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Deja Vu

13 Abr

fargo

fuckup

Jerry Lundegaard: [answering the phone] Jerry Lundegaard.

Carl Showalter: [voice over the phone] Alright, Jerry, you got the phone to yourself? Are you alone?

Jerry Lundegaard: [into the phone] Well, yeah.

Carl Showalter: [voice] You know who this is?

Jerry Lundegaard: Well, yeah, I got an idea. How’s that Ciera working out for ya?

Carl Showalter: [voice] Circumstances have changed, Jerry.

Jerry Lundegaard: Well, what do ya mean?

Carl Showalter: [voice] Things have changed, circumstances, Jerry… force majeure, acts of God.

Jerry Lundegaard: How’s Jean?

Carl Showalter: [puzzled] Who’s Jean?

Jerry Lundegaard: My wife! What the-?

Carl Showalter: [voice] Oh… right. She’s alright, but there’s a few people in Brainerd who aren’t so okay, I’ll tell you that.

Jerry Lundegaard: What the heck are ya talking about? Let’s just finish this deal up here.

Carl Showalter: [voice] Blood has been shed, Jerry.

Jerry Lundegaard: What the heck do ya mean?

Carl Showalter: [voice] Three people, in Brainerd… are dead.

Jerry Lundegaard: Oh, jeez!

Carl Showalter: [voice] That’s right, we need more money.

Jerry Lundegaard: What the heck are ya talking about? What do you fellas have yourself mixed up in?

Carl Showalter: [voice] Never mind that. We need more money…

Jerry Lundegaard: [interrupting] This was supposed to be a no rough stuff type deal!

Carl Showalter: [angry] DON’T EVER INTERRUPT ME, JERRY! JUST SHUT THE FUCK UP!

Jerry Lundegaard: Well, I’m sorry, but I just… I don’t…

Carl Showalter: [voice] I’m not gonna debate with you on this, Jerry! I’m not gonna debate! Three people in Brainerd were killed last night. We now want the entire 80,000!

Jerry Lundegaard: Oh, for chris’sake here!

(Fargo)

What’s Going On?

19 May






“Vosotros sois los escombros del muro de Berlín…” (Federico Jiménez Losantos)

“Hay muchas organizaciones de la izquierda radical” (Esperanza Aguirre)

“Huele a Rubalcaba” (La Gaceta)

“Acampar en una calle sin más no conduce a nada. No reconocer a la política, con actitudes prepolíticas, conduce a que la política sea demonizada o desprestigiada” (Jáuregui)

“La misión histórica de la adolescencia es, en tiempo de guerra, morir en los frentes y en la paz, embrutecerlo todo”. (Arcadi Espada sobre los jóvenes indignados)

¿Desea Saber Más?
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Como en el sketch de Monty Python sobre la inquisición, “nobody expects the spanish revolution”.

Hay muchas cosas que deberían ser dichas, pero no las diré hoy, con el maremágnum de ruido y desinformación. No aportemos mucho más al maelstrom. Sólo un pequeño guiño.

Y a los que se sorprenden, tras tragar carros y carretas durante meses, por el timing, o la oportunidad de todo esto, decirles que no es tan sorprendente: Los mensajes electorales han sido la gota del cinismo que ha colmado el vaso.

Guerra Eterna, I, II y III

Andrés Boix, I y II

Chapapote Discursivo I

Valencia toma la plaza

” He votado toda la vida a partidos que me dan asco para que no salgan los que me dan miedo”

(Twitteo de @profesandy)

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Yo solo me pregunto hoy como Marvin, What’s going on?

Y qué diablos, bajo a la calle, y grito, y siento el pulso de algo que creía muerto, sólo un síntoma de vitalidad, algo muy humilde, y de lo que nadie consigue apropiarse aún. Otro día ya pensaremos qué significa.

everybody thinks we’re wrong
Oh, but who are they to judge us
Simply because our hair is long
Oh, you know we’ve got to find a way
To bring some understanding here today

No hay estética sin ética

15 Mar

Habría que preguntarse por la diputación provincial como institución peculiar y/o ejemplar: Cómo su mismo entramado organizativo y normativo es la plataforma ideal para dar cobijo a un tipo de política clientelar específica.

En la Comunidad valenciana, estos bastiones, resisten a la figura del gestor pos-político y siguen la estela caciquil del XIX.

En esa vía, Alfonso Rus es un político de un mundo extinto perdido en los mecanismos de una política que ya no es la suya, y refugiado en el bunker inexpugnable de la institución provincial como anomalía.

Rus se comporta como el gobernador civil franquista que es en sus modos.
A la figura de villano de panfleto de Zola, el anti-héroe más insólito: El hombre íntegro como anomalía a su vez.

Román de la Calle, dimitido por buenas razones. Ante la censura y la incultura, ante el ordeno y mando que maneja el Museo de la Ilustración y la Modernidad como el que gestiona una plaza de toros, la honestidad.

“No hay estética sin ética” dijo el catedrático de estética, recordando a cierto profesor, dimitido en la lucha universitaria por la libertad de cátedra en la España franquista (Valverde).

Yo estuve en la concentración de protesta. Emocionantes las palabras y la dignidad de De la Calle.

Hacen falta más hombres íntegros, y lo que pasa es que nos vamos quedando huérfanos de ellos.

La gente del MUVIM seguirá trabajando magníficamente, sin duda, pero va a ser difícil olvidar el maltrato al ilustrado y su independencia, en la casa de la Ilustración

Al final el escándalo ha sido mayor, la publicidad ha salpicado a esos politicastros del XIX que apenas entienden lo que pasa, que apenas ven anormal dirigir como dirigen la diputación como cortijo personal y sistema de intercambio de prevendas.

La manera de politizar la cultura es quererla separar de la política, porque es la manera de controlarla. Mire, si alguien le dice que no es político, tiemble. O respira política sin saberlo o la esconde sin decirlo. No se puede vivir sin ser político, como no se puede vivir sin sentimientos. Tenemos la obligación civil de estar en la polis, de opinar de lo que pasa, de controlar el voto que delegamos.
(Roman de la Calle)

El Consell Valencià de Cultura calla y otorga. Barberá disiente pero no corrige. La Generalitat echa pelotas fuera. Todos esperan al fuego fallero para dejar pasar el escándalo.

Entrevista

Carta de Dimisión

La batalla de Cabanyal

8 Ene

A petición personal:

No nos andemos por las ramas. Falta sutileza.

Depredada la ciudad, destruída la huerta, cuyo futuro está preñado de negros nubarrones engordados por la PAC, por la desidia en apoyar la viabilidad económica del mundo agrícola, y por intereses espúreos, tocaba hace ya años, que la ciudad de Valencia se devorara a si misma.

En China, la destrucción de barrios con siglos de historia se ve con naturalidad, en una concepción que encantaría al PPCV, de remodelación y renovación continua.

Finiquitada La Punta (Vean el documental A Tornallom, en el que se cuenta por dónde se pasó el gobierno Valenciano la calificación de “Zona Agrícola de Especial Protección”), puesto en el mapa Nazaret, gueto de origen marinero, como el Cabanyal, mal comunicado y peor considerado, pero cuya proximidad portuaria puede hacerlo aún más una presa de futuro, toca construir una avenida al mar. Proyecto ya aplaudido por el Blasco de los cuatro jinetes y del diario Pueblo (y precursor anticlerical de un populismo valenciano que algunos han sabido transformar en su aparente opuesto ideológico)

Sin embargo, esto no es un cuento de Dickens en que la malvada solterona trata de amargar la existencia de algún pupilo desdichado. Aquí hay más trasfondo. Aquí los ahora opositores socialistas, concibieron y alimentaron un proyecto parecido. Lo que antes era bueno ahora es malo y todo lo contrario, en aras de un electoralismo torpe y chapucero, sin explicar su postura en temas graves como es el planeamiento urbano. Y Rita, y con ella muchos arquitectos, se preguntan por dónde puede crecer Valencia, cercada de fértil y ruinosa huerta, de (desgraciadamente) fétidas reservas naturales echadas a perder, lagos contaminados, nucleos urbanos adyacentes sobre cuyas cabezas pende la imposible ambición de anexión y la lucha por la supervivencia, el crecimiento, las dotaciones presupuestarias, y los negocios lucrativos…

Creced y multiplicaos.

Y aquí paz y después gloria. Es una vieja orgía que saluda el derrumbe como negocio, la catástrofe como oportunidad: desde las proyecciones del barón de Cárcer y su idea abandonada de destruir el Carmen haciendo una gran avenida (que ahora acaba abruptamente, y deja el nombre del Barón anclado frente al Mercado Central en una “avenida” que no es tal) hasta los muchos y florecientes negocios que las inundaciones de los cincuenta dejaron: reconstrucción y el desvío del río, que se demoró por las continuas malversaciones y “mordidas” cuando no robo de maquinaria por los propios contratistas, de aquella “sana” España, tan “diferente” de la corrupción que nos “escandaliza” (cada vez menos me temo).

El Cabañal es un barrio degradado: degradado por alguien, no de forma espontánea, a golpe de intimidación, de realojos con familias en situación de exclusión, de negación de licencias de obras para acondicionar las viviendas. Un “bulling” inmobiliario con el manto de lo público, unas compras de viviendas bajo amenaza de expropiación, o directamente mediante justiprecios ridículos, un sadismo innecesario en las formas, un desprecio, ahora, a la actuación del ministerio de cultura, que pretende hace cumplir las calificaciones pertinentes que garantizarían su protección: cambiando tales calificaciones, resuelto el problema.

Un temerario conflicto de competencias que puede acabar en ese sumidero de despropósitos que es el actual TC. Orden contra decreto, no se trata de un duelo de rango sino de competencia, y tal vez fraude de ley si modifica el BIC, por mucho que se llene la boca con las sentencias del TSJ (todos hemos visto como actúa, Montero Aroca aparte) y TS, porque habría que ver el fondo del asunto de esos contenciosos ganados, y si es el mismo.

Y sin embargo, comprendo la postura del consistorio: Ha llegado demasiado lejos, ha acumulado demasiados inmuebles en la zona, ha domeñado demasiadas voluntades, ha afirmado demasiado enfáticamente que su solución, su trazado, su avenida es la única posible, la única concebible, más allá de posibles alternativas técnicas. Solo queda un camino de no retorno, y el aniquilamiento de una Valencia que, me temo, fue demasiado humilde, demasiado marítima, demasiado poco señorial: Rita y los suyos hablan de un barrio de callejas, mal comunicado, degradado…Ah, ah, ¿Y qué es Velluters, señores, qué es el Carmen? ¿O tal vez es tierra plagada de material para arqueólogos, y por eso interesa menos? ¿tierra con más solera, más cara de arrebatar?

Y, mientras tanto, el necesario Parque Central, aquel planeamiento de enterrar las vías, de conciliar dos partes de la ciudad vecinas y separadas, de comunicar barrios hermanos, ah, muy caro…el diners y els collons per a les ocasions, y eso son Copas América, edificios aquejados de elefantiasis de caro mantenimiento, y quebranto constante del montante presupuestado…

La ciudad crece, se despereza, tal vez busca contagiarle la lepra del asfalto a La Font d’En Corts, o a otras pedanías, esa voracidad problemática porque cuanto más se devora, menos queda por devorar… Frente a la ingenuidad del activista de manual, de altermundista defensor de una Huerta que uno no está dispuesto a cultivar, creo en el debate, creo en la transformación, creo que me pueden convencer de que una actuación determinada es necesaria.

El problema es que esta gente no quiere convencer, sino vencer.