Tag Archives: Birthday

65 años

21 Sep

murrayBill Murray en el funeral de Elvis, dedicando una sonrisa de soslayo, siendo moderada y elegantemente provocador. Esta poderosa imagen resume muy bien la capacidad innata de Murray para imprimir grandes cantidades de su carisma personal a los personajes que trata, “murrayzándolos”. Lo que en otro actor sería un problema serio de limitación de registros, en Murray es sencillamente su manera de servirse del idilio que tiene no ya con la cámara, sino con la audiencia, la complicidad que teje totalmente sin esfuerzo (es casi doloroso ver cómo su talento fluye de forma tan sencilla) desde sus tiempos en SNL.

Para muchos de mi generación Murray es sencillamente parte de nuestra infancia, es el clown serio, que era (y es) sin embargo capaz de transformarse en el cómico físico e impredecible.

Atrapado en el tiempo o atrapando ectoplasmas, dando discursos de navidad, o jugando juegos mentales con Richard Dreyfuss (magistral y olvidada ¿Qué pasa con Bob?) Murray ha ido adoptando una pose más flemática, pensando evolucionando de acuerdo a su edad, hacia un modelo más tendente a un Keaton. Envejeciendo como un buen vino.

Felicidades Bill.

“Nothing prepared me for being this awesome. It’s kind of a shock. It’s kind of a shock to wake up every morning and be bathed in this purple light.”

“It’s hard to be an artist. It’s hard to be anything. It’s hard to be.”

(Bill Murray)

Norma

23 Nov

marilyn-photographer-unknown mmread2

Habría cumplido años, sería una anciana, pero no sería mito desgarrado sino ser florecido, sería una dama digna e indomable a lo Lauren Bacall, sería sabia, con ojos traviesos, callando secretos, amando por fin a un hombre que la mira y la ve, que la ve a ella, que no personajes ni sueños sensuales, a ella, a ninguna otra, no a la otra, a la fílmica sombra que se adueñó de ella. Noma, huiste de Norma, diste en la señorita Monroe, y trataste de huir de nuevo, hacia otra Norma.

Viviría.

Una poeta imaginó una vez una salida para tí:

“QUERIDA MARILYN MONROE

Volví a leer sobre usted en el periódico

usted estaba a la puerta de su casa de Beverly Hillis

y decía que era la suma de

cuarenta habitaciones de hotel solitarias.

Iba embutida en un provocativo vestido

también su cabello estaba resplandeciente y claro como una nube.

Yo nunca he vivido en un hotel.

Le escribo porque una debe evitar a

ciertas personas, en la medida de lo posible.

Necesitan todo lo que ven.

La necesitan porque usted es luminosa

y como una niña. ¿Sabe usted

lo que se dice del ministro de Justicia?

¿Incluso del Señor Presidente y usted?

No quiero meterme en eso, no crea

Pero soy mayor que usted,

y no tan hermosa: Entre la noche y el alba

alguien se lleva su vida. Por la mañana

van a misa con la esposa y los hijos

No es asunto mío, claro

El periódico dice muchas cosas sobre nervios

Yo quiero decirle: usted es preciosa

Usted se parece a algo que hay en todos nosotros

Usted no deja de hablar de la muerte, pero usted

nunca ha sido lanzada a las profundas tinieblas que ahogan

al ser humano sin piedad en ceniza y noche

Evite pues vestirse medio desnuda

No susurre de esa manera tan rara cuando cante

Evite los paseos solitarios y la oscuridad. Su casa

casi no se ve en las fotos por el follaje

¿le interesa a usted la jardinería?

(Tua Forsström)

El dibujante que hacía películas

23 Nov

OfzAJ Quotation-Terry-Gilliam-humor-Meetville-Quotes-170650 Samurai-Warrior-sketch_large drparh16

Terry Gilliam es aquello que Ridley Scott soñó con ser. Porque Ridley lo hizo una vez. Pero Gilliam lo hizo una y otra vez: crear universos. A tumba abierta aunque significara crearse una fama de ruina entre los productores.

Hoy es el cumple de Gilliam, alguien que empezó en el arte, la animación y el humor, formó parte de lo mejor del humor absurdo, Monty Python, y sin dejar de dibujar creó dibujos de celuloide con ojos que aún hoy son de niño.

Más quijote que Alonso Quijano, siguiendo la estela de otro apestado para el negocio de vender entradas, Orson Welles. La imaginación de Terry es febril prodigiosa e igual nos entrega perfección como en la distópica Brazil, como momentos de delirio y delicia, fellinianos en su imperfecto ensamblaje, como su Munchausen.

Pero Gilliam sigue siendo un hombre y su lápiz combatiendo el hecho de que la luz en movimiento que es el cine requiere de mucho más que imaginación y grafito, es luz cara, que se plaga de aspectos pragmáticos que estorban al soñador.

Soñar y vivir, a menudo nos convierten en benditas contradicciones.

Hoy los storyboards de Gilliam.