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25 años de What’s The Story Morning Glory

6 Oct
Ilustración de Massimiliano Aurelio

Para muchos de mi generación (1981), What’s The Story Morning Glory, que el pasado viernes 2 de octubre cumplía 25 años, fue su Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Existía Nirvana, habían fans de Guns’n’Roses, pero el gateway drug al rock era este, por razones obvias. Los Guns eran un poco anteriores y con el componente coent o Kitsch. Nirvana eran cosa seria, pero quizá demasiado para dar un primer bocado.

Morning Glory estaba en el sitio adecuado en el momento adecuado, y además era entrada para el universo Oasis, muy en forma en el 95. Daba pie a rescatar el disco debut, y las cajas de singles de ambos LPs con la colección de caras b más gloriosa de la historia, es lo que hace una base de fans sólida desde el minuto 1.

Hablamos de un disco cuyas primeras 4 canciones marcan un ritmo fuerte. “Hello” es un pub rock inglés de los de Slade, eficaz y festivo, basado en un riff de Gary Glitter, que afirma que es bueno estar de vuelta. “Roll With it” puede que perdiera su duelo de singles con Blur, pero contra el mejor single de “The Great Escape”, siendo más un globo sonda que un single estrella. Dos canciones de autoafirmación y celebración.

El desgastado, pero aún en pie Wonderwall, con unos arreglos muy acertados, que a base de machaque en radiofórmula ha perdido el magnetismo que tuvo, pero que recomiendo repescar en covers o versiones: Cualquiera menos la de Ryan Adams. Incluso prefiero a Mike Flowers antes.

Don’t Look back in Anger en cambio, construida con patrones lennonianos, mantiene su extraña melancolía que invita a buscar nuevas memorias sin negar la mirada al pasado. Aires a Imagine, pero con un toque a Procol Harum.

Hey now es quizá para muchos la pista más débil, pero es parte del omnipresente optimismo del album, un optimismo que jamás volvería a darse en el grupo, muy propio de los 90s. Una canción de toque psicodélico, pero netamente pop. una canción que bien podría estar en The Great Escape de Blur.

El gran acierto de los instrumentales (Swamp Song que juguetea entre fade in y fade out, partida en dos cachos, y con samples de olas) da pausa y continuidad al album a un tiempo. Da paso a otro grupo de cuatro canciones, en un disco en el que la colocación es estratégica.

Some Might Say es una de las tres mejores letras del disco, una canción épica, con punch, un medio tiempo escupido más que cantado por Liam, que cuenta con versos como “Algunos podrían decir que no creen en el cielo
Ve y díselo al hombre que vive en el infierno”
. Un canto a perseverar pese a la censura del resto.

Cast no Shadow tiene probablemente mi letra preferida del disco, una hermosa balada dedicada a Richard Ashcroft (The Verve) tras el primer conato de disolución de su banda, y que habla de cómo la sociedad no comprende al individualista visionario.

She’s Electric es mi canción menos querida en el album. Es la típica canción estilo McCartney, todo melodía vitalista, cero significado. La eterna discusión Lennon-McCartney sobre la importancia de las letras la resuelve Noel acá a favor del segundo tirando por la calle de en medio con la técnica de la escritura automática surrealista. Algo que dará líneas muy valiosas en Champagne Supernova, no pasa de la chorrada intrascendente aquí. En cierto modo prefiero Bonehead’s Bank Holiday, la canción extra de la edición de vinilo que sirve como parodia a sus enemigos íntimos del momento, y homenaje a Bonehead, el discreto guitarrista que se intuye el corazón del grupo, dado que la semilla de destrucción fraticida estaba desde el principio, como demuestra el single Wibbling Rivalry, una entrevista grabada que llegaría a las listas de más vendidos en otoño de 1995.

Morning Glory es un rock zeppeliniano, el más duro hasta el momento en su carrera. Su “Need a little time to wake up” imprime urgencia, y es justamente lo que necesita el disco en este momento. Un momento macarra que rebaje el algodón de azúcar deudor de los Beatles.

El segundo inserto de Swamp Song da paso a Champagne Supernova. Personalmente creo que es la mejor canción del album, ayudados por la guitarra invitada de Paul Weller. La enigmática letra escrita en modo de escritura automática (recientemente Noel ha asegurado que no sabe qué significa) en un medio tiempo épico de aires psicodélicos (que funcionará aún mejor en directo, ya sea con Bonehead o con Gem Archer de escuderos de Noel. Uno sólo puede preguntarse que hubiera hecho un guitarra más imaginativo como Butler o Nick McCabe con esto) parece una promesa de éxito y de sueños cumplidos, pero en cierto modo funciona como una advertencia ominosa gracias a sus primeros versos:

“¿Cuánto cambia la gente especial?
¿Cuántas vidas están siendo vividas de formas extrañas?
¿Dónde estabas mientras nos drogábamos?”

Es un momento de mucho optimismo, se refleje con la ironía de Blur en Great Escape y de Pulp en Different Class (que desembocaría en nihilismo del fallido disco naranja y en glorioso sarcasmo pesimista en This is Hardcore respectivamente) o en el giro optimista de Suede con Coming Up. Sin embargo es coherente con el universo Oasis, de Working Class Heroes, de hijos de Thatcher. Una coherencia que no se rompería hasta el desastroso Heathen Chemistry.

Independientemente de que vivamos en un mundo radicalmente distinto al de los “felices 90s” (cuya cara b son los infelices 90s del grunge), es una obra de madurez de un grupo en su plenitud. Venían de la decisión de sacar Whatever como single independiente, con esa pista mítica, Half The World Away y (It’s Good) To Be Free como adelanto de este nuevo disco. Entre las caras b de esta época están Acquiesce, The Masterplan, Headshrinker o Talk Tonight entre otras. Que un disco se tome el lujo de relegar esas canciones, y no acuse ese hecho, es todo un triunfo.

Podcasteando- Guest star en Cinta de Varios #13 Bad cover version

17 Jun

 

 

Con mucho mono de hacer podcast, el imprescindible Lutxo tuvo a bien contar conmigo en un especial de su podcast Cinta de Varios (capítulo 13) sobre versiones, rememorando la sección en que por acá montábamos una guerra de covers en la cual el circo romano de lectores debía inclinar el pulgar arriba…o abajo… El podcast se titula Bad Cover Version en honor a cierto videoclip de Pulp

Lo mejor, siempre, la charla distendida, mucha de la cual ha quedado editada, en privado (la situación del racismo en USA, de Biden, y mil otros off topics). Para no estropear mucho la sorpresa, hay versiones de Gloria Jones, Beach Boys, Oasis, Arctic Monkeys, Nancy Sinatra & Lee Hazelwood y The Doors, una selección de 8 versiones de entre una preselección de una treintena.. De las que puede caer un spin off en mi propio podcast…

Las versiones son un placer perverso, y acá las diseccionamos con disfrute de los amantes de la heterodoxia musical! Acá lo podéis descargar… o escuchar aquí abajo…

 

“Canta tu canción sobre todas las imitaciones tristes que lo hicieron tan mal
Es como un «Tom & Jerry» tardío, cuando los dos podían hablar
Como los Stones desde los 80, como los últimos días de Southfork
Como «El planeta de los simios» en la televisión,

la cara b de «Til the Band Comes in”
Como una caja de marca blanca de copos de maíz:

te va a defraudar amiga mía”

(Pulp, Bad Cover Version)

 

Liam Gallagher- Why me, Why not?

21 Nov

Muy bien producido, vestido con sonido y visión, la sorpresa 
después de 4 lanzamientos de singles brillantes es que ... 
Liam realmente sabe cómo elegir singles (The River, Once, 
Shockwave, One of us). 

Las canciones que ya has escuchado son las que son fabulosas, 
y el resto, son solo rellenos.

Una oportunidad perdida, a millas de distancia no solo del 
debut en solitario, sino también de las obras subestimadas 
de Beady Eye y las caras b. Como siempre, en las pistas extra 
hay rastros de algunos movimientos más audaces(Misunderstood), 
pero no tan talentosos como en otros lanzamientos.

Como de costumbre, los críticos tienden a hacer las paces 
con un saco de boxeo con las obras más débiles del corpus. 
Es una pipa de la de paz. No en el caso de un partidario 
acérrimo como yo, en los buenos y malos momentos. 

Cuando la calidad promedio total de un álbum es mediocre, 
lo digo, no importa quien lo hizo.

Quédate con los singles. 

Son lo suficientemente buenos solos.


Single de la semana- Liam Gallagher- Pared de Cristal

10 Sep

17a70d4840126757b10d5284854cb74cDe vuelta Liam Gallagher, con su album en solitario, cuyo primer single Wall of Glass nos devuelve a las coordinadas estéticas del Be here now (que con suerte mediante, llegaré a comentar-amar-odiar junto a Xavi en mi podcast)

Lo bueno de Liam es que siempre se dejó ayudar, a diferencia de un Noel que a fuerza de inmiscuirse en la producción, está desbaratando su carrera en solitario.

Esperaremos a tener más información. De momento no soy muy amigo del segundo single, Chinatown, pero For what it’s worth apunta alto, y Bold en directo también.

De momento Liam organizó un concierto en honor a las víctimas en Manchester y partipó en otro, disipando así esa imagen de hooligan egocéntrico: Lo es, pero siempre hay una gran complejidad en todos, incluso en quienes parecen no esconder grandes misterios, especialmente cuando hay una construcción mediática que funde persona y personaje, y se retroalimenta en este caso al ser abrazada al 100% por el sujeto en cuestión.

La simplicidad es la más complicada de las máscaras.

La génesis del Britpop- Podcast Reboot

28 Dic

slider-roses.jpgPresentando el capítulo 00×01 del retornado podcast musical en que participaba. Reboot del podcast de música rock “El club de los pilotos suicidas”, aguerrido reducto que entre 2008 y 2012 estuvo dando guerra. Un retorno tramado y perpetrado a medias con el imprescindible Xavi Hernández, que mantuvo viva la llama en forma de web musical.

Volvemos con ansia de venganza, para hablar de rock de los 60s, 70s, 80s, 90s y lo que haga falta. Seguimos buscándole las guitarras a Travis.

Desde el Brit Pop, con el que comenzaremos una trilogía épica, a otros especiales, siempre monográficos y telekinésicos. Pop psicotrópico entre colegas.

La primera enterga: podcast especial acerca de los antecedentes del brit pop. De los Smiths a los Happy Mondays, de Stone Roses, de Madchester al Baggy, del Shoegaze a Blur, de Inspiral Carpet a Oasis, de Real People o Jesus and The Mary Chains a Pulp, Charlatans o James.

Supersonic

7 Nov

knebworth

¿Es mi imaginación

o finalmente he encontrado algo por que merece

la pena vivir?

(Oasis, Cigarettes and alcohol)

Internet mató a la estrella de la radio…

Es difícil hablar de una película que es parte de una banda sonora sentimental, y hacerlo a su vez sin tratar de arruinar la experiencia del fan que no la ha visto. Sin explicar en qué momento acaba el metraje, en quiénes se han convertido ellos para entonces, en quienes nos convertimos nosotros durante el viaje. El documental es la experiencia del viaje mismo que emprenden, y a un ritmo envidiable.

Es un gran documental, y hay quién piensa que debería ser otro. Que debería hablar de la época, la sociedad, la política, la escena musical. Hay quienes pedían The Last Party, el libro de John Harris, hecho película.

No es así. Es la historia de dos hermanos. Viviendo la vida en el extrarradio obrero de Manchester. Soñando escapar. Es una historia que puede repetirse, que se repite, que ya ocurrió, que ocurrirá. Podría ser la historia de los Kinks en los 60s, podría pasar mañana. Es la excitación de formar una banda, de descubrir que tu hermano de pronto es una fuente inagotable de talento, de ser el frontman que desencadena su rabia como un Sex Pistol, de dar bolos insignificantes por tres años sin una nota al pie de página en ningún lugar, hasta que ocurre una coincidencia fortuita.

Es fácil pensar que fue fácil llegar a construir en esos primeros años un repertorio mágico, de pasar de tocar de 30 a 250.000 personas. De tener a 2,6 millones de personas queriendo comprar el ticket para Knebworth. Es la última gran banda de estadio. Internet cambió la cultura musical, el trapicheo de cintas, la excitación de aguardar y de descubrir, de mostrar y de iluminarse. En aquel entonces, en aquel lugar, la canción adecuada era una verdad revelada y es probable que se te marcara de por vida.

Oasis emprende en este documental una travesía del desierto alimentados por la ambición, la arrogancia, la rivalidad amarga y de vocación fraticida, y la pura desesperación de no poder volver al lugar de salida bajo ningún concepto. El pánico y no tanto como la esperanza es un poderoso motor creativo. Se les piensa simples, se les acusa de haberse pagado un publi-reportaje. Nada más lejos. Son complejos y llenos de matices.

Hay cierta nostalgia pero no sólo por quienes llegaron a ser, y ya no son, ni por los adolescentes que fuimos, la nostalgia es la justa, la que comienza no hoy, sino en el momento álgido, el momento en que algo en sus almas se pierde en pleno viaje al corazón de la industria, un maelstrom imparable y sólo sugerido, un goteo de amigos en el camino, un perder pie.

La grandeza tiene un precio, y si hay un lamento fue no haber acabado en el punto más alto para poder volver con los bolsillos llenos al pub de la esquina a volver a quedar con el granuja que roba discos en la tienda del centro, no poder volver a escuchar The Queen is Dead por primera vez… y lamentarse porque tal vez estos tiempos son tiempos con tantos estímulos, tantas opciones, que ninguna ofrece el suficiente arrojo como para hacerte sentir mariposas en el estómago en tu primer concierto.

Creo que Liam añora mucho más los autobuses con sus roadies, los conciertos de Stone roses, los partidos del City en los descansos de las sesiones del Morning Glory.

En cuanto a Noel, él siempre fue un gato. Independiente, bocazas, ambicioso, creativo. Tal vez solo le haga falta tocar en el garage de Paul Weller.

Son millonarios, no lloran, no se compadecen, más bien se maravillan de su suerte y se muestran agradecidos de un fenómeno del que no se consideran centro. Sus canciones fueron apropiadas por la colectividad como parte de sus vidas, y ese es el misterio que emociona a Noel.

Y nosotros, que crecimos en aquel entonces, en aquella época, sólo podemos emocionarnos por este regalo, por confesiones sólo casi verdaderas, por música rock e historias épicas de Working class heroes.

Gracias.

Algunos buenos discos de 2013/ RIP Beady Eye

29 Oct

midlifejake

Perezoso me he vuelto con el blog, y ya hasta el punto que cada 31 de diciembre hacía mi numerito de discos del año, que si amores y odios enconados, que si 40 principales del indie, que si uno arriba y otro abajo, y es ya 31 de octubre casi y la faena por hacer.

En previsión de no saltarme ninguna añada, por aguada que esté, y no acumular un maratón bianual este año, ahí van los deberes.

Además casualmente hablé mucho y bien en este audiocomentario, de Beady Eye. Los chicos decidieron disolverse al día siguiente y yo tuve que editar, con gran fortuna porque no había puesto el fondo musical. “Our Kid” como llama Noel a Liam Gallagher formaba un triunvirato competente con Gem Archer (revisen sus Heavy Stereo!!!!) y Andy Bell. Pero me parece que está ojo a vizor para 2015, 20 aniversario de What’s the story morning glory, limando asperezas… quién sabe. Oasis es así, como una soap opera.

Por cierto el nuevo single de Noel parece un plagio a…Beady eye!!! Normal si comparten influencias, pero esos “nananana ná” parecen hechos para el minimalismo letrista de Liam.

Parece que me gusta hablar solo, en mi cuarto, como un lunático, porque cuando me he dado cuenta llevaba 35 minutos despotricando sin mucho entusiasmo.

Resumen:

Sigo enamorado de Jake Bugg, pero a pesar de Rubin (productor de Johnny Cash) baja un pistón.  Si no fuera por que es imbatible, I am Kloot serían mi número uno.

Miles Kane y Arctic Monkeys. Singles demoledores, albumes no tanto. Why’d You Only Call Me When You’re High? de lo mejor del año, video incluído.

Beady Eye. Singles, disco, directos, no es que sea un ventajista, lo puse casi todo, menos “second bit of the apple”.

Revelaciones: Pink Frost. No se me ocurre ninguna otra gran sorpresa del año.

Retornos por la puerta grande: Bad Religion y The Mission.

Disco que esta en todas las listas y ni de coña aquí: Reflektor de Arcade Fire. Foxygen son revelación para muchos…hipsters. Foals es otro gran fiasco. Así como el retorno de los antiguamente excelsos Kitchens of Distinction. De Kings of Leon es mejor olvidarse, hacen buenos a Coldplay. Nunca volverán a las cotas de su tercer disco.

Decepción personal: Okkevil River. Ringo Deathstarr.

Eels está en mi lista, pero abajo. El debut de Peace también está, pero abajo. Parecía que iban a romper con todo, y discretos. Cage The Elephant creo que lo anómalo fue el disco anterior, que era bueno.

Tampoco me dicen gran cosa Bowie o Johnny Marr (ex The Smiths). My Bloody Valentine tampoco hacía falta que volvieran. The National tiene “I Need My girl” que es maravillosa y como single ha estado en lo alto de mi 2014, pero el resto del disco…ni fu ni fa.

La lista va del 1 al 48 y está tal como la hice, hoy cambiaría muchas cosas.

No hablo mal de nadie, aunque no descarto una coda expresa para eso y dejar algún disco que aún estoy digiriendo.

Y me duele dejar a Indelicates fuera. Son el 49. La vida es injusta, el disco irregular, y a ellos los amo, pero esta vez será una cosa entre ellos y yo.

Suede Queens of the Stone age, Alice in Chains y Nick Cave serían de los que habría que volver a escuchar atentamente.

A ustedes también los amo. No carnalmente (en la mayoría de los casos). Pero si blogueramente. Dance to the hell !!!!!

http://www.ivoox.com/player_ej_3669641_2_1.html?data=lJujm5uYdY6ZmKialZyJd6KpmZKSmaiRdo6ZmKiakpKJe6ShkZKSmaiRkMrn1caYlJWVd4zYytjQ0diRaZi3jrLmxdfTqtWhhpywj5k%3D&