destiempo de algo que debió pasar hace tiempo, pero que ahora solo se representa como farsa. Ineficaz y dañina.

El Dr Zito, Ottinger y Paolo2000 reflexionan en sendos posts, desde ángulos distintos. Yo poco puedo aportar, más allá de que coincido con Ottinger en revolverme, escindido entre mi instinto de justicia social y defensa de los derechos, y mi cinismo hacia los supuestos abanderados del mismo, su desfachatez, su connivencia, su hipocresía; contra esta huelga que es una No Huelga. En mi réplica al más estusiasta (Dr. zito) se resume mi posición.

Antes solo una España helaba el corazón. Tal vez ahora somos menos ingenuos, y hace falta mucho empeño por encontrar una partícula de la misma que no lo haga.

Baudrillard estaría contento: ¡Esta huelga no ha tenido lugar!

Una Tomenta en el paraíso

23 Sep

The Verve no es un grupo al que relacionar alegremente al shoegaze. Casi toda su trayectoria han hecho un epic rock, a medio camino entre el brit, los simple minds, el post rock, la psicodelia, y, por qué no, cierto sinfonismo.

Sin embargo su primer disco A Storm in heaven encaja de pleno es esos territorios adyacentes al movimiento grisáceo del shoegaze. Un primer disco heterodoxo, con un Ashcroft ambicioso (nunca lo fue tanto) y mesiánico, que lleva su admiración por Jim Morrison a un terreno atmosférico, onírico, evanescente.

Podríamos relacionarlo con los 60s y 70s ácidos, tanto con los pink floyd menos obvios (¿obscured by clouds tal vez?) como con cierto dream pop excesivo de apenas un lustro antes (Talk talk por ejemplo). Y sin embargo, a pesar de la sinuosidad de las canciones, que se escapan de la fórmula concreta del pop y su sencillez pegajosa, The Verve son más concretos, menos divagantes.

Las drogas rezuman un album que se declara hijo espiritual del primero de Stone Roses (otra anomalía maravillosa). La palabra psicodelia, abusada y malgastada de normal, parece haber perdido su contenido, además de necesitar siempre un matiz. Aquí hay poco léxico más allá de ella para describir el sonido. Partir de los Doors para, en un egotrip fascinante de Ashcroft, trascenderlos en una nueva y excitante propuesta. La perfección de la misma les llevaría a comprender que el camino ya no daba para más, y tratarían de formular una vía más asequible, menos al filo, pero menudo destello produjeron acá.

Un disco hijo de su tiempo, y que se entrecruza con la sensibilidad shoegaze de sus contemporáneos: Huida, escapismo, alucinación, abuso sonoro, densidad, ensueño. Este es un disco, al contrario que los siguientes del combo, más interesado en la mística que en la grandeza, es un disco de ingesta de peyote en la campiña inglesa.

Star Sail o Blue (cuyos dobles sentidos y exhortaciones al escapismo, ya sea por carretera o por vena, hacen de ella una canción señera del disco) son clásicos, y otro tanto ocurre con los singles que precedieron al disco (She’s a superstar, all in the mind, gravity grave).

Un disco shoegazer aún a pesar de ser mucho, muchísimo más que eso. (y también se diferencia por carecer del noise. Logran el mismo efecto con tormentas sónicas únicas. A veces la diferencia con los compadres shoegaze es la que separa al cirujano de precisión, con el veterinario del pueblo)

Una respuesta coherente de los 90, a la psicodelia histórica. Un camino a un estado anímico especial, un clásico ineludible de los días grises de aquella época.

There you were on the floor cut up
And all alone I’ll help you
Conceived in a chrome dream I was a crease
In the shirt that this world wears
Till I met Blue, I was in obscurity he said
Loosen up who do you wanna be?

We could steal a car and listen to the stars
I can see you’ve choked on them too
Had enough of late night films
Just enough for an hour or two
Oh Blue show me something new
Oh Blue show me something new

Blue, I’ve got a question every time I hold you
Yeah, Blue, I’ve got a question every time I swallow you it’s true

Spike danced for 10 days long
We were just heading for the sun
You shot him down there’s blood on my face
His heart’s in the right place
What they gonna do to you
What they gonna do
Blue don’t forget the word I warned you
Oh Blue don’t let them push you don’t let them destroy you
Meanwhile I’m searching with my brain blown eyes
See the world through my dirty lonely mixed up mind

Crisis en federaciones infinitas ( I )

23 Sep

Si cierto diplomático (Clausewitz tal vez) afirmó en su día que la guerra es la continuación de la política por otros medios, la simulación de la guerra fría tendió a invertir los términos: la política era una guerra por otros medios.

Para mi, las primarias que se celebran como democracia, normalidad, alternativa, estos días en las huestes socialistas, vendrían a ser “una guerra civil por otros medios”.

Partiendo de lo micro, de lo local:La irrupción de Asunción no se entiende. O más bien si, es una performance más del estilo fallero del pspv. Como el que se apunta a una filà de moros y cristianos, y se pelea por ser el jefe moro.

Hagamos historia. En el congreso en que salió Romero secretario general, Asunción, ex ministro, parte importante de una corriente socialista valenciana, lo apoyó. Romero tenía la sana e imposible intención (casi una cruzada) de renovar el partido y anular las camarillas y familias que venían batallando por el control. ¿Les suena? El mismo reto que tuvo Alarte ante sí, y que trató de realizar cambiando la estructura territorial del partido. El mismo fracaso a la hora de finiquitar grupúsculos tentaculares.

En las primarias correspondientes para candidato, Asunción se presenta y sale derrotado.

Hasta acá correcto. Legítimo tratar de ser alternativa, al pensar que tenía cierto tirón mediático por ser exministro…

Pero cuando Romero somete al órgano correspondiente su lista de candidatos para los escaños autonómicos, con una importante limpia de la vieja guardia, y bajo amenaza de dimisión si no se le deja renovar el partido (algo se olía el hombre de su debilidad orgánica, a pesar de ser el jefe oficial), pum, lo tumban con la connivencia de los asuncionistas.

Tras lo cual, con los carteles de Romero ya puestos para las elecciones, y sin tiempo para brindis democráticos, Asunción candidato. Candidato derrotado. Candidato perdedor de sus propias primarias. Pura solución de emergencia. Descalabro.

Si González estuvo en la trinchera contra Suárez, Aznar contra González, Rodríguez contra Aznar, o Barberá contra el socialismo valenciano, si lo que venía a cuento era mantenerse al frente de la nave y trabajar en una oposición de reconstrucción del partido y del proyecto electoral, lo que hace Asunción es irse a su casa. Asunción tuvo su oportunidad de disputar lo que ahora reclama, y se fue a su casa. Dejando al PSPV descabezado y con un zafarrancho de luchas internas que pa qué.

Y ahora que ya ha hecho negocios, opción muy legítima, y que ya tiene tiempo (otros en su caso juegan a la petanca), vuelve intempestivamente, y con la cara de presentarse “renovador”.

Quién hay tras esta operación, si el pajinato (por joder a Alarte, al que puso ella con la idea de interinidad dócil mediante, o por joder a Blanco), si el propio Asunción en un flaco favor a su partido, como espontáneo, o vaya usted a saber, lo ignoro. Pero, a pesar de que no es diputado, de que no puede enfrentarse en Les Corts, de que su oposición ha sido vacía y titubeante, monotemática y reactiva, Alarte se ha ganado la oportunidad de intentarlo. Hasta el próximo Termidor del PSPV al menos.

Asunción, celebrado sobre todo por el PPCV y los nostálgicos, con un cartel y un tirón mucho menor que cuando perdió contra Zaplana, es celebrado como renovador (?) o incluso como normalización del viejo pspv, en dónde no habría, según estas gentes, que renovar por renovar, y habría que aprovechar los viejos políticos. Que corta es la memoria, y que agradecidos los amigos mediáticos: De Puig no se dijo eso, y tampoco se acuerdan que fue la guerra civil orgánica Lerma-Ciscar la que aconsejó una cierta política de purgación de los chuchilleros, y superación de los codazos (el proyecto de Pla)

Y antes de hablar de Madrid (Gómez vs Mª Teresa Campos de joven), o del PNV, o del gobierno, o de Sarko, comentar la tremenda espantada, a lo persecución de Benny Hill, de la “geganta” Carmen Alborch. Que se ha quedado en cabezuda. A última hora, ha hecho un cálculo de los sueldos oficiales que tiene, y ha pensado que ser la cabeza de la oposición en el Ayto. no le compensa, dejando de nuevo al partido con el culo al aire y sin repuesto, ante el probable triunfo total de Barberá. Eso se llama miedo, eso se llama poca vergüenza, falta de responsabilidad…Pero claro, el senado es lo que tiene. Jubilaciones doradas, ¿para qué líos?

Le Noise

19 Sep

Disco del mes en micronesia, el viejo rockero canadiense viene pisando fuerte. Si no fuera por él, por BRMC, por Crocodiles, y dos o tres más, vaya añito más marchito nos habría tocado.

Este es un disco con una atmósfera densa, un aire fantasmal, como de volutas de niebla, con una tristeza que te envuelve, melancolía tenaz que se agarra a melodías y guitarras secas, montaraces, susurros escupidos con un airado quejido… Le Noise es un disco corto, pero para nada fácil, es un disco que tiene pocas chances de ganar popularidad, aunque desde su renacer noventero (Freedom, en los últimos 80s, Sleeping with angels y Mirrorball) y con el Living With War, y tal vez el Are you passionate (debilidad personal mía) , es de lo mejor del último Young, al que veo que flaquea cuando se pone folkie (Greendale, Chrome dreams II) y cuya última entrega era como mínimo irregular.

Le Noise nos devuelve al artista de Cortez The Killer, lo cual no es moco de pavo. De esas echuras de sueños indios y leyendas montaraces se nutre el sonido de Le Noise. Dicen en RYM que Young se ha guardado Hitchhiker 35 años (o más) en un cajón, y que solo la ha tocado en contados conciertos, y los fans la conocían de dudosos piratas y maquetas.

Ahora le saca lustre y de qué modo. La espera vale la pena. La leyenda sigue viva.

Rubicon

11 Sep

Otros años en esta ineludible efeméride he recordado otras efemérides que se ven oscurecidas (Chile, Brel) por el peso de la Historia reciente (Esa que Fukuyama daba por terminada, esa que Huntington transforma de nuevo en un sencillo juego de buenos y malos).

Hoy viene a cuento hablar de ficciones. Rubicon es una serie de espias de ritmo lento, misterios profundos, y miradas largas de desconcierto de sus protagonistas. Es una de esas series (Dexter, True Blood) que sin variar sus líneas maestras funcionan de modo doble: Por sí mismas son excitantes, pero también pueden contemplarse como su propia parodia, desde un punto de vista irónico. Depende del humor que tenga uno en un momento concreto.

El protagonista es un hombre que perdió a su familia en el 11-s. Comenzará a trabajar como analista de inteligencia (espionaje), hasta que una serie de circunstancias le lleven a cuestionarse para quien trabaja realmente, o si su intelecto está efectivamente al servicio de la patria.

Rubicón es interesante por su tono paranoide, pero también por su medición del estado de los USA defensivos post-11s. La desconfianza del protagonista hacia el entramado de la inteligencia y contrainteligencia, y el desapasionamiento con que se habla de asesinatos selectivos, victimas colaterales, entre café y café, teorías conspiranoicas, empresas de seguridad privada, lobbys armamentísticos, desinformación, etc, es muy interesante, a falta de que se mantenga el ritmo de la intriga propiamente dicha.

Especialmente divertida de tanto en tanto, absurdamente críptica casi siempre, un poco obvia a veces, excitante de una forma extraña y gafapastil, en ocasiones el tono gris y asfixiante se torna surreal: las profundas miradas de espanto y sospecha de James Badge Dale, alias sosoman, son cristalinas y nada sutiles. El papel de Arliss Howard es especialmente jugoso como veterano y siniestro espía gayer de la Cía. El resto del equipo de analistas se mueve entre el ambiente profesional a lo “ley de los Ángeles”, hasta la tontuna suprema del personaje de Dallas Roberts, un Nerd que encajaría mejor en una serie tipo Bored to Death.

El último capítulo era puro relleno, pero es una serie que me intriga, aunque aún no se si de un modo serio, o en un modo autoparódico. Ganarían si se pusieran paranoicos al estilo desquiciado de Dick, me parece a mi…

Luther

11 Sep

En Luther todo fluye elegantemente. El héroe torturado, el policía emparedado por su culpa, perseguido por sus fantasmas,amenazado por su perder pie, agobiado por su desintegración familiar, no alcanza a convertirse en un manido tópico. El actor Idris Elba, conocido por su papel al otro lado de la ley en The Wire, le da sustancia, humanidad, y densidad.

Luther es una serie policíaca, sí, pero también se pregunta acerca del Mal, de la Ley y la Justicia, de los héroes vengadores, de la amistad entre un policía y la psicópata que le supera en los juegos mentales de gato y ratón, se pregunta acerca del valor, del remordimiento, de la soledad del que hace lo que debe incluso cuando rompe las reglas (“-Esto está mal, Luther. – Sí, pero es lo correcto”) y finalmente acaba cuestionando al mismo aparato policial, guiado por indicios, construyendo casos para poder ganarlos, impotente ante la corrupción, la mentira, y la barbarie.

Luther lo tiene todo, héroe carismático, villanos memorables, extrañas simbiosis, ambientes asfixiantes en un Londres que se derrumba por la fuerza de la entropía, del crimen, de la decadencia, de la perversión. ¿Existe el Mal? ¿O en ocasiones nos movemos en un terreno ambiguo, en un sendero tortuoso?

¿Podemos ponerle rostro? ¿Qué harías para detenerlo? ¿A qué precio?

P.D. Por cierto, he leído criticas inmisericordes (The Guardian) que no han sabido apreciar el tono de comic, de pulp hard boiled, de revista de los 50, pero pasada de vueltas…y la eterna condena al protagonista por no repetir la contención de su papel en The Wire es absurda, este papel pide volverse loco, e Idris lo consigue…

Ayer y hoy

9 Sep

Swervedriver: El ruido y la furia

4 Sep

Si resultaba forzado pero justificado incluir a Boo Radleys en el shoegaze, la inclusión de Swervedriver se antoja aún más difícil de defender.

Estilísticamente, aparte de su pasión por el ruidismo guitarrero, y ciertos brochazos o toques, no responden demasiado al perfil, incluso aunque hemos venido maldiciendo y sembrando dudas acerca del canon shoegázico.

No, Swervedriver encajarían a priori más en coétaneos, adyacentes, simpatizantes.

Pero se antojan necesarios. Si Boo Radleys aportaban matices, Swervedriver aportan dos cosas fundamentales al shoegaze:

Son el puente entre el movimiento británico y el grunge, elemento de enlace entre dos tendencias no tan alejadas y desconexas entre sí como cabría suponer.

Y, aún más notable…son el grupo de toda la hornada que tenían más posibilidades de tener éxito. Porque el shoegaze (a diferencia de su revivalismo) es un movimiento eminentemente local. Ride tuvieron algunos singles en las listas y prestigio en las islas, pero fuera ni el tato.

Boo Radleys triunfaron en su reconversión pop, y también de forma limitada y nacional.

My Bloody Valentine nunca han pasado de ser un grupo minoritario, mimado de la crítica pero de paupérrimas ventas, cuyo culto ha crecido a posteriori.

Swervedriver no triunfaron, pero lo tenían todo para llevar aunque solo fuera en calidad de influencia, parentesco o afinidad, al shoegaze al siguiente nivel, al que nunca alcanzó, a la conquista de América y del éxito comercial, de la MTV y del reconocimiento mundial.

Haciendo un ejercicio de ucronía, un what if musical, si Swervedriver hubieran tenido más suerte (y eran el único grupo pinchable en radios norteamericanas de toda la camada. Insistieron mucho y sin fortuna en las giras americanas en sus inicios) mucha gente habría conocido el shoegaze de rebote, por simpatía, y hubiese llegado a ser tan influyente como el grunge.

Es mera especulación, pero no me parece descabellada…

Además, aventuras posteriores de su frontman alimentan la sospecha de que si Swervedriver no jugaban a ser shoegazers con todas las de la ley, era precisamente porque sabían que tenían posibilidades, y no querían limitarse, sino que preferían un perfil más indefinido, entre el indie rock, el shoegaze, el grunge, y el pop puro y duro. Eran un grupo “catch-all”.

Y haríamos mal en menospreciarlos por ello. Sorprendentemente, sus canciones han envejecido mucho mejor que las de la mayoría de grupos shoegaze. The Hitcher o Never Loose That Feeling suenan extremadamente bien hoy en día.

Raise es su album más vinculado al shoegaze. En Mezcal Head suenan mucho más accesibles, pero uno se sorprende: cuanto más accesibles, mejor envejecen. Finalmente Ejector Seat Reservation, su mejor disco, se aleja tanto del canon que podría ser un disco de rock americano, aunque irónicamente ya daban el éxito americano por perdido y no se publicó allí , podría ser un disco de pop inglés, de ex shoegazers, o de punk-popers irlandeses “a la” China drum (o mejor, a lo Compulsion). La amigüedad al poder. Casi parece que estuvieran borrando sus huellas a la espera del salto que nunca se llega a dar, cuando su tiempo ha pasado e incluso el grunge con el que se quieren hermanar-medir-desafiar-infiltrar comienza a flaquear…

99th Dream confirma esa bajada, ese anacronismo, ese intento de facturar indie rock tan solo, ese último gesto desesperado, mediocre e improcedente.

Una banda menor, sin duda, pero cogiendo el Juggernaut Rides ’89-’98, el recopilatorio, uno no lo diría, especialmente en esa época de principios de los 90. Sin duda la influencia americana es enorme…pero hay momentos, en que es difícil no percibir cierto entente con algunos compañeros shoegazers (Slowdive). Duel o The Hitcher difícilmente podrían excluirse en un recuento de canciones del género, si bien en la división menos ortodoxa.

Swervedriver es, en definitiva, un caso claro del potencial desperdiciado, y por eso, su inclusión “por simpatía” con un género que ha sido olvidado y ninguneado sistemáticamente. Parece que al fin y al cabo, la relación entre ambos tal vez era ésa.

Moderna familia perruna

4 Sep

Hablar de Canino es difícil. En El ansia, el estupendo análisis daba paso a un interesante intercambio entre detractores y defensores.

Una confesión al respecto: Me resultaba un poco extraño que todos coincidieran en tratar a Canino como una película-metáfora. Es cierto que plantea temas acerca de la modernidad, el aislamiento, la educación, el lenguaje, la sociedad, el sexo. Pero para mi lo que subyace es la historia de una familia, y, si me apuran, a través de ella, la historia de muchas familias.

Me parece interesante que Canino aparezca precisamente en un momento en que muchos padres apuestan por la educación en casa, teniendo a la escuela por embrutecedora, un instrumento de control social, de normalización, de receta única para intelectos diversos: La solución de los burgueses que pueden permitir pasar el tiempo educando a sus hijos es el do it yourself aplicado a la escuela, que salvaría a sus hijos del inútil adoctrinamiento oficialista.

Cierto que Canino narra un extremo, un caso de familia enferma, pero a través de la desviación, vemos cómo funcionan ciertos mecanismos comunes. Así, más que en Haneke, a la que une el ritmo pausado, la puesta en escena fría, y la idea de epatar con ideas fuertes y situaciones de impacto, con ese tono didáctico del que se quejan algunos, yo pensaba en Celebration de Vinterberg, en Secretos y Mentiras de Figgis…

En Canino vemos la relación padres-hijos llevada al límite: Hijos creados a la carta, en un entorno artificial de invernadero, esclavos del lenguaje heredado, programados como en una célula terrorista o una secta para responder a los estímulos, para compartir prejuicios y mitos, y finalmente, expuestos a una existencia agobiante en la que no hay otro contacto, y el tedio y la rutina envenenan la existencia cotidiana.

Porque no sólo de metáfora social, de reproducción a pequeña escala de los pecados y contradicciones de occidente vive la cinta, sino que es una historia de una emancipación imposible, de una “cría” de los vástagos (por utilizar una terminología muy Sloterdijkiana) como animal de compañía, algo se insinúa cuando el padre se interesa por la adquisición de un can adiestrado, una cría como vehiculo para la inmortalidad, como fantasía paterna de perpetuación, como pobladores de un paraíso perdido que no es tal.

Atrapados por el lenguaje, tal vez la cárcel más estrecha e insidiosa de todas, que les determina no sólo a la hora de pensar en escapar, sino en la misma concepción de una salida. La especulación sobre el malentendido entre lenguaje aprendido y realidad, entre representación y objeto representado, es uno de los análisis más brillantes de la película.

Canino utiliza el humor (gatos, zombies, aviones, colmillos mediante) como lubricante para narrar una saga familiar, y ya que estamos en tierras griegas, podemos incluso intuirla como la llegada a casa de un Ulises moderno, perdido en sus propias perversiones y fantasías, jugando a convertir su villa de Ítaca en un Olimpo particular. Los elementos exteriores que irrumpen en el mundo de la Villa (una Villa más asfixiante que la del Prisoner) sólo exacerban las semillas de rebelión ya existentes. Que Rocky, Tiburón, y alguna que otra experimentación sexual hagan germinar la idea de la huida no deja de ser un puntazo.

Canino representa un entorno controlado artificialmente. Pero el mundo del Afuera como páramo inhóspito, en un final dramático, hacen pensar en esta familia disfuncional, y en cómo en el fondo muchas familias se parecen a esta, e intentan crear un refugio que los salve, que los acaba asfixiando, sea de secretos, malentendidos (Figgis), como de negaciones y abusos intolerables que se hacen pasar por la norma (Vinterberg).

Supongo que lo quiero decir es que me ha parecido una película especial, inteligente, y que no funciona sólo a ese nivel de Gran-película-metafórica-sobre-las-verdades-fundamentales que todos se empeñan en reprocharle.