Una persona congelada

29 Nov

Una persona congelada no se debe

descongelar demasiado deprisa.

las células se desbordan, las paredes se rompen,

el corazón se para.

No pongas nunca a una persona congelada

en el microondas.

 

Ponla en una dura cama en una habitación

que de al norte, abre todas las ventanas.

No le des almohadones,

lo que necesita es dureza.

 

Cuando empiece a pedir agua a gritos, échale

unos trozos de hielo.

Cuando tenga hambre, unas cortezas de pan.

No estés demasiado tiempo en la habitación

para que no te coja afecto.

 

Necesita soledad, aislamiento.

Dale para abrigarse un trozo de tela basta.

Cuando por fin haya recuperado algo de su calor

te hablará de paisajes de una

particular belleza y esterilidad.

 

Eso lo saben todos los exploradores polares, los alpinistas,

los sin techo y los médicos de cuidados intensivos.

 

(Sirkka Turkka)

Pd.  Ése era mi instinto y mi pensamiento ante el dolor.

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Una respuesta to “Una persona congelada”

  1. antarcticastartshere noviembre 30, 2012 a 12:19 pm #

    ¿Y qué hacer para descongelar lo que ha dejado de latir?

    El poema es una belleza…

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