Archivo | diciembre, 2017

Cuentos de navidad

27 Dic

6e6eec96c9d89cd5019f3bbb7ad20e51b27085252689c00705f13ed3f49fcc6ef9bb9025838553282cd59a091cc7961fComo cada año, acudo a la llamada del blog amigo, y del amigo del blog, en Puedo saltar Charcos, con Alex Herrera de maestro de ceremonias, para junto a las mejores compañías, entregar mi cuento anual de navidad, casi nunca un verdadero cuento de navidad, sino más bien algo diferente.

Este año me he dejado llevar por el pesimismo de Huxley, el cinismo futurista de Neal Stephenson, o el escapismo virtual de la película “El Congreso”. No estoy tan satisfecho como otros años, pero las historias se abren camino hacia nosotros, no a la inversa. No las contamos.

En cierto modo, ellas no cuentan a nosotros.

Disfrútelo.

 

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Podcastfera: La noche de las luciérnagas

12 Dic

SECONDS - UK Poster (1)71mpy6m0nGL._SL1500_Esta semana he tenido el placer de colaborar en la emisión inaugural del podcast la noche de las luciérnagas hablando de ese clásico expresionista y alucinado que es Seconds (1966), de John Frankenheimer.

“Las luciérnagas son el único insecto con la propiedad de la luminiscencia, de deshacer la oscuridad. La noche es su hábitat natural y en la noche se diferencian del resto de los gusanos emitiendo luz para comunicarse. En este programa vamos a convertirnos en luciérnagas, a volar a baja altura para atravesar algunas de las zonas inquietantes y peligrosas de la ficción a las que la noche nos invita. “

En el podcast Carlota se mide al reto de hentrevistar a Juan Rada periodista de sucesos, colaborador habitual de Cuarto Milenio y de Milenio 3 con Iker Jimenez, investigador, redactor, y luego director del célebre semanario El Caso.

Un servidor elucubra sobre esa  vanguardista pieza de ciencia ficción distópica con tintes existenciales y psicoanalíticos.
De la mano de Alberto Martínez del podcast se adentra el universo creativo de Noviembre Nocturno, podcast señero del mundo del terror y la ficción investigando en la figura de Úrsula K. LeGuin.

LA NOCHE DE LA LUCIÉRNAGAS

¿Quién construyó la luna?

12 Dic

2133c939b1218c2921672d7a16fca9f9--broken-guitar-guitar-artUn disco psicodélico podría ser muchas cosas: Divertido o Serio, Mágico o experimental, un viaje de la mente, o una celebración carnal, así, este disco no es ninguna de estas cosas, a pesar de sus pretensiones gigantescas.

Por encima de todo, un álbum psicodélico debe ser el esfuerzo  de un artesano bien que sepa cuál es exactamente el sonido, la atmósfera, y la forma de lograrlos. Anton Newcombe, Jason Pierce, Roger Waters … Aún siendo unos monstruos del ego de rock and roll, dinosaurios, sabían utilizan cualquier herramienta del estudio, llamar a todos los productores que puedieran añadir un poco de sabiduría para compartir, cada músico con una idea loca y un excelente desempeño, y no dudaban en recurrir a ellos.

Conocen los trucos, cada pequeño clic en la mezcla que compone un sonido sutil y una gran sinfonía, realizada bajo su dirección, pero construída sobre un mayor equipo de talentos. Aún en artistas tan enloquecidos como Arthur Brown, o Roy Wood, eso es lo que una producción psicodélica se parece.

Esto no lo es. Probablemente debido a que un crisol enorme (o una tarta mágica de muchas capas, si lo prefiere), un torbellino de ideas pobremente realizadas y peor producidas, es lo que tenemos aquí, y Noel es una banda de un solo hombre, ya lo decía en una de sus canciones, que quiere estar solo con sus juguetes estudio. Sin ser realmente un maestro: él no es ningún Phil Spector, y, desde luego, no tiene la Wreckin’ Crew de Spector arropándolo (los músicos de estudio que eran el músculo para el cerebro del productor).

Este disco es un desastre y una vergüenza para la palabra psicodelia. Y David Holmes probablemente estaba en una esquina del estudio viendo el accidente automovilístico sin poder darle ninguna orden a Noel. Como contratar a Dali para pintar y empastar todo un muro en color blanco.

Disfruten de la broma:

BRMC 2018

3 Dic

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Peter Yates y su horda vuelven con fuerza, cuatro canciones como cuatro soles oscuros, avanzan Little Thing Gone Wild, disco que saldrá a principios de 2018 y que promete ser la enésima demostración de calidad, atmósferas tensas y oscuras, y rock que Yates viene creando y recreando desde hace casi 20 años tras su paso fugaz por el delirante mundo de Anton Newcombe, como aprendiz de brujo.

Dejo aquí constancia de mi fe inquebrantable, y de esos 4 trallazos que ya podemos disfrutar.

Las Ciudades invisibles

3 Dic

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LAS CIUDADES Y EL DESEO. 5
Hacia allí, después de seis días y seis noches, el hombre llega a
Zobeida, ciudad blanca, bien expuesta a la luna, con calles que giran
sobre sí mismas como un ovillo.
Esto se cuenta de su fundación: hombres de naciones diversas
tuvieron un sueño igual, vieron una mujer que corría de noche por una
ciudad desconocida, la vieron de espaldas, con el pelo largo, y estaba
desnuda. Soñaron que la seguían. A fuerza de vueltas todos la perdieron.
Después del sueño buscaron aquella ciudad; no la encontraron pero se
encontraron ellos; decidieron construir una ciudad como en el sueño. En
la disposición de las calles cada uno rehizo el recorrido de su
persecución; en el punto donde había perdido las huellas de la fugitiva,
cada uno ordenó de otra manera que en el sueño los espacios y los
muros, de modo que no pudiera escapársele más.
Esta fue la ciudad de Zobeida donde se establecieron esperando
que una noche se repitiese aquella escena. Ninguno de ellos, ni en el
sueño ni en la vigilia, vio nunca mis a la mujer. Las calles de la ciudad
eran aquellas por las que iban al trabajo todos los días, sin ninguna
relación ya con la persecución soñada. Que por lo demás estaba olvidada
hacia tiempo.
Nuevos hombres llegaron de otros piases, que habían tenido un
sueño como el de ellos, y en la ciudad de Zobeida reconocían algo de las
calles del sueño, y cambiaban de lugar galerías y escaleras para que se
parecieran más al camino de la mujer perseguida y para que en el punto
donde había desaparecido no le quedara modo de escapar.
Los que habían llegado primero no entendían que era lo que atraía
a esa gente a Zobeida, a esa fea ciudad, a esa trampa.

Mientras lucho contra los elementos, y mis propias carencias, y en espera de recuperar las emisiones regulares del podcast, me embarco en experimentos sonoros como el recitado de audiolibros. A ver qué tal, si mi ritmo acelerado no estropea la visita guiada a las ciudades invisibles.

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