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Un Arte, Elizabeth Bishop

10 Feb
Foto de George Natsilous

El arte de la pérdida no es algo complejo para dominar;

tantas cosas parecen plenas de la intención

de estar perdidas que su pérdida no es un desastre.

.

Pierde algo cada día – acepta el revuelo de

llaves de puerta perdidas, y una hora torpemente gastada.

El arte de la pérdida no es difícil de dirigir.

.

Pues entrena perder todavía más allá – y rápidamente:

lugares y nombres, y donde estabas destinado a viajar.

Nada de esto traerá el desastre.

.

Perdí el reloj de mi madre. Y ¡mira! mi última,

o penúltima, de tres casas bien amadas, se fue.

El talento de soltar amarras es posible perfeccionar.

.

Dejé ir a dos ciudades – algunas encantadoras.

Y, aun más vasto, unos reinos que poseía – dos ríos, y un continente.

Les extraño, pero no fue un desastre.

.

Aun mi pérdida de ti – con tu voz chistosa o un gesto que me encanta –

no mentiré. Es obvio que

el arte de la pérdida no es algo duro para aprender,

aunque parezca como (¡Escríbelo!)

el desastre.

.

(1976)

Absurdo

1 Feb

Estas son algunas de las cosas que probé: el Seminario Erdhard, conducir un vehículo de diez marchas hasta Nueva Escocia y de vuelta, la hipnosis, la cocaína, la quiropraxia sacro-cervical, unirme a una iglesia carismática, hacer footing, trabajar como voluntario para la oficina publicitaria del ayuntamiento, clases de meditación, los masones, el Forum Landmark, el Curso de Milagros, un taller de dibujo en el hemisferio derecho del cerebro, el celibato, coleccionar y restaurar Corvettes antiguos e intentar dormir con una chica distinta todas las noches durante dos meses seguidos (acumulé un total de treinta y seis en sesenta y una noches y además pillé clamidia, hecho que les mencioné a mis amigos, fingiendo que estaba avergonzado pero confiando en secreto que la mayoría de ellos se quedaran impresionados —y pese a que se escudaron detrás de hacer bromas a mi costa, creo que lo estuvieron—, pero en su mayor parte aquellos dos meses únicamente me hicieron sentirme vacío y depredador, además dormí poquísimo y en el trabajo estaba hecho un asco; aquella fue también la época en la que probé la cocaína). Sé que esta parte es aburrida y que probablemente le esté aburriendo, pero se pone más interesante cuando llego a la parte en la que me mato y descubro lo que pasa inmediatamente después de que una persona se muere. En lo relativo a la lista, el psicoanálisis vino a ser lo último que probé”

(El neón de Siempre, Davis Foster Wallace)

Watt

26 Ago

Personalmente, por supuesto, me arrepiento de todo. No de una palabra, ni de una acción, ni de un pensamiento, ni de una necesidad, ni de una pena, ni de una alegría, ni de una chica, ni de un chico, ni de una duda, ni de una confianza, ni de un desprecio, ni de una lujuria, ni de una esperanza, ni del miedo, ni de una sonrisa, ni de una lágrima, ni de un nombre, ni de un rostro, ni de un tiempo, ni de un lugar, nada de lo que no me arrepienta, extremadamente. Una ruina, de principio a fin.

(Beckett, Watt)

Demasiado tarde comprenderán los infelices que, en tanto tiempo como estuvieron ocupados, no hicieron nada (Séneca)

21 Jul

“Mientras actuamos tenemos una finalidad; una vez terminada, la acción no tiene más realidad para nosotros que el fin que hemos perseguido. Nada consistente había, pues, en todo eso, salvo el juego. Pero hay quienes tienen conciencia de ese juego durante la acción misma: viven la conclusión en las premisas, lo realizado en lo virtual, minan lo serio por el hecho mismo de que existen.

La visión de la no–realidad, de la carencia universal, es el resultado combinado de una sensación cotidiana y de un brusco temblor. Todo es juego: sin esta revelación, la sensación que uno arrastra a lo largo de los días no tendría ese sello de evidencia que necesitan las experiencias metafísicas para distinguirse de sus imitaciones: los malestares. Pues todo malestar no es sino una experiencia metafísica abortada.”

(Cioran, Del inconveniente de haber nacido)

En un lugar solitario

10 Jun

Una vez había tenido felicidad pero por un tiempo tan breve; La felicidad estaba hecha de mercurio, se te va de las manos como un capricho súbito. De repente, sintió el calor de las lágrimas en sus ojos y sacudió la cabeza con rabia. No lo pensaría, nunca volvería a pensar en eso. Fue hace mucho tiempo en un pasado antiguo. Al diablo con la felicidad. Más importante era la emoción, el poder y la agitación de la lujuria. Esos te hacen olvidar. Hicieron de la felicidad un malvavisco rosado.”

In a Lonely Place
(Dorothy B. Hughes)

Cuatro cuentos y una canción de Navidad

7 Ene

 

Como cada año, aunque esta vez con retraso, los sospechosos habituales publicamos cuentos navideños en el blog del amigo Alex. No se pierdan la edición de 2019, publicada el día de reyes de 2020.

Este año mi inspiración ha sido 50% Sucker Punch y Alguien voló sobre el nido del Cuco, 50% La Hermana Pequeña de Raymond Chandler.

La verdad es que cada vez se me hace más difícil hacer cuentos expresamente anti-navideños y cuidar de no impregnarlos de cinismo y pesimismo. Este año agravado por momentos personales y profesionales.

Espero que lo disfruten. Y no olviden que incluso Chandler tenía que luchar por cada palabra:

 

"Estoy teniendo dificultades con el libro. Tengo suficiente 
papel escrito para completarlo, pero debo hacerlo de nuevo. 

Simplemente no sabía a dónde iba y cuando llegué allí vi que 
había venido al lugar equivocado. 

Ese es el infierno de ser el tipo de escritor que no puede 
planificar nada, sino que tiene que inventarlo a medida que 
avanza y luego tratar de darle sentido. 

Si me dieras la mejor trama del mundo y 
funcionara como un reloj, no podría escribirlo. 

Estaría muerto para mí."

(Raymond Chandler, 1951, Carta a su agente literario Carl Brandt)


Cómo acabar con la contracultura

15 Oct

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El libro de Jordi Costa “Cómo acabar con la contracultura” es un estudio interesante y necesario de la cooptación de lo contracultural, de difícil definición e implantación en la España franquista, por el establishment. Cabría tratar de definir ese concepto inasible, qué es contracultura en España, y profundizar en su difícil arraigo en un país aislacionista, buen apunte la influencia de las bases norteamericanas.

Algunos momentos muy acertados (el flamenco progresivo de Smash, las Jornadas libertarias con Ajoblanco) y muchas conexiones bizarras (El Palmar de Troya, las digresiones con una youtuber actual) que no voy a criticar pero tampoco jalear.

Filias exageradas (Sisa). Palmarias ausencias, sobre todo en el terreno de las letras (desde los Panero de El Desencanto a Haro Ibars, Gil de Biedma, a otros francotiradores más outsiders), o el cine (francotiradores como Berlanga y su Tamaño Natural son contracultura, espías dobles que se infiltran en el mainstream pero que son más radicales que los radicales) y una fijación exagerada en lo artístico con Nazario y Mariscal, que se comen medio libro. Mariscal, probablemente, santo y seña del aburguesamiento, está sobredimensionado como estandarte contracultural, mientras el equipo Crónica ocupa comparativamente un espacio pequeño.

No se analiza bien el paso al mainstream con la Movida, el proceso de cooptación, seducción e incorporación a una cultura oficial, finalmente patrocinada, y se es especialmente condescendiente con cineastas como Almodóvar, si bien se contempla muy convenientemente la figura clave de Iván Zulueta.

33 Revolutions Per Minute: A History of Protest Songs, from Billie Holiday to Green Day

5 Ene

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Totalmente necesario, ameno, fielmente documentado…

Pero con un sesgo muy muy fuerte hacia los USA. Una demostración de conocimiento enciclopédico especialmente en la fase folk y de música negra, pero fuera del martirio de Victor Jara, de una visita a Jamaica, y de Fela Kuti, a Lynskey no se le ocurre mirar fuera de su propio entorno, y cuando lo hace, en ocasiones causa perplejidad como cuando califica las canciones protesta de Lennon, incluida Imagine, de chapuceras e insinceras. Por lo demás, UK sólo existe por cuanto a The Clash, Sex Pistols (pero para nada PIL o el post-punk) y Specials, o tal vez Style Council. En este universo, Morrissey nunca escribió sobre Thatcher. Desprecia con cierta razón los años del brit-pop, despolitizados (a pesar de que ignora a Pulp, con su Common People, Cocaine Socialism, I am a Man, Miles End…por ejemplo).

Pero también lo hace con la tradición de los 60s, especialmente en UK, pero también reserva su desdén al hippismo (Abbie Hoffman, MC5, Jim Morrison). El sólo ejemplo del video de “A whiter shade of pale” de Procol Harum vale como demostración de que se debe exhumar mayores logros del hippismo como movimiento político.


Pareciera que por ejemplo los Kinks no hubiera cantado contra la vivienda-basura en Dead end street, o no hubiésen hecho 5 discos políticos como Arthur (pacifismo) Village Green (ecologismo-hippismo) los dos Preservation Acts, o Schoolboys in Disgrace (sistema educativo). Tampoco hay trazas de que Pink Floyd hubieran sacado The Wall (alienación) y resulta de chiste que mencione War Pigs (Deep Purple) por la versión de Flaming Lips, mirando a otro lado en cuanto al hard rock y el heavy (Iron Maiden). 


Es genial que reivindique la música disco como galvanizador del movimiento gay, pero ignora completamente el glam rock como liberación gay (Polnareff), o el tecnopop europeo (Communards, Pet Shop Boys). Comete la exageración de elevar a los Radiohead pre-hail to the thief a grupo político de los 90 por excelencia mientras que grupos ambiciosos como Porcupine Tree no merecen ni mentarse.


Australia y Mignight Oil, no se mencionan. La música francófona, de Edith Piaf a Jacques Brel (con su música pacifista, antiburguesa, rabiosa en ocasiones) o a la efervescente escena hip-hop francesa, no se mentan. Ni que decir tiene que Jara y Fela Kuti son los únicos artistas no anglófonos. La canción protesta española (Paco Ibáñez), el santo y seña portugués (Grandola Vila Morena), el cancionero antifascista italiano (De bella ciao en adelante), cualquier tradición lusófona de Brasil, Angola o Mozambique, la música griega, el rock turco y la escena de Líbano, fértil en músicos de diáspora iraní, palestina y siria, la música de los balcanes en los 90s, el cono sur de Argentina y Uruguay (Jorge Cafrune), centroamérica (de la fértil tradición folk mexicana a los narcocorridos que denuncian la connivencia de los cárteles y la política), todo ausente, como la música el Europa del Este en los 80s y 90s, como los Kult en Polonia, y mientras se contempla el ombligo con las Dixie Chicks, las Pussy Riot y la escena punk-gay en Rusia no se contemplan. 


Desconozco, desgraciadamente, las escenas musicales del norte de África (el Rai, Egipto) y de Asia (me da la impresión que fuertemente reprimida incluso en Japón) pero como mínimo merecían una investigación.


Con todo, y a pesar del exceso de atención a figuras dudosas como Bono o Geldof, o el hecho de que Green Day exista con una dimensión mayor a Bad Religion y Radio4 (ausentes), es un documento imprescindible y arrebatado acerca de la importancia de la música con mensaje, del activismo, de la canción como medio artístico vehículo del cambio, del reflejo de la sociedad en que vivimos.

RedRum Blues y el día del libro

19 May

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Carlota Garrido lleva un podcast que es un modelo de buen gusto, compromiso, y un placer para los oídos. Por eso no dudé cuando me pidió recomendaciones literarias, que grabé gustoso con mi estilo disperso, atropellado, y deslavazado. No he sido el único convocado, y os invito a que descubráis vosotros mismos múltiples voces que nos abren una ventana a autores, a sus mundos, a ese otro lugar en donde estamos cuando estamos leyendo.

RedRum Blues- Recomendaciones literarias

Entre otras cosas, desvarío sobre el libro sobre películas que nunca llegaron a ver a la luz, del amigo José A. Zamora (40 películas que nunca verás), el fascinante mundo interior de Alejandra Pizarnik en sus diarios, la historia de la música política desde Strange Fruits con 33 revoluciones por minuto, de Lindskey, los libros de Peter Biskind sobre el Hollywood de los 70s, 90s y 50s, la biografía convulsa del activista hippie pacifista y anticapitalista Abbie Hoffman, o una compilación gafapaster sobre Twin Peaks. Con el olvido imperdonable de Ángeles Fósiles, el tratado de Magia de Alan Moore, editado por La Felguera.

Entre las recomendaciones ajenas, destacar China Mièville, y su ciencia ficción extraña.

Si hoy fuera incluiría “La Fractura, Vida y Cultura en Occidente 1918-1938”, de Philipp Blom, autor de la genial “Años de Vértigo, cambio y cultura en occidente 1900-1914” y que nos acercó al autor Diderot con “Gente Peligrosa”.

Love is a solitary game

16 Ene

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En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante.

No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo,sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento le hace sufrir. No le queda más que una salida, alojar su amor en su corazón del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente.

Permítasenos añadir que este amante no ha de ser necesariamente un joven que ahorra para un anillo de boda; puede ser un hombre, una mujer, un niño, cualquier criatura humana sobre la tierra.

Y el amado puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Se da por ejemplo el caso de un hombre que es ya abuelo que chochea, pero sigue enamorado de una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw, hace veinte años. Un predicador puede estar enamorado de una perdida. El amado podrá ser un traidor,un imbécil o un degenerado; y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso.

La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado,extravagante y bello como los lirios venenosos de las ciénagas. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor.

Por esta razón, la mayoría preferimos amar a ser amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y la verdad es que, en el fondo, el convertirse en amados resulta algo intolerable para muchos. El amado teme y odia al amante, y con razón: pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amado. El amante fuerza la relación con el amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor.

La balada del café triste”, Carson McCullers