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La insoportable levedad del blog

14 May

Paradojas y espejos deformantes. El guadianesco ritmo de este blog es en realidad producto de una reflexión profunda. Una reflexión acerca de los tiempos y del yo.

Conforme las redes sociales se convierten en la galería de tiro de ingenios como balazos, chispazos breves y microscópicos que iluminan la noche por un segundo, en el mejor de los casos, recomendaciones entusiastas de cultura pop, invectivas airadas, cotilleos vouyerísticos, y, principalmente, monólogos de vanidades, los blogs se fueron vaciando de esos contenidos. Se volvieron más magros, pero quizá, más sustanciales.

Sin embargo, puede decirse, que mi ego personal ha ido menguando con los años, consciente de la máxima de Wittgenstein, “de aquello de los que no se puede hablar más vale callar”, perplejo ante las pocas cosas de verdadero interés que quedan por decir sin riesgo de repetirse, quizá, ensimismado en las manías y obsesiones personales, las filias y fobias, las invectivas de falsos expertos ante el mundo en llamas (aquello que llamamos política u opinión, o economía, geografía urbana o incluso poesía viva)

Es una melancólica constatación de que se ha dicho todo ya de mil formas distintas, y provoca cierto cansancio la arrogancia de aportar más letra muerta al peso del ruido que ahoga hoy día internet en un zumbido constante y adictivo de actualizaciones sin verdadera trascendencia actual.

Creo que es esa aversión a la necesidad de actualizarse, de tener la última palabra, la última tendencia del rock, del mundo audiovisual o literario, lo que provoca en mí esa desidia apática, ese silencio tan poco propio de mí. Tanto tiempo planeando escribir tal relato, emprender tal proyecto, retomar tal podcast, subir tal reseña. Existe cierta tiranía del ego, de la palabra como discurso perturbado y perturbador, embriagador, de un predicador borracho de su propia verdad, clamando perplejo en Hyde Park, subido a un tonel.

Tal vez la verdad, la belleza, la palabra, son algo mucho más humilde, una anotación a lápiz en el margen de un libro hecha para uno mismo, una palabra en un cuaderno que nadie leerá, una mirada triste por la ventana mientras los pensamientos fluyen como lágrimas tenues, no vertidas para que nadie repare en ellas, sino porque salen del corazón, un árbol que se derrumba en un bosque desierto.

La ausencia de ruido.

Diario del año de la Peste- Daniel Defoe

6 Abr

“Durante algunas semanas la prisa de la gente era tal, que hacía casi imposible llegar hasta las puertas del corregidor; una muchedumbre apremiante se apiñaba allí para obtener pases y certificados de salud, como para viajar al extranjero, ya que sin los mismos no se les permitía pasar a través de las ciudades situadas en los caminos, ni se les daba alojamiento en ninguna posada. Ahora bien, como durante todo este tiempo no había muerto nadie dentro de la ciudad, el corregidor daba sin ninguna dificultad certificados de salud a todos aquellos que habitaban en las noventa y siete parroquias; y durante algún tiempo también a los que vivían fuera de la ciudad.
Esta prisa, como digo, continuó durante algunas semanas, es decir, durante los meses de mayo y junio, con mayor motivo aún, puesto que se rumoreaba que aparecería una orden del Gobierno para poner vallas y barreras en los caminos a fin de impedir que la gente viajase; y que los pueblos sobre los caminos no tolerarían el paso de los londinenses por miedo a que trajesen consigo la epidemia, si bien ninguno de estos rumores tenía otro fundamento que la imaginación, por lo menos al principio.

Entonces comencé a pensar seriamente en mí mismo, en mi propio caso y en lo que debería hacer conmigo mismo; es decir, si debería decidir quedarme en Londres o bien cerrar mi casa y huir como muchos de mis vecinos. He escrito este extremo tan detalladamente, porque no sé si podrá ser de utilidad a aquellos que vengan después de mí, si les aconteciese el verse amenazados por el mismo peligro y si tuviesen que decidir de la misma manera; por ello, deseo que esta narración llegue a ellos más en calidad de orientación de sus actos que de historia de los míos, puesto que no les valdrá un ardite el saber lo que ha sido de mí.

Me enfrentaba a dos cuestiones importantes: una de ellas era el manejo de mi tienda y mi negocio, que era de consideración y en el que estaba embarcado todo lo que yo poseía en el mundo; la otra era la preservación de mi vida en la calamidad tan funesta que, según veía, iba a caer sobre toda la ciudad y que, sin embargo, por grande que fuese, siempre sería mucho menor de lo que imaginaban mis temores y los de las demás gentes…”

 

“Las aprensiones de la gente estaban igualmente multiplicadas por los engaños de aquellos tiempos, en los que, según creo, las gentes eran, no puedo imaginar por qué causa, más adictas de lo que nunca fueron, antes o después de entonces, a las profecías y conjuros astrológicos, sueños y cuentos de viejas…”

“Por otra parte, resulta increíble y difícil de imaginar la manera en que los pilares de las casas y las esquinas de las calles estaban recubiertos de carteles de doctores y letreros de ignorantes individuos, sortílegos y entremetidos medicastros, que invitaban a la gente a acudir a ellos en busca de remedios, anuncios embellecidos con perlas como éstas: «Infalibles píldoras preventivas contra la plaga», «Preservativos seguros contra el contagio», «Eficacísimos cordiales contra la corrupción del aire», «Prescripciones exactas para guía del cuerpo en caso de contagio», «Píldoras antipeste», «Incomparable elixir contra la plaga, nunca antes descubierto», «Un remedio universal contra la plaga», «La única agua de peste verdadera», «El antídoto regio contra todo tipo de contagio»; y tantos más, que no puedo enumerarlos…”

” Mas aquí me refiero a las ordenanzas y disposiciones que se publicaron para gobierno de las familias contagiadas.
He mencionado la orden del cierre de las casas, y creo necesario agregar algo particular, pues esta parte de la historia de la peste es muy triste; y porque también es menester contar su parte más atroz.
Fue alrededor del mes de junio cuando el corregidor de Londres y el concejo de regidores empezaron a preocuparse más especialmente por la ordenación de la ciudad.

Los jueces de paz de Middlesex, por orden del secretario de Estado, habían comenzado a cerrar casas y viviendas en las parroquias de St. Giles-in-the-Fields, St. Martin, St. Clement Danes, etc., con excelentes resultados; ya que en varias calles en las que había estallado la peste, la epidemia cesó cuando se vigilaron estrictamente las susodichas casas infectadas y se puso especial cuidado en enterrar a los muertos tan pronto como se tenía conocimiento de su deceso.”

” Notificación que ha de hacerse de la enfermedad:

El amo de toda casa, tan pronto como cualquier habitante de la misma se queje, ya sea de pústulas o púrpuras, o de hinchazón en cualquier parte del cuerpo, o caiga enferma peligrosamente sin presentar síntomas evidentes de otra enfermedad, ha de notificarlo al examinador sanitario dentro de las dos horas siguientes a la aparición de dicha señal.

Secuestro del enfermo:

Tan pronto como dicho examinador, cirujano o investigador determine que una persona cualquiera está enferma de peste, dicha persona ha de ser secuestrada esa misma noche en la misma casa; y en caso de ser secuestrada, aunque luego no muera, la casa en la que ha enfermado deberá permanecer cerrada durante un mes, una vez que los demás hayan usado los medios preservativos de rigor.

 

Cierre de la casa:

Si cualquier persona hubiere visitado a cualquier hombre del que se sabe que está contagiado de la peste, o hubiere entrado voluntariamente en cualquier casa que se tenga por infectada, no estando autorizado, la casa en que habite ha de ser cerrada durante algunos días por instrucción del examinador

Diversiones:

Que se prohíban terminantemente todas las diversiones, bailes de osos, juegos, cantos de coplas, ejercicios de broqueles y similares motivos de reunión del pueblo; y que las partes transgresoras sean severamente castigadas por cada regidor en su distrito.

Prohibición de festejos:

Que se posterguen todos los festejos públicos, particularmente los de las compañías de esta villa, y las cenas en tabernas, cervecerías y otros lugares de esparcimiento público, hasta nuevo aviso y autorización; y que el dinero así ahorrado sea conservado y empleado en beneficio y auxilio de los pobres atacados por la enfermedad.

Tabernas:

Que se reprima severamente todo exceso y desorden en las tabernas, cervecerías, cafés y bodegas, como pecado público de este tiempo y por ser mayor ocasión para diseminar la peste. Y que no se permita a grupo o persona alguna permanecer ni entrar en ninguna taberna, cervecería o café para beber después de las nueve en punto de la tarde, según la antigua ley y costumbre de esta ciudad, bajo las penas prescritas por la misma.”

Diario del año de la Peste- Daniel Defoe

12 monos españoles

24 Mar

“Al fin había siempre un momento en que nos dábamos cuenta de que los trenes no llegaban. Entonces comprendíamos que nuestra separación tenía que durar y que no nos quedaba más remedio que reconciliarnos con el tiempo” (Camus, La peste)

“El enemigo más peligroso de la verdad y la libertad entre nosotros es la mayoría compacta”- Henrik Ibsen, Un enemigo del pueblo

Quién nos lo iba a decir. También en Micronesia vivimos tiempos distópicos. Es extraño, en estos momentos, si mi vida hubiera seguido su curso errático habitual, estaría, por trabajo, o bien en el Reino Unido del sociópata Johnson, o bien en Ciudad del Cabo, a la espera de que llegara el lobo a soplar a la puerta y tumbara todo a su paso.

No se puede decir que mi situación laboral sea la peor. De momento, un simulacro de teletrabajo 3 días de 5. Hay quién no puede darse ese lujo y coge el autobús cada día. Por otro lado soy de natural un tipo solitario y casero. No son taras de las que haya que prescindir hoy.

Podríamos expresar aquí todo lo que se ha hecho mal en la gestión de esta crisis (mascletás multitudinarias mediante. La GVA, tras su pavor al poder fallero, se ha enmendado para bien) pero, entiéndanme, ¿es eso muy constructivo, en este país en que cada uno de nosotros tiene a un seleccionador de fútbol y a un presidente del gobierno, esperando su oportunidad? Vendría a resumirse en una reacción tardía por exceso de prudencia, y en la cobardía política de no cerrar el foco, pues el foco es la Villa y Corte.

No sé si como Zizek apunta esto obligará a un cambio de paradigma (aunque Zizek duda entre optimismo limitado y pesimismo precavido, o si será aprovechado como doctrina del shock a lo Naomi Klein para acercarnos al modelo chino de capitalismo autoritario (Horvat, Varoufakis, Byung-Chul Han, Klein,  apuntan al pesimismo, a pesar de argumentos a favor de medidas antiausteridad, de renta básica, de reconversión industrial-digital).

IFEMA es un hospital de campaña, el Palacio de Hielo, una Morgue, y nos asemejamos a la sociedad que colapsa en la película, ahora quizás profética, 12 Monos, del genial Gilliam, cuyo poster de Raid71 ilustra este post. Visionaria también en la estupidez común y en la psicosis colectiva que el ser humano experimenta en situaciones excepcionales.

“-Jeffrey Goines: ¿Sabes qué es lo loco? Loco son las reglas de la mayoría. Toma los gérmenes, por ejemplo.

-James Cole: ¿Gérmenes?

-Jeffrey Goines: Uh-huh. Siglo XVIII: nada de eso, nada, nada. Nadie jamás imaginó tal cosa. Ninguna persona cuerda. Luego viene este doctor, Semmelweis, Semmelweis. Semmelweis viene. Él está tratando de convencer a la gente, principalmente a otros médicos, de que hay estas pequeñas cosas invisibles y pequeñas llamadas gérmenes que entran en tu cuerpo y te enferman. Intenta que los médicos se laven las manos. ¿Qué es este chico? ¿Loco? ¿Pequeño, pequeño, invisible? ¿Cómo lo llaman? Uh-uh, gérmenes? ¿Eh? ¿Qué? Ahora, hasta el siglo XX, la semana pasada, de hecho, antes de ser arrastrado a este infierno, entro para pedir una hamburguesa en este restaurante de comida rápida, y el tipo la deja caer al suelo. James, lo recoge, lo limpia, me lo entrega como si todo estuviera bien. “¿Qué pasa con los gérmenes?” Yo digo. Él dice: “No creo en los gérmenes. Los gérmenes son un complot inventado para que puedan vender desinfectantes y jabones”. Ahora está loco, ¿verdad? ¿Ve? Ah! Ah! No hay derecho, no hay error, solo hay opinión popular. Tú … tú … crees en los gérmenes, ¿verdad?”

Podría ser peor, podríamos tener a Trump. Podríamos vivir en un campo de refugiados como el que visité en Grecia. O celebrar unas elecciones como en Francia, o lo que están haciendo los demócratas americanos con sus primarias. Recordemos también que en Francia, 3.500 personas pasaron del virus para hacer una convención disfrazados de Pitufos.

Piensen que en Reino Unido hasta el pasado fin de semana se podía ir al pub, y que en los Países Bajos, la gente simplemente va a su bola (por ahora sus medidas más severas han sido cerrar dos museos). Lo cierto es que si es momento de plantearse otras formas de trabajo, de producción , de vida aparte del consumismo, también es tiempo para temer la ruina de miles de pequeños negocios, el oligopolio de los fuertes y despiadados (Amazon, Florentino Pérez, Amancio Ortega), el Estado de vigilancia orwelliano, y un cambio en la forma en que nos desplazamos, relacionamos, tocamos, y hablamos unos con otros. Poca cosa.

Esto no es decrecimiento, es una parada por avería del sistema. El decrecimiento es un modelo planeado, sostenible, basado en los comercios y servicios de proximidad y en un cambio de hábitos racional, no de emergencia. Muchos celebran la disminución de contaminación al norte de Italia sin evaluar el elevado precio que la región ha pagado por ello, un precio insostenible cuando (si) pase la emergencia, con dramas de vida y muerte, y dramas económicos severos.

El paradigma con que nos enfrentamos a esto es otro que en 2008, por fortuna, tratando de que el aterrizaje sea suave y haya un rebote en la economía. Pero en un contienente que se ha mostrado impotente económicamente e insolidario (la ayuda viene de China, de Cuba) con un sector servicios y turístico muy importante y una dependencia logística de China, y energética y de materias primas de todo el globo, rescatar al tejido con que nuestras calles se llenan de comercio, de intercambio y de empleo, será titánico.

En Micronesia no abunda el optimismo, pero no nos vamos a entregar al oficio de Casandra. Vamos a proponeros algunas cosas que nos deja el confinamiento, mientras contemplamos si esta será una suave o una rápida deriva hacia el preapocalipsis:

-El amigo Lutxo ha lanzado su podcast musical “Cinta de Varios”,  llena de tesoros musicales (mi preferido sigue siendo el episodio piloto) a un ritmo que aporta ya 4 programas, algo que me deja estupefacto a mi que me cuesta todo un año grabar esa cantidad.

-Relatos Salvajes nos regalan 4 horas y media de Mitos Nórdicos escritos por Neil Gaiman y locutados con maestría.

-Tiempo de Culto también es un podcast de guardia. Recomiendo dos episodios.

+El dedicado a la productora Carolco

+El dedicado a cine apocalíptico

-El Horror Co(s)mico dedica un podcast al Ciclo Onírico de Lovecraft

-Postapocalipsis Nau dedica un programa a otra guerra virológica, la informática

-Los Angeles Times nos invitan a cerrar los ojos y escuchar un disco de cabo a rabo, como ya no se hacía, y es un consejo estupendo.

-De entre las editoriales que han puesto contenido temporalmente libre, me ha sorprendido Karras Comics con Apocalypse Girl

-Para los que se sienten culpables por el onanismo que el encierro entraña para aquellos que estamos solteros, no problemo, en Essen, Alemania, un estudio apunta a que puede ser la mejor manera de mejorar el sistema inmunitario y el número de glóbulos blancos.

-Recomiendo Survivors, la serie de la BBC sobre virus apocalípticos. Yo vi el remake de 2008-2010, pero estoy deseando ver la original de los 70s. Aunque la serie que más me ha gustado últimamente es Mythic Quest: Raven’s Banquet (de los creadores de It’s always sunny in Philadelphia, cuyo episodio S09E07 sobre cuarentenas es MAGISTRAL)

-Por Último, Simon Pegg y Nick Frost se ponen al día años después de Shaun of the Dead y nos recomiendan NO ir al Winchester Pub.

Mary Sarton

27 Nov

"Durante mucho tiempo, cada reunión con otro ser humano ha sido 
una colisión. 

Siento demasiado, siento demasiado, estoy agotada por las 
reverberaciones después de incluso la conversación más simple. 
Pero la colisión profunda es y ha sido con mi "yo" 
no regenerado, atormentado y atormentador. 
He escrito cada poema, cada novela, con el mismo propósito: 
descubrir lo que pienso, saber dónde estoy."

[...]

"Mi necesidad de estar sola se equilibra con mi miedo a lo que 
sucederá cuando de repente entre en el enorme silencio vacío 
si no puedo encontrar apoyo allí. 
Subo al cielo y bajo al infierno en una hora, y vivo solo 
imponiéndome rutinas inexorables."

"El valor de la soledad, uno de sus valores, es, por supuesto, 
que no hay nada para amortiguar los ataques internos, 
al igual que no hay nada que ayude a equilibrarse en momentos 
de estrés o depresión particulares. 
Unos pocos momentos de conversación desganada ... pueden calmar 
una tormenta interna. Pero la tormenta, por dolorosa que sea, 
podría haber contenido algo de verdad. 
Entonces, a veces uno simplemente tiene que soportar 
un período de depresión por lo que puede sostener de la 
iluminación si puede vivir a través de ella, atento a lo 
que expone o exige."


"Las razones de la depresión no son tan interesantes como 
la forma en que uno la maneja, simplemente para mantenerse 
con vida."

"Gran parte de mi vida aquí es precaria. No siempre puedo creer 
incluso en mi trabajo. Pero he llegado en estos últimos días a 
sentir nuevamente la validez de mi lucha aquí, que es 
significativa independientemente de si alguna vez he 
"tenido éxito" como escritora o no, y que incluso sus fracasos, 
crisis nerviosas, fallas debido a un temperamento difícil, 
pueden ser significativos.

Es una época en la que cada vez más seres humanos se ven 
atrapados en vidas donde cada vez menos decisiones internas 
se pueden tomar, donde existen cada vez menos opciones 
reales. 

El hecho de que una mujer soltera de mediana edad, sin ningún 
vestigio de familia, viva en esta casa en una aldea silenciosa 
y sea responsable solo de su propia alma significa algo. 
El hecho de que ella sea escritora y pueda decir dónde está y 
cómo es la peregrinación hacia su interior puede ser 
reconfortante. 
Es reconfortante saber que hay fareros en islas rocosas 
a lo largo de la costa. 

A veces, cuando he salido a caminar al anochecer y veo que mi 
casa está iluminada, tan viva, siento que mi presencia aquí 
vale todo el infierno."

(Mary Sarton)

Visto en Brainy Picks

Bullshit Jobs

6 Nov

David Graeber acuñó este término que abarca desde abogados corporativos, chupatintas, subcontratas etc. Se trata de trabajos en el que el propio ejecutante duda de su utilidad o de la conveniencia de su existencia. De trabajos en que en lugar de encargar a terceras empresas, podrían solucionarse con menos burocracia e intervinientes, trabajos en que la burocracia básicamente se come todo el tiempo, en que procesos más eficaces podrían simplificar las tareas en número y/o complejidad.

Pues bien, tengo un bullshit job hasta el 31 de enero. Al menos estoy más cerca de casa, velando por mi salud, y cerca de los míos, mientras planeo mi próximo movimiento. La precariedad e incertidumbre, lo temporal, es una seña de este blog creo que desde su fundación.

Vagabundo

15 Jul

Vagabundo

En ninguna
parte
de la tierra
me puedo
arraigar

A cada
nuevo
clima
que encuentro
descubro
desfalleciente
que
una vez
ya le estuve
habituado

Y me separo siempre
extranjero

Naciendo
tornado de épocas demasiado
vividas

Gozar un solo
minuto de vida
inicial

Busco un
país inocente

(Ungaretti)

Davide Dagostini

Nómada

22 May

Con la maleta siempre hecha, con paradas en Atenas, Camden, Lisboa, durmiendo en aeropuertos, pasillos, bed and breakfast, con proyectos de podcast, relatos, reportajes, artículos pendientes, listo para el siguiente salto de fe, sin planes ni mapas para un territorio de corporaciones de espíritu Sillicon Valley pero planificación soviética, en pisos de la compañía sin agua caliente, rechazando ofertas para proyectos robotizantes de economía uberizada, en un escenario cyberpunk de cartón piedra. No es ideal para pensar y escribir y compartir en el blog apuntes al natural.

Es la vida. Aunque debe haber algo más.

El problema Bansky

21 May

0_mZNN0Fv5IhDr0Vq80a2ccab2d337900dc3964ab3204a8ad50d58864adb57679100efa6621569ec583c7ddae6cb189d795266d5557f4fb3513df5b06e895a8ab803a27f45b33e753215f83c00-29ad-4697-8f34-cf89feb3d66723f2ff7f11c1f162acd6b5de8cadbff335b91f4bd2a8661942e3dc033cf98afe171d9e96be1d462a7fabab311e2e5106669a3bca3a4003eebff7b7640a528532764cc3f3bed7d3bd43157c719063fcf5866385e03ca704bb63697cb1488876ee28276773_2180172545431558_2446726360234064741_na2165b7a6005c2b6a206e577f6cb9271--invisible-children-childhoodb5c0e8c7af09f65b9c6c1cfcf8b629f0--guerrilla-marketing-marketing-brandingclean-advert-parkinsonscpvx_ubwoaasqzid3f8724a95fe8d076f230ba4f4dc33eed12b7a6c4f5c084cb20cb7f35e21ede6DWPbHxFW4AA90mne288991eb4caa40b838e23d47296a577--monopoly-game-monopoly-boardPosters-on-the-Ground-03-685x438public-opinion-171201-socialswipe--default--900radicalAdvertising6shock-advertising-32Hace unos meses me mudé de nuevo a Bélgica para participar en un programa llamado EPS Semester, dependiente de Erasmus, para adquirir experiencia como Project Manager. Flandes es una región que encuentro especialmente bella, y donde siempre me he sentido acogido (quizá más que en Bruselas capital).

Además suponía un cambio: trabajar en un proyecto de una ONG que conciencia sobre la pobreza, precarización, y el voto social y comprometido en un contexto en que la derecha nacionalista domina el discurso en Flandes. Había venido de trabajar para los “malos de la película” este verano.

Puede decirse que en contraste con mis compañeros diez años más jóvenes, no he llevado una vida Erasmus. Más bien me he volcado por completo en mi trabajo. Lo he convertido en una cruzada personal. En un laboratorio de ideas. En un entrenamiento tanto laboral como político en el cuál he aprendido muchas cosas: Cómo hasta el más ínfimo detalle de un ligero acto ha de estar milimétricamente planeado, presupuestado, controlado…

En un inicio, me he sentido en un capítulo de Mad Men. Un espacio para la invención de modos de marketing social creativos. Investigar el marketing de guerrilla de los 60s que ayudó a parar Vietnam. Lanzar eslóganes, estrategias, ideas, propuestas de arte callejero, de actuaciones y situaciones poco convencionales (como harían los situacionistas, los yippies…), para hacer llegar el mensaje de que la pobreza no sólo afecta al “otro”, al inmigrante, al excluído, sino que se está filtrando a la clase media baja que vota a los mismos partidos que la perjudican.

Finalmente el proyecto ha tomado una dirección mucho más convencional, por la presión del propio sponsor (la ONG) y de cada compañero, profesor etc. No soy un jugador de equipo. Mi idea desde el principio es que un stand convencional con un contenido más o menos creativo, pero que a fin de cuentas simplemente entrega información en forma de un juego (gamificación) apelando a lo racional, no va a funcionar. Hay que dar la información pero hay que provocar una emoción.

Y me jode mucho porque la campaña va a ser relativamente cara. Y no creo en ella.

Creo que el populismo alt-right contra el que nos enfrentamos se mueve en un terreno emotivo que funciona excepcionalmente bien. Simplifican las respuestas a problemas complejos y se mueven en un marketing identitario que apela a los sentimientos, al miedo, a la necesidad de pertenencia, a la seguridad.

Yo pretendía con imágenes fuertes, duras, crear una campaña viral, excepcionalmente barata, basada en lo emotivo. Una campaña emocionalmente inteligente, a lo Bansky. Una suerte de pornografía emocional si se quiere, pero que fuera un puñetazo en el estómago, algo que haga surgir las contradicciones que no queremos ver. Que haga pararse a la gente y no pasar de largo evitando el contacto visual con los voluntariosos apóstoles con flyers.

La foto de la niña Kim Phuc bañada en napalm hizo más por parar Vietnam que mil flyers.

He invertido mucho no sólo en tiempo y esfuerzo, sino emocionalmente, para ver un resultado en el que no creo, pero en el que he intentado filtrar un poco de mi enfoque más agresivo y radical.

Las campañas de la DGT en los 90 eran chocantes, desgradables. Pero funcionaron.

Hoy me siento vacío, he lanzado todas mis ideas, y creo que ha sido en vano. He sacrificado gran parte de mi estancia, todo el componente lúdico de la misma. Y creo que en vano.

Al menos he aprendido. Y espero utilizar más adelante todo aquello que no me han dejado.

Becoming a Hippie

20 Mar

DYW-b8SX4AErbmZConforme las libertades nos son de nuevo arrebatadas, las conquistas sociales atrasan en reloj un siglo, las voces son acalladas, el conformismo crece, las alternativas políticas se difuminan o se convierten en trifulcas de facciones, me vuelvo cada vez más hacia el utopismo de los 60s, con todo su fracaso, asumiendo todo el contraproducente reflujo en los 70s que llevara hacia la contraofensiva conservadora.

El 67 se nos ha falseado como un verano de amor y drogas, un simple escapismo, cuando en realidad hablamos del ejército de Norman Mailer y Abbie Hoffman tomando el Pentágono, de los Yippies denunciando el establishment en la Convención demócrata, de la lucha por los derechos civiles. El 68 se ha vendido como una revuelta sexual y de una juventud de consumo, pero en Francia las experiencias obreristas y sindicalistas, pacifistas y anticolonialistas, y sobre todo de búsqueda de sentido, fueron una parte inextricable de la ola. Que fueran un triste apunte, que las militancias radicales se tornaran en estériles años de plomo en Alemania o Italia, o en intelectuales orgánicos para los nuevos tiempos, no debería desanimarnos.

La historia de tanta derrota no debería sino espolearnos en tiempos en que lo que dábamos por seguro se desvanece. Frente a la izquierda formal, esclerotizada, poco flexible, burocrática, la vía de una utopía basada en en un cambio cultural debería cobrar importancia.

Conforme envejezco, me vuelvo quijotesco, me envuelvo en un espíritu anárquico, me descubro aullando a la luna. Es el camino inverso, es un camino tal vez insensato. Pero no me aparto de las baldosas amarillas. Creo ser mejor persona que hace diez años. Y eso me conforta. Nunca rendirse a la desesperanza. Me visto con la cazadora de flecos de un viejo hippie.

You said something should be done
The way your slaves were shot and hung
You said that all men should be free
Were you there at Wounded Knee
You were living in ‘42
You cried when Hitler killed the Jews
You said that no race should have to die
Were you there at My Lai?
Were there when they called my country down?
Did you see her when she finally hit the ground?
Could you feel the tears she shed?
Were you there when Jesus bled?
Come all ye youth it’s time to take a stand
You have salvation in your hand
We need your words and more we need your minds
We need you straight not stoned and blind
Were you there when we walked across the land?
Was that you with a rifle in your hand?
Don’t try to run don’t try to hide
Were you there when freedom died?
Were you there when they called my country down?
Did you see her when she finally hit the ground?
Could you feel the tears she shed?
Were you there when Jesus bled?
Were you there to count the dead?
Were you there?

Fatiga

5 Nov

8e4e464bdf89c35d76e8d81dfff9bff1“Hay una gran fatiga de vivir como resultado de la carrera hacia el progreso. Se espera del psicoanálisis que descubra hasta dónde se puede llegar arrastrando esa fatiga, ese malestar de la vida”

“De entrada rechacemos a este  hombre medio que, él,  para comenzar no existe, es solamente una ficción estadística, existen los individuos y eso es todo. Cuando escucho hablar del hombre de la calle, de los sondeos, de los fenómenos de masa o de cosas parecidas, pienso en todos los pacientes que he visto pasar sobre el diván de mi consultorio en cuarenta años de escucha. No hay uno solo que sea parecido a otro, ninguno con la misma fobia, la misma angustia, la misma manera de relatar, el mismo miedo de no entender. El hombre medio, ¿quién es? ¿Yo, usted, nosotros, mi conserje, el presidente de la república?”

 

(Jacques Lacan, Panorama, 1974)