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25 años de What’s The Story Morning Glory

6 Oct
Ilustración de Massimiliano Aurelio

Para muchos de mi generación (1981), What’s The Story Morning Glory, que el pasado viernes 2 de octubre cumplía 25 años, fue su Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Existía Nirvana, habían fans de Guns’n’Roses, pero el gateway drug al rock era este, por razones obvias. Los Guns eran un poco anteriores y con el componente coent o Kitsch. Nirvana eran cosa seria, pero quizá demasiado para dar un primer bocado.

Morning Glory estaba en el sitio adecuado en el momento adecuado, y además era entrada para el universo Oasis, muy en forma en el 95. Daba pie a rescatar el disco debut, y las cajas de singles de ambos LPs con la colección de caras b más gloriosa de la historia, es lo que hace una base de fans sólida desde el minuto 1.

Hablamos de un disco cuyas primeras 4 canciones marcan un ritmo fuerte. “Hello” es un pub rock inglés de los de Slade, eficaz y festivo, basado en un riff de Gary Glitter, que afirma que es bueno estar de vuelta. “Roll With it” puede que perdiera su duelo de singles con Blur, pero contra el mejor single de “The Great Escape”, siendo más un globo sonda que un single estrella. Dos canciones de autoafirmación y celebración.

El desgastado, pero aún en pie Wonderwall, con unos arreglos muy acertados, que a base de machaque en radiofórmula ha perdido el magnetismo que tuvo, pero que recomiendo repescar en covers o versiones: Cualquiera menos la de Ryan Adams. Incluso prefiero a Mike Flowers antes.

Don’t Look back in Anger en cambio, construida con patrones lennonianos, mantiene su extraña melancolía que invita a buscar nuevas memorias sin negar la mirada al pasado. Aires a Imagine, pero con un toque a Procol Harum.

Hey now es quizá para muchos la pista más débil, pero es parte del omnipresente optimismo del album, un optimismo que jamás volvería a darse en el grupo, muy propio de los 90s. Una canción de toque psicodélico, pero netamente pop. una canción que bien podría estar en The Great Escape de Blur.

El gran acierto de los instrumentales (Swamp Song que juguetea entre fade in y fade out, partida en dos cachos, y con samples de olas) da pausa y continuidad al album a un tiempo. Da paso a otro grupo de cuatro canciones, en un disco en el que la colocación es estratégica.

Some Might Say es una de las tres mejores letras del disco, una canción épica, con punch, un medio tiempo escupido más que cantado por Liam, que cuenta con versos como “Algunos podrían decir que no creen en el cielo
Ve y díselo al hombre que vive en el infierno”
. Un canto a perseverar pese a la censura del resto.

Cast no Shadow tiene probablemente mi letra preferida del disco, una hermosa balada dedicada a Richard Ashcroft (The Verve) tras el primer conato de disolución de su banda, y que habla de cómo la sociedad no comprende al individualista visionario.

She’s Electric es mi canción menos querida en el album. Es la típica canción estilo McCartney, todo melodía vitalista, cero significado. La eterna discusión Lennon-McCartney sobre la importancia de las letras la resuelve Noel acá a favor del segundo tirando por la calle de en medio con la técnica de la escritura automática surrealista. Algo que dará líneas muy valiosas en Champagne Supernova, no pasa de la chorrada intrascendente aquí. En cierto modo prefiero Bonehead’s Bank Holiday, la canción extra de la edición de vinilo que sirve como parodia a sus enemigos íntimos del momento, y homenaje a Bonehead, el discreto guitarrista que se intuye el corazón del grupo, dado que la semilla de destrucción fraticida estaba desde el principio, como demuestra el single Wibbling Rivalry, una entrevista grabada que llegaría a las listas de más vendidos en otoño de 1995.

Morning Glory es un rock zeppeliniano, el más duro hasta el momento en su carrera. Su “Need a little time to wake up” imprime urgencia, y es justamente lo que necesita el disco en este momento. Un momento macarra que rebaje el algodón de azúcar deudor de los Beatles.

El segundo inserto de Swamp Song da paso a Champagne Supernova. Personalmente creo que es la mejor canción del album, ayudados por la guitarra invitada de Paul Weller. La enigmática letra escrita en modo de escritura automática (recientemente Noel ha asegurado que no sabe qué significa) en un medio tiempo épico de aires psicodélicos (que funcionará aún mejor en directo, ya sea con Bonehead o con Gem Archer de escuderos de Noel. Uno sólo puede preguntarse que hubiera hecho un guitarra más imaginativo como Butler o Nick McCabe con esto) parece una promesa de éxito y de sueños cumplidos, pero en cierto modo funciona como una advertencia ominosa gracias a sus primeros versos:

“¿Cuánto cambia la gente especial?
¿Cuántas vidas están siendo vividas de formas extrañas?
¿Dónde estabas mientras nos drogábamos?”

Es un momento de mucho optimismo, se refleje con la ironía de Blur en Great Escape y de Pulp en Different Class (que desembocaría en nihilismo del fallido disco naranja y en glorioso sarcasmo pesimista en This is Hardcore respectivamente) o en el giro optimista de Suede con Coming Up. Sin embargo es coherente con el universo Oasis, de Working Class Heroes, de hijos de Thatcher. Una coherencia que no se rompería hasta el desastroso Heathen Chemistry.

Independientemente de que vivamos en un mundo radicalmente distinto al de los “felices 90s” (cuya cara b son los infelices 90s del grunge), es una obra de madurez de un grupo en su plenitud. Venían de la decisión de sacar Whatever como single independiente, con esa pista mítica, Half The World Away y (It’s Good) To Be Free como adelanto de este nuevo disco. Entre las caras b de esta época están Acquiesce, The Masterplan, Headshrinker o Talk Tonight entre otras. Que un disco se tome el lujo de relegar esas canciones, y no acuse ese hecho, es todo un triunfo.

Liam Gallagher- Why me, Why not?

21 Nov

Muy bien producido, vestido con sonido y visión, la sorpresa 
después de 4 lanzamientos de singles brillantes es que ... 
Liam realmente sabe cómo elegir singles (The River, Once, 
Shockwave, One of us). 

Las canciones que ya has escuchado son las que son fabulosas, 
y el resto, son solo rellenos.

Una oportunidad perdida, a millas de distancia no solo del 
debut en solitario, sino también de las obras subestimadas 
de Beady Eye y las caras b. Como siempre, en las pistas extra 
hay rastros de algunos movimientos más audaces(Misunderstood), 
pero no tan talentosos como en otros lanzamientos.

Como de costumbre, los críticos tienden a hacer las paces 
con un saco de boxeo con las obras más débiles del corpus. 
Es una pipa de la de paz. No en el caso de un partidario 
acérrimo como yo, en los buenos y malos momentos. 

Cuando la calidad promedio total de un álbum es mediocre, 
lo digo, no importa quien lo hizo.

Quédate con los singles. 

Son lo suficientemente buenos solos.


Na na nana naaa na naaaaaa

24 Feb

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Algo va mal cuando lo que haces para tratar de desmarcarte de la banda mítica en la que militaste es entregarte a una producción artificiosa que transforma todo lo que toca en la misma masa amorfa. Algo anda mal cuando la fecha de composición de tu mejor canción data del 92 y se parece poderosamente a la que daba nombre al disco más vendido de tu banda. Algo anda mal cuando no sólo eso, sino la canción que abre el disco es un autoplagio a una de las canciones de más éxito en los 90. Y si eso no fuera bastante, algo anda mal cuando la cara b de tu single es otro autoplagio todavía más descarado a una balada melosa.

Noel Gallagher nunca ha tenido problemas en inspirarse en otros, y yo tampoco en tolerarle con comprensión cuando lo hacía con gusto y mesura.  Uno de sus discos reconocía el hecho en su título, inspirado en la cita de Newton “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes.

Pero una cosa es coger un riff de Marc Bolan y construir algo nuevo alrededor, y otra cosa muy distinta es no tener ni siquiera conciencia de que esto, ya lo has hecho antes.

El disco de Noel adolece de toda frescura, suena prematuramente viejo, tal vez por la perniciosa influencia del otrora genio y actual plasta Paul Weller. Suena a dinosaurio, algo que no podía decirse de Beady Eye. Suena al Pete Townshend de 1989. Suena al Peter Gabriel…bueno, de cualquier año. Así de menopáusico.

El hecho es que ya en el anterior Lp en solitario, canciones notables que escuchamos años antes en demos caseras, eran echadas a perder por un sonido ni siquiera grandilocuente. A la hora de vestir sus canciones, en lugar de ganar en oficio, parece como si hubiera perdido toda perspectiva. Stop the clocks y I wanna live in a dream in my record machine fueran sometidas a un lifting a lo Zellweger, con cruel enajenación de productor poseído por el espíritu de Eno.

Por una vez los textos en las letras alcanzan la simpleza de su hermano (¡¡¡¡Na na nana naaa na naaaaaa!!!!), algo que ya venía apuntando maneras. No es que haya sido un Jarvis Cocker, pero alguna vez tuvo ideas.

Lock all the doors es un bonito homenaje a Morning Glory (junto a la cara b de single Do the Damage lo mejor de esta cosecha), pero los singles In the Heat of the Moment y Ballad of the Mighty I no dejan de ser simpáticas medianías pop dignas de los Kooks. Riverman apesta a Wonderwall. Pero sin las cuerdas ni el encanto. Tengo la sospecha de que While the Song Remains the Same es una gran canción. pero visto que suena a disco de Elthon John de los de entierro de Lady Di, tendremos que esperarnos al directo. El resto del disco va entre lo anodino ( The Girl With X-Ray Eyes) hasta las ocasiones perdidas por la producción de mierda o los constantes deja vus (The Dying of the Light. Uno casi intuye una buena canción bajo la capa de purpurina roñosa).

La guinda la puso para mi la cara b de single Revolution Song, todo un síntoma: Tal y como está producida acá, es una vergüenza, que suena por todos lados a autoplagio de Little by Little. Puestos a cometer un crimen contra el propio talento y manchar una carrera, mejor plagiar algo bueno.

Tras meses con su ego calentandole la boca anunciando la bomba cósmica, este estilo envejecido suena grotesco, y uno intuye todavía un nucleo de talento entre el ropaje, pero no tiene ganas de decirle al emperador: ¡Tápese!

9 de cada 10 redactores del NME lo recomiendan, pero es posible que los 10 estén a sueldo de Noel Gallagher.

Por ser coherente, para ilustrarlo ahí van versiones fan. Mejores que las de estudio del protagonista. La foto dicen que es una de las guitarras que se partieron los hermanos en la espalda cuando tomaron caminos divergentes.

Algunos buenos discos de 2013/ RIP Beady Eye

29 Oct

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Perezoso me he vuelto con el blog, y ya hasta el punto que cada 31 de diciembre hacía mi numerito de discos del año, que si amores y odios enconados, que si 40 principales del indie, que si uno arriba y otro abajo, y es ya 31 de octubre casi y la faena por hacer.

En previsión de no saltarme ninguna añada, por aguada que esté, y no acumular un maratón bianual este año, ahí van los deberes.

Además casualmente hablé mucho y bien en este audiocomentario, de Beady Eye. Los chicos decidieron disolverse al día siguiente y yo tuve que editar, con gran fortuna porque no había puesto el fondo musical. “Our Kid” como llama Noel a Liam Gallagher formaba un triunvirato competente con Gem Archer (revisen sus Heavy Stereo!!!!) y Andy Bell. Pero me parece que está ojo a vizor para 2015, 20 aniversario de What’s the story morning glory, limando asperezas… quién sabe. Oasis es así, como una soap opera.

Por cierto el nuevo single de Noel parece un plagio a…Beady eye!!! Normal si comparten influencias, pero esos “nananana ná” parecen hechos para el minimalismo letrista de Liam.

Parece que me gusta hablar solo, en mi cuarto, como un lunático, porque cuando me he dado cuenta llevaba 35 minutos despotricando sin mucho entusiasmo.

Resumen:

Sigo enamorado de Jake Bugg, pero a pesar de Rubin (productor de Johnny Cash) baja un pistón.  Si no fuera por que es imbatible, I am Kloot serían mi número uno.

Miles Kane y Arctic Monkeys. Singles demoledores, albumes no tanto. Why’d You Only Call Me When You’re High? de lo mejor del año, video incluído.

Beady Eye. Singles, disco, directos, no es que sea un ventajista, lo puse casi todo, menos “second bit of the apple”.

Revelaciones: Pink Frost. No se me ocurre ninguna otra gran sorpresa del año.

Retornos por la puerta grande: Bad Religion y The Mission.

Disco que esta en todas las listas y ni de coña aquí: Reflektor de Arcade Fire. Foxygen son revelación para muchos…hipsters. Foals es otro gran fiasco. Así como el retorno de los antiguamente excelsos Kitchens of Distinction. De Kings of Leon es mejor olvidarse, hacen buenos a Coldplay. Nunca volverán a las cotas de su tercer disco.

Decepción personal: Okkevil River. Ringo Deathstarr.

Eels está en mi lista, pero abajo. El debut de Peace también está, pero abajo. Parecía que iban a romper con todo, y discretos. Cage The Elephant creo que lo anómalo fue el disco anterior, que era bueno.

Tampoco me dicen gran cosa Bowie o Johnny Marr (ex The Smiths). My Bloody Valentine tampoco hacía falta que volvieran. The National tiene “I Need My girl” que es maravillosa y como single ha estado en lo alto de mi 2014, pero el resto del disco…ni fu ni fa.

La lista va del 1 al 48 y está tal como la hice, hoy cambiaría muchas cosas.

No hablo mal de nadie, aunque no descarto una coda expresa para eso y dejar algún disco que aún estoy digiriendo.

Y me duele dejar a Indelicates fuera. Son el 49. La vida es injusta, el disco irregular, y a ellos los amo, pero esta vez será una cosa entre ellos y yo.

Suede Queens of the Stone age, Alice in Chains y Nick Cave serían de los que habría que volver a escuchar atentamente.

A ustedes también los amo. No carnalmente (en la mayoría de los casos). Pero si blogueramente. Dance to the hell !!!!!

http://www.ivoox.com/player_ej_3669641_2_1.html?data=lJujm5uYdY6ZmKialZyJd6KpmZKSmaiRdo6ZmKiakpKJe6ShkZKSmaiRkMrn1caYlJWVd4zYytjQ0diRaZi3jrLmxdfTqtWhhpywj5k%3D&

 

 

 

 

 

Poli malo, Poli Peor…

17 Oct

Me temo que he vuelto a sacar las garras críticas, y me ha salido el lado macarra que me suele salir cuando alguien de quien musicalmente espero mucho, me ofrece en cambio una obra en mi opinión (subjetiva siempre) decepcionante.

A propósito del debut en solitario de Noel Gallagher, he vuelto a colaborar con Pilotos Suicidas. Mi crítica es el negativo de la de Yukio (Aka Overlord), el flamante fichaje de la web musical. Si una es una reseña crítica, pero moderada y esperanzada, semblanza de un disco de acabado dudoso, la otra es una descarnada y visceral carta de amor/odio, repleta de rabiosa prosa hiriente, tal vez tomándose demasiado en serio a si misma, al personaje, y al disco.

Pero yo solo escribo con el estómago y las entrañas…Elijan.

Noel Gallagher’s High Flying Birds por Yukio…

Noel Gallagher’s High Flying Birds por Mycroft…

Beady Eye II : Veredicto

24 Feb

“Nos separamos, empezamos una nueva banda. Algunas personas odiarán el álbum, a algunas personas le va a gustar. Algunas personas aborrecerán los conciertos, a algunas personas les va a encantar. Fin de la puta historia.”

Comprendo la cierta decepción que este disco ha significado para muchos que esperaban guitarras y ásperas andanadas liamescas.

Es éste un disco calmo, preciosista, con cierto aire a los Coral del principio, o a Ocean colour scene en forma, ambos grupos revivalistas de los 60. Hay en este disco la extraña comunión entre una cierta humildad en los planteamientos y una gran hambre de agradar, de llegar, de comunicar. También un cierto abuso de letras simples, en ocasiones intrascendentes, que agigantan los textos de Noel. Y Noel no era Dylan.

Todo esto lo podíamos intuir a través de los últimos dos discos de oasis, comparando autorías de canciones.

El disco comienza con energía, con la ya comentada Four Letter Words, una de las mejores del disco, trepidante e incisiva, con una letra afilada. En el apartado letras, es una de las excepciones de un disco simple.

Sigue el pequeño tropiezo que significa Millionaire. Un medio tiempo desenfadado, ligero, algo infantil, remitiendo a un joven Steve Marriott y sus Small Faces. Para cuando acaba la canción, un pequeño bache, queda claro sin embargo que Liam no ha tenido mejor voz desde el 94-95.

The Roller, el single, también ha sido desmenuzado ya. Un tema lennoniano hasta la médula, y una buena elección para single. Llamado a ser un clásico de la banda, todo un acierto de Gem.

Beatles and Stones, primer corte compuesto por Liam, es un rock básico a la Chuck Berry, con arreglos sesenteros que liman sus aristas. Músculo necesario para el directo, divertido, refrescante. Ya comentamos la humildad nostálgica de la letra.

Wind Up Dream, segunda contribución de Gem, comienza con aires a lo Harrison, pero las guitarras, los arreglos, y la entonación de Liam nos remiten al Be here now, y de pasada, a golpe de armónica, también a cierta época ácida de los Rolling Stones (Between the Buttons).

Bring The light, ya comentada, es un Jerry Lee Lewis+Let’s spend the night together. Más músculo para el directo, lo cual en un disco como este es muy necesario. Muy de Liam.

For Anyone, tercera aportación de Liam, es otro de los puntos débiles. Y sin embargo, aquí, más que la canción, aprecio el ambiente, el sonido, la evocación. Una especie de cara b de Herman’s Hermits desenterrada de algún ignoto estudio de grabación de los 60s.

Kill for a dream, de Andy, es sin duda la peor del disco. Es una imitación de Oasis, de las que firmaba cuando capitaneaba Hurricane #1, pero sin la chispa de algunos de aquellos singles. Es también suficientemente parecida a la aportación que hizo para el Don’t believe the truth (Keep the dream alive). Lo podría tener todo para encandilar, unos versos que comienzan cantados con convicción, buenas melodías, buenos arreglos, pero no alcanza, se queda en una balada edulcorada, que no concreta en un buen estribillo, que se eterniza, que no emociona.

La recta final del disco mejora. Standing on the edge of noise me encanta. La comparan con Get back de los Beatles como si aquella fuera única y original. También podría ser de slade. La verdad es que el inicio me recuerda al Bolan más macarra, y la manera de cantar de Liam, venenosa, eleva esta canción a una dimensión única. Vemos que el esqueleto del disco lo arman las composiciones de Gem.

Wigwam es hermosa, crece, tal vez demasiado lentamente, hasta un crescendo a lo Hey Jude. Liam trata de huir de su simplicidad compositiva. De nuevo hay partes que me recuerdan más que a los Beatles, a aquellos Stones ácidos (para mi los mejores) de la época de She’s a Rainbow. Es decir los Stones tratando de ser más beatlescos que los Fab Four.

Three Ring Circus nos deja la mejor voz de Liam en años. Unos versos vacilones para un medio tiempo rockero. Buenas guitarras de Gem que en directo deben ser deliciosas.

The Beat Goes on, un tanto naif, es otra de las de Andy. Esta vez sin embargo, la melodía es tan hermosa, la voz de Liam tan cálida, que nos llega, nos alcanza. Una balada a lo Ocean Colur Scene. La letra, demasiado simple, pero con algún buen giro.

The Morning Son es un final de disco lánguido, climático, de minutaje generoso, voz etérea. Un poco cumpliendo la función de Soldier On en el último de Oasis. Ya comenté entonces que me recordaba al estilo de Procol Harum, un tanto progresivo, pero no demasiado, emocionante, tal vez necesitado de mayor contención y concreción. Un lento crescendo final.

Pd. La cara b Two of a kind es un buen y simple rock, y tal vez junto a world outside my room debieron entrar por las dos más endebles de Andy, o por For Anyone de Liam.


Beady Eye

8 Feb

Si algo tenemos los fans de los Gallagher es más moral que el Alcoyano. Voy a decirlo de antemano. Espero el disco de Liam, Andy y Gem como el acontecimiento musical del año.

El que golpea primero golpea dos veces. Pocos auguran una acogida calurosa. El single The Roller ha entrado con tibieza en las listas. La básica y primaria Bring The light ha enervado a los fans más extremosos de Oasis y a los incondicionales de Noel en general. Como primer globo sonda, Liam elegía un muy humilde homenaje al rock a lo J. Lee Lewis, con una letra abiertamente banal o mccartnófila.

Pocos han visto lo que un puñado de fans incondicionales hemos apreciado. Noel había creado un monstruo, y ese monstruo es un monstruo hermoso.

Reconozco que cuando anunciaron a Lillywhite como productor no albergaba muchas esperanzas. Lo que llevaba haciendo para U2 últimamente, en materia de sonido, me parecía impersonal y aberrante, curiosa combinación, y su carrera, salvo excepciones (Siouxsie, Morrissey) plagada de discos facilones, superficiales, intrascendentes.

Liam con buen criterio, quería aprovechar la energía de la gira, y grabar de modo inmediato a la ruptura, para volver a girar en cuanto sea posible y permanecer unidos y cohesionados como grupo, en el equivalente musical de su emancipación familiar.

Las primeras pistas son buenas. Pocos criticos del primer globo sonda se fijaron en la versión de la cara B, Sons of the stage. Mientras Noel solía elegir obviedades para versionar (en ocasiones con acierto, pero una tendencia que llegó al extremo y al ridículo con Heroes) Liam elige un oscuro tema de la época de Madchester y se lo apropia con un sonido fiero, denso y amenazante, borrando de un plumazo la mayoría de mis dudas sobre el productor. Sons of The Stage es la verdadera cara A, una relectura de las que descoyuntan el original.

Tampoco la simplona Bring The light es el bodrio que muchos comentan.

Con Four Letter Words, el segundo globo sonda, en lo que vienen a ser singles digitales no pensados para entrar en listas, sino para evitar leaks y filtraciones más dañinos y testar el ambiente, vemos parte de ese sonido (que algunos comparan con madchester, y otros con los stones de beggar banquet).

Con unos versos trepidantes y amenazantes (ese “Sleepwalk away the life” escupido más que cantado), la voz de Liam tal vez no ha sonado tan bien desde Cigarrettes and Alcohol. Sin un estribillo de empaque, las guitarras suplen sin punteados espectaculares, pero dando cuerpo, esa falta de concreción pop.

La letra de pronto dispara las alarmas. Parece un mensaje cifrado, a lo how do you sleep? de Lennon, para su hermano. Four Letter words (expresión inglesa para las palabras malsonantes) es, en cambio, una canción compuesta por Andy Bell (y probablemente con su ex pareja en mente). Pero imposible no ver en ese “Nothing lasts forever” un negativo fotográfico del “you and I gonna live forever” noeliano.

La cara b es una deliciosa Worlds outside my room, tierna, muy a lo Ray Davies de los Kinks, con un registro vocal relajado para un Liam que solía rehuir esa melancolía (y que incluso en su vena acústica de Guess God think I’m Abel, sonaba venenoso) a menos que se dejara poseer por el espíritu irónico de un Lennon (I’m outta time)

El single The Roller nos lleva a un camino de reflexión. Es una canción de Gem Archer, propuesta para entrar en el peor de los albumes de Oasis, Heathen Chemistry. El hecho de que Noel rechazara una canción más que apreciable para el album que más escaso está de talento (y en el que los mejores chispazos son del entonces inexperto como compositor Liam, o en la cara b de single de Andy, Thank you for the good times, que en condiciones normales hubiera sido un single claro) nos ayuda a comprender como el mejor amigo y aliado de Noel en el grupo ha acabado enrolado con Liam.

Pistas habían (a pesar de que Noel promocionó a Liam para que se implicara en la composición, es Gem quien aparece como coautor en Love like a bomb. Noel carecería de la paciencia, Liam tendría demasiado orgullo. Pero es la única colaboración en los créditos de una canción desde que Noel entra en el grupo. Desde la prehistoria de “Take me”)

No en vano a Noel le apodaban The Chief, en la época en que tenía un maletín lleno de temas míticos, y se enrolaba en el grupo creado por su hermanito pequeño y un guitarrista limitado, carismático y pendenciero llamado Bonehead (y de cuya alquimia conjunta había salido apenas el pastiche madchesteriano de “Take me”), con aquella frase mítica de que si le dejaban escribir todas las canciones haría de ellos estrellas, y si no se pudrirían en aquel agujero manchesteriano.

El glasnost compositivo que poco a poco llevó a Oasis de una dictadura afortunada y sin aparente conflicto de poder, a una semidemocracia en aparente guerra civil, se debía sin duda a un Noel no en decadencia, sin duda, pero si en cierto relentecimiento, sin la fabulosa cornucopia de sus días de roadie (canciones como all around the world, grabada para el be here now, del 97, databan probablemente de los días grises del 89-90)

Así que no vio mal que sus nuevos compañeros (que tenían un pedigrí importante), reclutados en el 99-00, y su hermano pequeño, ayudaran con buenos temas, pero no demasido brillantes como para hacer palidecer los suyos propios.

En resumen, The Roller, un eco del Instant Karma Lennoniano, quedaba descartado (al tiempo que la falta de singles quedaba al descubierto con la promoción de la mediocre She’s love, o incluso con la apreciable Songbird de su hermano, primer single no noeliano, una concesión que no tendría marcha atrás).

The Roller nos devuelve al Gem de Heavy Stereo (el grupo desde el que dio el salto a la banda de los hermanos), nos enfrenta a un grupo democrático (las cuotas son 5-4-4, y el primer single para las listas no es de Liam), y demuestra los galones. Si algo me sorprende, es eso. Archer es el lugarteniente, por delante de un Andy más experimentado (Ride) pero intuyo más pendenciero. Y Liam es Liam, con su concepción a lo sex pistols, su arrogancia, pero extrañamente más centrado y serio, como comprendiendo el peso del liderazgo, en una rebelión edípica contra su hermano/padre artístico.

El último tema filtrado, Beatles and Stones, es un rock sin pretensiones, pero extrañamente reconfortante, y si la letra es un sencillo homenaje, también tiene una calidad ciertamente entrañable, como de amigos hablando de los gupos preferidos.

Y la preview del disco promete mucho más.

Pd. Otro día hablaremos de como la ruptura de Oasis es una profecía autocumplida, expresada en aquella entrevista a dos manos que se marcaron y que tuvieron la humorada de incluir en un boxset de singles bajo el nombre de Wibbling Rivalry. O de como chocan dos concepciones de lo que es el rock.

Historia… ¿Concluída?

28 Ago


No es la primera vez que uno de ellos pega la espantada, deja colgada una gira, o se atribuye el papel de Abel frente a Caín (God guess think i’m abel, compuso Liam). Lo han hecho ambos, y en ciertas épocas de crisis, el otro ha sabido llevar el peso del grupo, ponerse al frente, apechugar con conciertos desoladores in absentia, y perdonar (o hacerse perdonar).

Negar que el motor creativo es Noel, es una cosa, negar que el motor espiritual es Liam, con todo el mal karma que pueda generar, es otra.

Noel Gallagher hoy ha declarado en la web del grupo: “It’s with some sadness and great relief to tell you that I quit Oasis tonight. People will write and say what they like, but I simply could not go on working with Liam a day longer.”

Oasis sin Noel, a pesar del crecimiento de cuota no-noelesca en los créditos, es absurdo. Pero Noel sin Oasis, seamos sinceros, tampoco es que lo vaya a tener fácil, especialmente porque ya tiene canciones pensadas para rock band en el cajón (I want to live in my record machine) y porque sus directos sin el grupo, como relectura, cover, curiosidad, bien, pero como norma, es una perspectiva poco excitante.

Como a muchos otros (Coxon, Squire, Bernard Butler, Gilmour) la falta de carisma y de potencia puede jugar en su contra, y eventualmente incluso introducirse en una espiral Catstivensca. Recordemos a Ashcroft, cuyo “alone with everybody” eran canciones grabadas y trabajadas con Verve (al menos las mejores), regrabadas para eliminar a sus colegas (ey, Waters, ¿te suena el final cut?) y sin cuyo impulso, declinó irremisiblemente en un amable y meloso hilo musical indie para solteronas, hasta que se tragó el orgullo y llamó a los muchachos.

Noel, debería pensar lo que está haciendo. Liam es un bastardo, pero un bastardo necesario, que además no es Pete Doherty. Y si Carl Barat es capaz de reconciliarse (de aquellas maneras, siendo tanteado últimamente para el perdón definitivo), de que no serás capaz por uno de tu misma sangre.

Pienso que la historia no ha acabado.


You know that feeling you get
You feel you’re older than time
You ain’t exactly sure
If you’ve been away a while.

Do you keep the reciepts
For the friends that you buy?
And ain’t it bittersweet
You were only just getting by.

But I hope you know that it won’t let go
It sticks around with you until the day you die
And I hope you know that it’s touch and go
I hope the tears don’t stain the world that waits outside.

Where did it all go wrong?

And until you’ve repaid
The dreams you’ve bought for your lies
You’ll be cast away
Alone under stormy skies
Alone under stormy skies.

But I hope you know that it won’t let go
It sticks around with you until the day you die
And I hope you know that it’s touch and go
I hope the tears don’t stain the world that waits outside.

where did it all go wrong?

SOLO

But I hope you know that it won’t let go
It sticks around with you until the day you die
And I hope you know that it’s touch and go
I hope the tears don’t stain the world that waits outside.

But I hope you know that it won’t let go
It sticks around with you until the day you die
And I hope you know that it’s touch and go
I hope the tears don’t stain the world that waits outside.

where did it all go wrong?

Podcast especial Concierto de Oasis

26 Feb


Y finalmente acabé en el palacio de los deportes de Badalona. Merced a las gestiones de mi buen amigo Farxavi, y con una misión que incluía escala en Castellón para currar, recogida en ruta por parte de un loco piloto de coches de choque y su fiel lugarteniente, y aterrizaje con el tiempo justo de entrar, pillar sitio, ver a los teloneros comiendose un bocadillo, y entrar por la puerta grande en el mundo de los lives de Oasis.
No puedo ser objetivo. Siempre he ido a conciertos de sala o de festival, así que:
1-Era mi primer concierto en pavellón
2-Ver a Oasis así le pega mil vueltas a verlos en el Fib
3-La compañía era inmejorable
4-Me la suda el tracklist. Es un tracklist decente. No tocan Live forever. Como si no tuviesen mas repertorio!

El sonido fue impecable (a diferencia de MTv Winter en el caso de Mando diao, que dieron lástima) y hubo momentazos para dar y vender. Slide away, Champagne Supernova…

Y sin más os dejo con las crónicas de forfy y Overlord, que se expresan mejor y más pausadamente, y con el primer Especial del Podcast Club de los Pilotos Suicidas.

Disco del mes: Dig out your soul, La balada de Noel y Liam

2 Oct


A estas alturas la recuperación de Oasis de la hecatombe Heathen chemistry es manifiesta. Esto es una obra mayor. Aquí no se desmerece su pasado. Aquí hay algunas canciones casi tan buenas como Wonderwalls, whatevers y demás. Eso si aún están empeñados en comparar al grupo a si mismo y someterlo a una ridícula y vergonozosa carrera de caballos en círculos, claro.

Oasis rompen ese círculo perfecto entregando un disco en que su simbiosis con el productor Dave Sardy es total, algo que ya apuntaba maneras en el DBTT. Personalmente creo que han encontrado a su George Martin, aunque son inquietos y no sé cuanto puede durar la alianza…Aquí se combina un desacomplejado clasicismo, con cierto atrevimiento al cambio, a una neopsicodelia más académica que lo que el paladar indie militante exige. Y por ello más valiosa.

The Shock of the Lightning es su nuevo Roll With it. Tiene pegada, tiene recorrido, no se desgasta. Un single perfecto.

Bag it Up es quizá el mejor tema del disco, un comienzo rotundo, con energía, con melodía, una canción que lo tiene todo…Es una puta maravilla. La primera en la frente. Lennon + The Nice + Marc Bolan

Waiting for the Rapture. What the Fuck. ¿La canción más sorprendete de Oasis en años? Una balada peligrosa, un grito de guerra a cámara lenta… Aroma hard rock, pero no con urgencia a lo Full On. Me ha molado muchisimo.

I’m Outta time. Versos muy a lo born in a different cloud. Estribillo a lo Travis, pero en bueno. Voz de Liam impagable, lennoniana hasta el punto de contener samplers con la voz de John, con quién Liam esta obsesionado. Probablemente la mejor balada de Oasis desde Don’t Look back in Anger. Va a ser momentazo en directo.

(Get Off Your) High Horse Lady. Noel se va a los pantanos de Luisiana y los viste de ácido. Y a mi eso me vale. Dr. John se ha tomado un sannax y un trankimazin y flipa con un hard-blues-southern-rock cantado como desde el interior de una nube.

To Be Where There’s Life: Mucho Harrison. Algo repetitiva, en plan mantra hindú. En el directo la cosa parecía peor. No llega al nivel de Who Feels love, pero tampoco es una mierda como probably all in the mind. Me gusta más la remezcla psicodélica del bonus disc.

Ain’t Got Nothin, directa y rockera, breve intermezzo sexpistoliano.

Falling Down, vale que con los Chemical metiendole mano en el bonus disc es mas molona, pero…tambien es un gran cambio para Noel! Una de las canciones más sorprendentes del disco.

Nature of Reality me encanta, es algo diferente a todo lo que han hecho, tiene ritmo, es pegadiza y extraña, fascina. Una especie de marcha militar cargada de ironía en su breve y simple letra casi propia de un P.K. Dick (como lo era la muy superior Empire de Kasabian, esta es mas natural, menos psicodelica y recargada). No se porque me recuerda en su crudeza a la Ballad of John and Yoko.

The Turning: Gas Panic + Roll it over+ Fade in out. Épica canción que crece. Tiene un clima a lo Be Here now, que nos devuelve atrás en el tiempo. Junto sobre todo I’m outta time, la mejor letra de un disco en ese sentido algo simple y telegráfico.

Soldier On: Buena canción de chape. Ensoñadora. Algo larga, confirma que estan mirando a 1969 con todas sus fuerzas. Parece de Procol Harum.

Fuera del disco, para caras B y ediciones de lujo se quedan la pegadiza Boy with the blues(¿llevarse a Waterboys al terreno épico de gas panic?), y la efectiva I believe in all, seca, de ritmo vivo, al estilo de Pass me down the wine, dylaniana/lennoniana. Liam gana importancia aportando la mejor canción, probable single (sería su segundo tras songbird) dos canciones más del LP y una gran cara b.
No solo estamos ante el mejor disco de lo que va de año, sino uno de los discos de la década.