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Chris

14 Jun

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Tragedia y Farsa simultáneas

19 May

Emak-Cannes-31805e APTOPIX Ukraine

“Para Hutcheon, la parodia posibilita que un discurso sea ambiguo en cuanto a sus propias connotaciones ideológicas”

(Sasa Markus)

Dia de Reyes

8 Ene


Tomaré

Tomaré
En los ojos de un amigo
Lo que hay de más cálido de más hermoso
y de más tierno también
que no se ve más que dos o tres veces
durante toda una vida
y que hace que este amigo sea nuestro amigo

Tomaré
una nube de mi juventud
que pasaba redonda y blanca
por encima de mi cabeza, y a menudo
y que en los días de debilidad
se parecía a mi padre
y en los días de cólera a un león
una hermosa nube mullida y redonda y confortable

Tomaré
este claro y frágil arroyuelo de abril
que desparece a los primeros fríos
que desparece todo el invierno
y que fluye entonces sobre la mesa de las bodas
de Canaán

Tomaré
mi lámpara mejor
aquella que alumbra
no aquella que ilumina
y hace bonito y llama desde lejos

Tomaré
una cama, una grande, la mía
y que sabe lo que es un hombre
y su pena
un gran lecho de ser humano

Tomaré todo esto
y luego construiré
construiré y llamaré a las gentes
que pasarán por la calle
y les enseñaré
mi portal de belén…

(Jacques Brel)

The Hunter

18 Abr

Ayer y hoy

5 Nov

Línea de Crédito

4 Nov

Bud ya lo había visto antes. El Peacock Bank llevaba el mismo negocio que todos los demás: si te aceptaban, te metían la tarjeta de crédito directamente en el cuerpo, en aquel lugar y en ese momento, allí mismo. Esos tipos la implantaban en el hueso ilíaco de la pelvis, algunos optaban por el mastoides en el cráneo; cualquier lugar donde hubiese un hueso cerca de la superficie.

Había que colocarla en un hueso porque la tarjeta tenía que hablar por radio, lo que significaba que necesitaba una antena de longitud suficiente para recibir las ondas de radio. A partir de ese momento podías ir por ahí comprando cosas sólo con pedirlas; el Peacock Bank, el mercader del que comprabas y la tarjeta en la pelvis gestionaban todos los detalles.

Los bancos variaban en su filosofía de intereses, pagos mínimos mensuales y otros detalles. Nada de eso le importaba a Bud. Lo que le importaba era qué le harían si se retrasaba, y, por tanto, después de dejar pasar un intervalo decente pretendiendo escuchar cuidadosamente toda aquella mierda sobre tipos de interés, preguntó, de pasada, como si fuese algo que se le acababa de ocurrir, por la política de cobro.

El banquero miraba por la ventana como si no se hubiese dado cuenta.

La banda sonora cambió a jazz y se vio una escena de una plantilla multicultural de damas y caballeros, que para nada tenían el aspecto de abusadores crónicos de crédito, sentados alrededor de mesas de ensamblaje fabricando a mano piezas de joyería étnica. Se lo pasaban bien, bebiendo té e intercambiando alegres bromas. Bebiendo demasiado té, a los sospechosos ojos de Bud, tan opacos a tantas cosas pero tan certeros con las tácticas de la manipulación mediática. La verdad es que daban demasiada importancia al té.
Notó con aprobación que vestían ropas normales, no uniformes, y que se permitía que los hombres y las mujeres se mezclasen.

—El Peacock Bank mantiene una red global de talleres limpios, seguros y cómodos, para que en caso de que alguna circunstancia imprevista caiga sobre usted, o si inadvertidamente sobrestima sus posibilidades, pueda confiar en ser acomodado cerca de casa mientras usted y el banco resuelven cualquier dificultad. Los internos en los talleres del Peacock Bank disfrutan de camas privadas y en ocasiones habitaciones privadas.
Por supuesto, sus hijos pueden permanecer con usted durante la duración de su visita. Las condiciones de trabajo son de las mejores en la industria, y el gran valor de nuestra operación de joyas tradicionales significa que, sin importar la
medida de sus dificultades, la situación se resolverá felizmente en casi nada.

—¿Cuál es, uf, la estrategia para asegurarse de que la gente se, ya sabe, se presenta cuando se supone que debe presentarse? —dijo Bud. En ese momento el banquero perdió interés en el proceso, se enderezó, caminó alrededor de la mesa y se sentó mirando por la ventana hacia Pudong y Shanghai.

—Ese detalle no está en el folleto —dijo—, y es que la mayoría de nuestros clientes no comparten su diligente interés por ese aspecto en particular del acuerdo.
Expulsó aire por la nariz, como un hombre deseoso de no oler algo, y se mesó la perilla una vez.

—Nuestro régimen consiste en tres fases. Tenemos nombres agradables para ellas, por supuesto, pero puede pensar en ellas, respectivamente, como: uno, un aviso amable; dos, muy por encima de su umbral de dolor; tres, espectacularmente fatal.

Bud consideró demostrarle a aquel parsi el significado de fatal allí mismo, pero al tratarse de un banco, el tipo probablemente tendría una seguridad muy buena. Además, era una política bastante normal, y en realidad Bud le agradecía al tipo que se lo hubiese dicho directamente.

—Bien, volveré —dijo—. ¿Le importa si me quedo con el folleto?

El parsi se despidió de él y del folleto. Bud volvió a la calle en busca de efectivo en mejores condiciones.

(La era del diamante, Neal Stephenson)

Love

20 Jul


Yo era como una torre que hubiera perdido sus cimientos. Cuanto más miraba a lo lejos desde las alturas, más me sentía vacilar. “¿Por qué ella?”, me preguntaba, “¿Qué sé yo, en realidad, de esta chica?”.

(Al sur de la frontera, al oeste del sol. H. Murakami)

20-N

20 Nov


Ocurrió en un país imaginario. Y conste que no hablo de hechos reales, porque recordar a según que personajes es revivirlos un poco, y olvidarlos es darles la espalda para que nos apuñalen con la guardia bajada.
Ocurrió en un país imaginario, un país apenas desperezándose del feudalismo, un país imperfecto como lo son la mayoría, un país que no existía ni siquiera en los clichés del mal poeta asesinado una noche de temblores fríos.
Ocurrió que algunos prefirieron querer la nada, a no querer, ocurrió que los pequeños grandes cortijos y los grandes pequeños bancos y los pistoleros de los patronos, y los obreros armados, y los anarquistas, y la derecha que no participó en la constitución, y el olor a cirio, y los pequeños roberpierres y los aprendices de Beria, y los corresponsales americanos y toreros, y los milicianos ingleses y descreídos, y los trotskistas asesinados por su propia gente, y los generales llenos de odio, y la media España que hiela el corazón, se pusieron a jugar a la muerte como niños feroces sin rostro.
Ocurrió, ocurrió, y los aviones de Fuhrer eran el lobo que soplaba fuerte y la casa iba a derrumbar.
O tal vez no ocurrió nada en absoluto. Es solo un rumor que asola la ciudad, y los juzgados que no juzgaron cuando se debía juzgar, y las iglesias que no excomulgaron a los generales sino que los llevaban bajo palio, eran un rumor, como el de la canción de Elvis Costello. Cada uno cuenta la feria según le ha ido.
Yo declaro que la guerra ha acabado, cantaba Phil Ochs años antes de que Vietnam acabase.
Yo declaro que no acabó nunca. Murió un general, pero había parido cientos de pequeños tiranos. Murió en cama. Murió, murió, murió.
Pero no ha muerto.
Recuerdo la escena de Betrayed en que el personaje de Debra Winger oye de boca de los niños las atrocidades que los mayores les enseñan, el odio como la gramatica primigenia en que un caracter, un alma, se forma. Se forja. Y ese odio queda aprisionado. Es el momento en que ella comprende que ese mundo, es un mundo que esta más allá de su visión de las cosas, que no puede amar a esos cachorros amamantados con cuentos de negros y judios transformandose en no-humanos. En infrahumanos.
No importa quién cuente la historia, cada cual le aporta un poso de mitos, de preguntas capciosas, de nanas del odio, de recrear el dolor y darle un nombre, un rostro, el del enemigo.
Se abre heridas, dicen en el pais que no existe. Pero una herida no se abre a menos que no se haya cerrado jamás. Me preocupan las historias que se narran, y lo que aprendemos de ellas.
Unos y otros devoran la vaquilla que agoniza en la tierra de nadie del país que no existió nunca.

¿Cuál es el límite?

2 Jun


I hate purity
Hate goodness
I dont want virtue to exist anywhere
I want everyone corrupt

I am an architect, they call me a butcher
I am a pioneer, they call me primitive
I am purity, they call me perverted
Holding you but I only miss these things when they leave

I am idiot drug hive, the virgin, the tattered and the torn
Life is for the cold made warm and they are just lizards
Self-disgust is self-obsession honey and I do as I please
A morality obedient, only to the cleansed repented

I am stronger than mensa, miller and mailer
I spat out plath and pinter
I am all the things that you regret
A truth that washes that learnt how to spell

The first time you see yourself naked you cry
Soft skin now acne, foul breath, so broken
He loves me truly this mute solitude Im draining
I know I believe in nothing but it is my nothing

Sleep cant hide the thoughts splitting through my mind
Shadows arent clean, false mirrors too many people awake
If you stand up like a nail then you will be knocked down
Ive been too honest with myself I should have lied like everybody else

I am stronger than mensa, miller and mailer
I spat out plath and pinter
I am all the things that you regret
A truth that washes that learnt how to spell, learnt to spell

So damn easy to cave in, man kills everything
So damn easy to cave in, man kills everything
So damn easy to cave in, man kills everything
So damn easy to cave in, man kills everything

Para Alex

20 Feb


Hasta siempre amigo. Se el lugar en el que estás. Yo estuve allí.

Esto es locura

Esto es

darse por vencido de antemano, en

un disfrute de la aniquilación.

Dejadme pues

mirar también esto cara a cara,

parte del proceso

Tampoco la vergüenza puede

ser completa

Destruido, toco

tu corazón

Destruido, toco

mi propio corazón

Latimos entonces

en un doble latido, en una mutua

destrucción

Me pediste que viese tu

pobreza

Te pedí que vieses que yo no sabía

nada

Los restos del lenguaje destruido

se mueven dentro de mí

Sólo existe este

movimiento, aquí

Hacia el agua

Hacia la vida

1.985 Göran Sonnevi