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The Mountain Goats crossover Pilotos Suicidas

8 Dic

the_mountain_goats_nameless_dark_1_by_robertwilsoniv-d5oshajThe-Mountain-Goats-ND-OPTIONS-2-700x942The-Mountain-Goats-Poster-1-Nakatomi-700x933The-Mountain-Goats-Poster-2-Nakatomi-700x933il_430xN.177163986werewolf-mountain-goatsComo segunda parte de mis impresiones del concierto en Bothanique, Bruselas, y celebrando efemérides, decidía hacer un crossover con la página amiga El club de los Pilotos Suicidas, estrenando un espacio de micropodcast, audiocrítica, mensaje en el contestador, o como se pueda calificar esto.

Ahí queda… Crítica y declaración de amor a The Mountain Goats

Caminando de noche escucho sirenas: Una crónica extraña de dos conciertos

23 Nov

stop fear 2stop fearLa normalidad es algo por lo que luchar. Algo a recuperar. De pronto la ciudad se llenó de miedo y de militares, y los unos y los otros parecían surgidos del mismo sueño brumoso.

Algo terrible pasó en París, y con el tic culpable del que piensa que debió hacer más, el país se obsesionó en verse a sí mismo como la cuna del mal.  Así, entre asustado de que acabe el negocio y el regateo euroburocrático, la necesidad de exhibir una fuerza y eficacia de la que se carece, y hacer olvidar los fallos de inteligencia y contrainteligencia, el país se paró, a la vez que empezó a rascar hasta sangrar algunas de sus geografías con la garra del prejuicio y el temor, lo cual no quiere decir que las investigaciones no lleven allá donde sea o dónde fuere que las pruebas lleven.

Era un lugar que funcionó sin gobierno más de un año. Pero llevamos unos días en que la vida funciona sin escenario, sin días, sin realidad.

Lejos de enviar mensajes de tranquilidad, parece que se lanzan titulares llenos de veladas amenazas, a base de detenciones a menudo arbitrarias, no sabemos realmente, porque no nos dejan saber. Motivos de seguridad. Si sabemos que a cada detención masiva sigue puesta en libertad masiva.

No son motivos de seguridad los que aconsejan a los ciudadanos encarnizarse, entre otros sensacionalismos de titulares, con el antiguo alcalde de Molenbeek, actualmente amenazado por la ultraderecha, ni son motivos de seguridad los que hacen del principal sospechoso ubicuo en todas partes, en ocasiones simultáneamente, una aparición fantasmagórica, que parece a la espera de una turba de película de Frtiz Lang.

Comprendo perfectamente la vigilancia en estaciones y aeropuertos. El corte del metro, la suspensión de la liga, e incluso de los grandes conciertos. Pero la histeria ha llegado a niveles de paranoia. Fomentan el miedo como quién tira gasolina a un incendio. Como si el miedo fuera una solución.

En 40 años de terrorismo en España, tal vez lo que queda claro es que la información y la callada labor policial del día a día es más eficaz que el Presidente Michel jugando a los GI joes.

Al día siguiente de Bataclan, la popularidad de Hollande subió 7% y la de Valls 3% (no había caído tanto). Michel se crece ante los desprecios de la inteligencia francesa que tacha a los belgas de amateurs, esto es orgullo herido, político, y nacional, y en parte maniobra, en parte prudencia.

Aquí iba un elogio de la normalidad, de un jueves por la tarde cogiendo el metro a Molenbeek, para ir a la sala Magasin 4, donde tocan normalmente grupos demasiado duros ya para mi, a ver a los garageros Le Boucherettes y disfrutar de un poco de rock and roll, bebiendo birra en la calle mientras hago tiempo para entrar, y lamentando que mis amigos no vieran conciertos cuando estuvieron, lamentando quizá no conocer a más de los excelentes nativos. Tal vez tuve ese momento de flaqueza de notar a faltar a mis colegas y conocidos. Un concierto que viví rabiosamente, enfrentado con un animal escénico que se movía como una bestia enfurismada, y flirteaba con el público.

No me sentí inseguro en la estación de Ribencourt.

Aquí iba un elogio de la normalidad, ya un tanto fracturada, de ese viernes, y del enorme concierto que Darnelle dió con sus The Mountain Goats, un tipo que se nota que se divierte y vive el concierto como si fuera el primero, el último, el único, que no necesitó tocar dos de mis canciones preferidas, que salió al escenario con una birra Maes y tocó dos canciones seguidas antes de saludarnos, metiéndonos en el bolsillo, haciendo un set acústico él sólo a mitad concierto, entre otras con la canción de piratas que inventó para su hijo, que nos explicó sus obsesiones con los luchadores mexicanos, que nos explicó que el heel turn es cuando el bueno del wrestling que admiras empieza a usar trucos sucios, poner dedos en el ojo, y volverse hacia el lado oscuro, que nos emocionó con Get Lonely, y nos hizo saltar con The Diaz Brothers, No Children o This Year. Darnelle saltando, brincando, riéndo, contando historias. Un tipo de una normalidad exquisita que me preguntó al salir si nos conocíamos con una sonrisa y se quedó firmando autógrafos.

El sábado los propósitos de normalidad resultaban más duros de seguir, pero no iba a cejar en mi plan para ir en excursión a Maastricht, leyendo en el tren, trenes rigurosamente vigilados a la ida, que no a la vuelta. Pasé el día en tránsito, y en Holanda, que vive a unos pocos minutos insultantemente inconsciente de ese monstruo de miedo que alimentan y ceban, alientan y engrandecen aquí. Paseantes sobre calles de adoquines. Luces ya de navidad.

El domingo, todo cerrado, una ciudad fantasma. El propósito que se respiraba sigue siendo que desconfíe del café turco al que acudo, del panadero que me alimenta, de la tienda badulake donde compro dulces a deshoras.NO.

El lunes, a pesar de las operaciones de la noche, la ciudad seguía muerta. Y aunque soy totalmente ciclotímico, y a veces sólo me apetecería encerrarme en casa, no quiero, no deseo, que la barricada la fabrique el miedo. Es mi barricada, y la interpongo los días en que la vida es demasiado.

Pero cuando quiero vivir, no lo pongo todo simplemente en pause.

Bruselas ha caído vencida. Ha sido el estado de sitio a lo Costa Gavras, el miedo. No llamo a la imprudencia, pero si a la conciencia de que nos estemos dejando arrebatar la “libertad” por la que luchamos.

A lo que debemos temer es al propio miedo.

Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros.

Hermann Hesse

 

 

Single de la semana: Forever, de Puppy

20 Oct

11870940_799248383507810_741551315814242750_nPuppy de momento son para mi fruto del azar, unos desconocidos que llegaron rebotados de quién sabe que surfeos en la red. De ellos sólo se que son del norte de Londres y que van a sacar su primer EP. Guitarrero, pero con un gusto exquisito y un cuidado por las melodías. Hermanando según en el perfil de su discográfica, Best Fit Recordings, el heavy metal con el indie americano de los 90s. Podeis escuchar el EP completo en Soundcloud.

Es uno de los temas que más me han llegado este año, y sus voces me recuerdan a Beach Boys, añadiendo la fiereza de unos Pearl Jam.

Algunos buenos discos de 2013/ RIP Beady Eye

29 Oct

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Perezoso me he vuelto con el blog, y ya hasta el punto que cada 31 de diciembre hacía mi numerito de discos del año, que si amores y odios enconados, que si 40 principales del indie, que si uno arriba y otro abajo, y es ya 31 de octubre casi y la faena por hacer.

En previsión de no saltarme ninguna añada, por aguada que esté, y no acumular un maratón bianual este año, ahí van los deberes.

Además casualmente hablé mucho y bien en este audiocomentario, de Beady Eye. Los chicos decidieron disolverse al día siguiente y yo tuve que editar, con gran fortuna porque no había puesto el fondo musical. “Our Kid” como llama Noel a Liam Gallagher formaba un triunvirato competente con Gem Archer (revisen sus Heavy Stereo!!!!) y Andy Bell. Pero me parece que está ojo a vizor para 2015, 20 aniversario de What’s the story morning glory, limando asperezas… quién sabe. Oasis es así, como una soap opera.

Por cierto el nuevo single de Noel parece un plagio a…Beady eye!!! Normal si comparten influencias, pero esos “nananana ná” parecen hechos para el minimalismo letrista de Liam.

Parece que me gusta hablar solo, en mi cuarto, como un lunático, porque cuando me he dado cuenta llevaba 35 minutos despotricando sin mucho entusiasmo.

Resumen:

Sigo enamorado de Jake Bugg, pero a pesar de Rubin (productor de Johnny Cash) baja un pistón.  Si no fuera por que es imbatible, I am Kloot serían mi número uno.

Miles Kane y Arctic Monkeys. Singles demoledores, albumes no tanto. Why’d You Only Call Me When You’re High? de lo mejor del año, video incluído.

Beady Eye. Singles, disco, directos, no es que sea un ventajista, lo puse casi todo, menos “second bit of the apple”.

Revelaciones: Pink Frost. No se me ocurre ninguna otra gran sorpresa del año.

Retornos por la puerta grande: Bad Religion y The Mission.

Disco que esta en todas las listas y ni de coña aquí: Reflektor de Arcade Fire. Foxygen son revelación para muchos…hipsters. Foals es otro gran fiasco. Así como el retorno de los antiguamente excelsos Kitchens of Distinction. De Kings of Leon es mejor olvidarse, hacen buenos a Coldplay. Nunca volverán a las cotas de su tercer disco.

Decepción personal: Okkevil River. Ringo Deathstarr.

Eels está en mi lista, pero abajo. El debut de Peace también está, pero abajo. Parecía que iban a romper con todo, y discretos. Cage The Elephant creo que lo anómalo fue el disco anterior, que era bueno.

Tampoco me dicen gran cosa Bowie o Johnny Marr (ex The Smiths). My Bloody Valentine tampoco hacía falta que volvieran. The National tiene “I Need My girl” que es maravillosa y como single ha estado en lo alto de mi 2014, pero el resto del disco…ni fu ni fa.

La lista va del 1 al 48 y está tal como la hice, hoy cambiaría muchas cosas.

No hablo mal de nadie, aunque no descarto una coda expresa para eso y dejar algún disco que aún estoy digiriendo.

Y me duele dejar a Indelicates fuera. Son el 49. La vida es injusta, el disco irregular, y a ellos los amo, pero esta vez será una cosa entre ellos y yo.

Suede Queens of the Stone age, Alice in Chains y Nick Cave serían de los que habría que volver a escuchar atentamente.

A ustedes también los amo. No carnalmente (en la mayoría de los casos). Pero si blogueramente. Dance to the hell !!!!!

http://www.ivoox.com/player_ej_3669641_2_1.html?data=lJujm5uYdY6ZmKialZyJd6KpmZKSmaiRdo6ZmKiakpKJe6ShkZKSmaiRkMrn1caYlJWVd4zYytjQ0diRaZi3jrLmxdfTqtWhhpywj5k%3D&

 

 

 

 

 

Craig Nicholls habla de su siguiente album…canción por canción

2 Sep

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Me identifico con Craig en su Misantropía

Ladybug’

This also has a double meaning. Songs are kind of like poetry. The double meaning is, for me, like having a girlfriend or a wife. I don’t know how cold that sounds. It goes along with all the other things I hate – no computers, no mobile phones, no cars, no women. No nothing. I just want to evaporate. So that’s more attitude – I don’t need anything or anyone.

Poli malo, Poli Peor…

17 Oct

Me temo que he vuelto a sacar las garras críticas, y me ha salido el lado macarra que me suele salir cuando alguien de quien musicalmente espero mucho, me ofrece en cambio una obra en mi opinión (subjetiva siempre) decepcionante.

A propósito del debut en solitario de Noel Gallagher, he vuelto a colaborar con Pilotos Suicidas. Mi crítica es el negativo de la de Yukio (Aka Overlord), el flamante fichaje de la web musical. Si una es una reseña crítica, pero moderada y esperanzada, semblanza de un disco de acabado dudoso, la otra es una descarnada y visceral carta de amor/odio, repleta de rabiosa prosa hiriente, tal vez tomándose demasiado en serio a si misma, al personaje, y al disco.

Pero yo solo escribo con el estómago y las entrañas…Elijan.

Noel Gallagher’s High Flying Birds por Yukio…

Noel Gallagher’s High Flying Birds por Mycroft…

Crazy

28 Ago

Tal vez sea el documental de Phil Spector que han hecho hoy en la 2, o la estupenda entrada en el blog de Alex sobre Elliott Smith, pero me decido a publicar una lista musical muy peculiar: El rock y los desordenes mentales, ya sea como tema, o bien por la figura del genio creador torturado…

Empecé mi lista por el clásico de Count Five “Psychotic Reaction”, una canción que no me quito de la cabeza, y no faltan los Curtis, Wilson, Barrett, Eriksson, Johnston, etc…

Por cierto, el documental interesante, pero no espectacular: Me quedo con el trabajo de la defensa y con la inmensa megalomanía de Spector. Como ex alumno de derecho, creo que sus abogados tenían sus argumentos para una duda razonable, a pesar del caso, totalmente imposible, y del personaje.

Próximamente mi lista de canciones para superar un mal día…

1979

17 Dic

Es un disco que para mi va más allá de lo que realmente representa. Objetivamente, letras costumbristas cargadas de ironía política y sapiencia callejera para un punk que nunca fue punk, sino que fue la llama de rabia proletaria que aunó ska, reagge, punk, pop y rock.

Tiene una capacidad de síntesis de lo que es la música de los clash, una humildad, una sencillez, un hacerlo todo fácil, directo, comprensible.

London calling es un grito, pero no un grito de simple furia, sino un grito por el derecho a un vida digna, un canto optimista, pero retratando la pobreza, el crimen, la frustración vital de un mundo dehumanizado (Lost in the supermarket) en el que debemos resistir (i live by the river).
London Calling es un alegato moral acerca de la imposibilidad de una revolución, pero de la miseria de la Inglaterra pasiva y conservadora del momento, cuya pervivencia, cuya contradicción, cuya inercia, es la misma, el mismo sustrato, que alienta el malestar que hoy experimentamos.

No hay que rendirse, hay que sobrevivir. Y una vez conseguido, no hay que sobrevivir, hay que hacer algo con la vida de uno.

Es el disco que debió cambiar la historia de la música, pero no lo hizo. Un disco sobre crisis y convulsiones tanto sociales como personales, que no se circunscribe a su literalidad. Precisamente si algo tiene este disco es que captando el zeitgest del momento, es intemporal, y envejece mucho mejor que sus contemporáneos, que los discos ultrapolitizados pero agresivamente fríos y excesivamente arty de unos Gang of four, o que el 90 por cien de la musica de los ultimos 70 y primeros 80.

Un disco desesperanzado pero positivo acerca los tiempos de ira y pobreza, de los tiempos duros que deben cambiar a golpe de nuestros propios actos.

El hecho de gritar apasionadamente contra el conformismo, la pasividad, la resignación…¿Acaso no es un discurso, de muerte y gloria, de esperanza para los desesperados, que ahora más que nunca, sigue vigente?

Habremos perdido la inocencia frente a las utopías, pero no hemos perdido, espero, el sentido de cantar sobre la gente común, la gente decente, la gente normal, y sus problemas. No cambian muchas cosas, pequeñas hipocresías, traiciones a uno mismo, ceguera frente a lo injusto.

Este disco es para oirlo no con los oidos, sino con el alma. No hay que escucharlo, hay que vivirlo, y el que no lo viva en carne propia, no lo ha oído realmente todavía.

Y ahora, la segunda parte: En la época más triste de mi vida, aquel verano terrible, en cada uno de los trayectos de autobús por la mañana y por la tarde hacia el hospital, oyendo a Joe Strummer cantando con calidez y vitalismo mientras yo estaba muerto por dentro, este disco me sostuvo a pulso y me evitó caer. Lo oía obsesivamente, quién sabe por que motivo.

No era capaz de llorar, tampoco soy de los que gritan. Así que Joe gritaba mi rabia por mi. Gracias, Joe.

Crepusculo

19 Nov


Crepusculo no va de vampiros gays. El Crepus es un trobador tecnopop. Una anomalía que algunos saludamos como auténtico acontecimiento. Salido del seno de los inclasificables Tarántula, es en solitario donde brilla de forma inusitada. Se resalta su humor y su imaginario absurdo, su economía de recursos de organillos y sonido lo-fi, se dice que ha perdido magia, amateurismo, autenticidad, ironía o candidez. No es mi opinión, porque ha ganado en otras cosas, más intangibles, más de narrador de cierta épica cotidiana en las letras.

Porque Chill out es un cambio, efectivamente, bajo una excusa de pop ligero, casi de broma, en ocasiones de barrio sésamo (diridi darada) se esconde un autor a tumba abierta que retrata fuertes sentimientos y habla de aquello que Brel prefería calificar con acierto “ternura” en lugar de amor (algo que ya apuntaba Crepusculo en su mejor canción, “Gabriela”).

Chill Out juega con nosotros, consciente de sus defectos, de sus virtudes, jugando a subvertir géneros (la copla-tecno pop de “Todo es bello”), pero lo que resalta es el mensaje de “Si no te beso” o de “siento que muero”. Cierta elegancia a lo Carlos Berlanga para hablar en clave pop, con distanciamiento y sorna, pero con sinceridad y con el corazón en la mano, de sentimientos, sin sentimentalismos. De pasiones. De placeres sencillos, e intentos de la más imposible misión: amar.

Y por el camino temas tan pegadizos como “Ritmo Mágico”, “una paloma atraviesa el fuego”, “todo lo bello es Gratis” o “siento que muero”.

“no tengo nada que perder/ y nunca he estado por ganar/ y me levanto a las 10/ desde que dejé de trabajar/ ahora canto esta canción/ pero en verdad no soy yo/ te hablo desde el corazón/ para poder hacerte vibrar…”

Ay, que me quemo…

27 Sep


Interrumpo el repaso al 2008 musical para hacer sangre con una crítica destructiva…

Sidonie, El incendio

Cuando uno piensa que el nivel ya había bajado hasta límites sonrojantes, estos chicos consiguen devaluarse a una velocidad parecida a la del rublo en los 90.
Dicen estar hasta los huevos del sectarismo indie, que lo suyo es simplemente “crecer”. Este falso dilema que contrapone comercial e indie, es una coartada muy conveniente para tapar la falta de calidad, el elevado nivel de simpleza y la poca exigencia en su concepto de lo que es o debería ser el pop comercial.
Un conjunto de chimpancés lobotomizados firmarían mejores textos. Sidonie tienen ahora dinero para una producción efectista (mezcla en Abbey road incluída) que oculte la nadería de su propuesta, una suerte de easy listening para radioformulas expresamente reñido con la inteligencia, el buen gusto, y, en general, con la música como forma de arte y no como glosario de tópicos sobre besos, flores, y demás costumbrismo pseudoemocional, mala imitación de poesía sentimentaloide.
Peor cuando muestran algo de ambición (el inicio de La Sombra, a lo Paint it black. Luego suena “por eso aquí/vienen vuestras sombras a vivir” “yo soy tu sombra en la pared/donde vayas tú te seguiré”, entre otras lindezas que dejan a Mikel Erentxun a la altura de Rafael Alberti)
Algo nos pasará me suena al “Hago chás y aparezco a tu lado”, pero tomando el nombre de los Kinks en vano.
Rimas como “es el día de la cita/te han traído margaritas” demuestran el auténtico desastre lírico, que sin duda se convertirá en éxito (el incendio ya es un “himno” para muchos).
“Lo mejor del sol/a puñados yo te lo doy” define Por tí, que suena al Sabina de “Y nos dieron las diez”, pero con un nivel de vocabulario de 8º de EGB.
Sidonie hacen parecer a Gabinete Caligari, los Beatles (Al viento). A Loquillo (Viva el loco que inventó el amor) lo elevan a la altura de un Gene Vincent “que bonito es/esto del amor/que nos rompe y nos parte en dos”.
La diferencia con Pereza es esencialmente que sidonie aún tienen infulas de autenticidad, cuando en realidad deberían dejar todo cinismo y abrazar su genérico producto.
En su entrevista con mondosonoro se llegan a comparar con los Love del Forever Changes, a propósito de “A la vera del mar”. Vamos, igualitos. Hasta tal punto llega su delirio.