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Twin Peaks T3 Caps 1-5- Redrumblues + Islas en la Red. Una alegre discusión sobre magia, surrealismo, free jazz, donuts, tartas de arándanos y la estructura de la realidad.

21 Jun


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“Yo no distingo entre la magia y el arte”

(Alan Moore)

Hay momentos para dejarse de delicadezas y hablar como si no existiera la palabra spoiler, momentos en que sueños con caballos marinos nos hablan del poder de las imágenes puras. Momentos en los que disentir apasionadamente, y amigablemente, de lo visto, como un viaje imposible y radical entre dimensiones a una televisión que no conoce de fórmulas, un estilo gonzo de reventar géneros y expectativas, con llaves, anillos, acertijos, dopelgängers, cortinas rojas, mundos incongruentes, realidades irreales, truculentos trayectos a ciegas por el mundo White trash, cuerpos, aparaciones, maldad sin fronteras, naipes, casinos, humor dadaísta, nostalgia dinamitada y males globalizados en un mundo en expansión.

De la première en Rambleta, al capítulo visto en casa de Carlota, a medio podcast, cual experimento para frotarse los ojos incrédulos, en plena discusión.

Esto es Twin Peaks Temporada 3.

Estaban advertidos.

 

Redrumblues- Twin Peaks el Regreso

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Perdida de David Fincher: “Love is Evil” (Zizek)

11 Nov

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“The one measure of true love is: you can insult the other”  (Slavoj Zizek)

Lo que llamamos creación es algún tipo de desequilibrio cósmico, es una catástrofe, las cosas existen por error, y sólo hay una forma de superarlo. Es asumir el error e ir hasta sus últimas consecuencias. Tenemos un nombre para ello. Es amor.

El amor para mí es un acto extraordinariamente violento. El amor no es “te amo en todo”. El amor es: elijo algo, y ahí está de nuevo el desequilibrio, incluso si ese algo es un pequeño detalle, en una frágil persona en particular: Yo digo “te amo más que cualquier otra cosa”. Es en ese sentido que el amor es “malvado”. (Zizek)

Ironía, sagacidad, profundidad crítica e intriga. Da miedo, desazón, hace pensar, juguetea, es romántica hasta cierto punto, es horrible, es enferma, es elegante.

Extremadamente difícil de describir sin destriparla, Perdida es junto a “El Club de la Lucha” mi película preferida de David Fincher. En Zodiac y La Red Social exhibe un estilo frío, que atraviesa ciertos pasajes de su filmografía. Pero sus últimas escaramuzas, como House of Cards o esta Gone Girl, combinan ese matiz con un refinamiento que revela pasión. Pasión implícita, no mostrada de forma masticada y evidente como en un Aaron Sorkin. Pasión vista entre líneas, y sagacidad para explicar más de lo que se ve en el primer plano.

Sería muy fácil referirse a Hitschcok (Vértigo, Crimen Perfecto, Frenesí, La Soga), otro frío/no tan frío autor de intriga. Ahí anda. Pero lo que en una sinopsis podría parecer un argumento de telefilm de antena 3 de domingo por la tarde (esposa perdida, familia aturdida y mal avenida, sospechas para todo el elenco, estilo CSI) en manos de Fincher es arte, es hermoso, es un mecanismo, es crítica, es buceo en el sueño americano (American Beauty), es juegos de espejos, es ironía, es prensa desatada y carnívora cual Nieves Herrero en los crímenes de Alcàsser.

La manera en que esta película te pone el cerebro del revés, y nos pone a todos en guardia contra lo cotidiano, lo aparentemente inofensivo, las noticias de las 20.00, las discusiones de pareja, los problemas de llegar a fin de mes, y convierte todo ello en algo novedoso, increíble, fabuloso, un cuento cruel de los Grimm, un retablo de inquietud, y al tiempo una reflexión sobre el amor, la rutina, el rencor, la opinión pública, la presión por triunfar, por contar una historia en prime time, por vencer, por vengar, por amar incondicionalmente: Es algo que me deja sin palabras

Y que es capaz de hermanar un “Bunny Lake is missing”, “Persiguiendo a Amy” (protagonizada por Affleck), el Neil Labute más afilado, Adios pequeña adios (dirigida por el mismo Affleck), Network un mundo implacable, la más negra comedia (una en concreto de los 80 que me tengo que callar), o Mad City de Costa Gavras. Los antecedentes son tan polifacéticos que desvelan la complejidad de una película de estructura y montaje perfectos.

Y cada palabra que digo de más pone en peligro la discreción que esta obra merece.