Archivo | febrero, 2012

Solidaridad con el Emperador desnudo

12 Feb
“La  naturaleza de esta solidaridad-en-la-culpa puede ser mucho más específica; cuando por ejemplo el líder es atrapado en una situación embarazosa, la solidaridad del grupo se fortifica gracias a la renegación común de los sujetos de la desgracia que pone al descubierto el fracaso o la impotencia del líder. Una mentira compartida es un lazo incomparablemente más efectivo para un grupo que la verdad. Tal vez uno debería volver a leer “El traje nuevo del Emperador” de Andersen: Por supuesto todos sabían que el emperador estaba desnudo, y sin embargo, era precisamente la renegación de ese hecho lo que los mantenía unidos…afirmando la realidad, el niño desafortunado rompió el lazo social”

(Slavoj Zizek, Las metástasis del goze)

Repítalo mil veces: "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades…"

12 Feb
En una revista de divulgación había leído también el resumen de un experimento psicológico: se trazan dos líneas en una pizarra, una, A, netamente más larga que la otra, B. Después se muestra la pizarra a un grupo de cinco personas a las que se les pide que digan cuál de las dos líneas es la más larga, A o B. Cuando todos se han desternillado de la risa provocada por un test tan estúpidamente fácil, cada uno responde. Cuatro miembros del grupo, cómplices del experimentador, afirman contra toda evidencia que la línea B es más larga que la A. El quinto miembro, que en realidad es el único sujeto del experimento, termina, indefectiblemente, a costa de una gran perturbación psíquica, rechazando el testimonio de sus sentidos y se adhiere al resto del grupo. Este es el tipo de experimento que los regímenes totalitarios han realizado a gran escala. Ellos han desarrollado la facultad de mostrar una silla a la gente y de hacer que digan que se trata de una mesa. Es más, se lo hacen creer. Desde este punto de vista, lo que Dick había contado en su libro, estimulado por el oráculo, no era del todo absurdo. Al contrario, había descubierto una profunda verdad.

(E. Carriere, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos)

La Mujer

3 Feb
“La paradoja de la Dama en el amor cortés equivale en última instancia a la paradoja del desvío: nuestro deseo “oficial” es que queremos dormir con la Dama; mientras que, en verdad, no hay nada que temamos más que una dama que podría ceder generosamente a este nuestro deseo- lo que verdaderamente esperamos y deseamos de la Dama es una nueva ordalía, una dilación más…”

“El amor cortés es una estricta fórmula ficcional, con un juego social “como si”, donde un hombre finge que su querida es la Dama “inaccesible””
“Privada de toda sustancia real, la Dama funciona como espejo en el cual el sujeto proyecta su ideal narcisista”.

“Es el siervo, pues, el que escribe el guión, es decir, quien realmente lleva las riendas y dicta la actividad de la mujer (dominatrix): pone en escena su propia servidumbre…”
(Slavoj Zizek, las metástasis del goce, seis ensayos sobre la mujer y la causalidad)