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The Libertines sin The Libertines (y Parte 4)

1 Dic

the libertines

Seguro que teneis otros momentos post-libertines que elegir, y aceptamos tanto opiniones, como improperios ingeniosos. Tendréis vuestros preferidos aquí ausentes (la guitarra contagiosa de Wondering, la cara b Weekenders, o la descarga de adrenalina de You fucking love it por la parte Barat. Quizá los reproches de You Talk, la sinuosidad de In love with a feeling, la perfección pop a lo the jam de nothing comes to nothing, o la rareza casi dub de From Bollywood to Battersea de la parte Doherty). Tal vez lo más controversial sería dejar Killamangiro de Babyshambles fuera, por equilibrar épocas y peso de los discos.

Estos han sido los Libertines sin los Libertines, y explican un poco la crítica que haré a fin de año en la lista de 2015 de este disco. Espero que haya sido un acercamiento diferente al disco de los Libertines. Todo este tapiz tejido en el intermedio de su carrera, explica tanto las continuidades, como los puntos de ruptura.

No somos los mismos, no nos pregunten quiénes somos ni nos pidan que sigamos siéndolo.

16-Dirty Pretty Things: The Enemy

“El enemigo tal y como lo conozco está en mi cabeza”. “Necesitas un corazón tierno para ver a través de la oscuridad”. La mejor letra de la tanda. Barat nunca ha sido evasivo acerca de sus propios demonios, su lucha contra una personalidad depresiva. Pero además la melodía es perfecta. Un striptease interior que repetirá en el disco del retorno libertiniano.

17-Pete Doherty: Broken Love Song

El Doherty crooner ha sacado este mismo año la estupenda Flags of the Old Regime, a la cual hay que dejar decantarse como el buen vino. Broken Love Song es quizá la sublimación del estilo del Doherty acústico, intimista, que se gusta como letrista.

18-Carl Barat and the Jackals: Victory Gin

Este es un disco con pegada sacado con otra banda nueva de trinca el año del retorno libertiniano. Existían varias opciones, la épica Glory Days, la anfetamínica summer in the trenches, War of Roses, que casi parece de los Charlatans, o la que más me ha hecho dudar, la magnífica March of the Idles. Pero es Victory Gin donde recupera todo su punch y energía, y bien podría situarse en los últimos Libertines.

19-Babyshambles: Minefield

La elección obvia para representar al tercer y último disco hasta hoy de Babyshambles, secuela a la precuela, sería el primer single nothing comes to nothing, una canción con más pegada. Sin embargo este medio tiempo está cargado de un halo amenazante y un algo difícil de identificar (una buena guitarra en el estribillo, y sin embargo ese ritmo de letanía ominosa) que la hace distintiva.

20-Carl Barat: She’s Something

Si pretendemos ser representativos, algo de este disco había de salir. Un disco comprensible, un anti-ejercicio de estilo. De calidad inmensamente irregular, Barat trata de hacer un disco de pop lo más alejado de su propio molde posible, pero sin traicionar los referentes que le son propios. El resultado es un monstruo de Frankenstein, con momentos de luz como esta canción mccartnófila.

Bola Extra:

Babyshambles and friends- Janie Jones (Strummerville)

No sólo es una cover de los imprescindibles The Clash, que les viene al pelo, y encaja 100% en su estilo. Aunque no llegaron a coincidir en el estudio, esta es la primera canción en la que colaboraron Doherty y Barat desde la ruptura de Libertines.

En capítulos anteriores:

The Libertines sin the Libertines Parte 1

The Libertines sin the Libertines Parte 2

The Libertines sin the Libertines Parte 3

The Libertines sin the Libertines (parte II)

6 Oct

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En la foto vemos a los cómicos Simon Pegg y Nick Frost libertineando, dos suplentes de lujo.

“That gum you like is coming back with style”

(Twin Peaks)

Es curioso como las cosas de pronto pueden vover a ponerse de moda. Lo mejor del retorno de Libertines es que no forma parte de ningún revival más o menos orquestado. No hay motivos para sospechar de un meditado hype de revista de tendencias (o de música, últimamente lo mismo).

Lo mejor de Anthems for a Doomed youth es que no se trata de un disco más de Libertines, no es el teórico tecer disco de Libertines: En el fondo se trata de una banda nueva. Es un disco debut, es un reboot: la franquicia elige un nuevo punto de partida. La continuidad con la obra anterior existe, pero en cierto modo sería demasiado doloroso, seguir siendo sin más aquella banda, una banda de la que nadie, ni sus fans, han salido indemnes.

There are no innocent byastenders era el documental que recogía el retorno al directo en 2010 de la banda, pero también de modo tangencial, su ascenso y caída. Pero más allá de eso, más allá del cotilleo, y la épica, y la miseria, y el mito y la música, lo que me interesa es que nos muestra a los supervivientes del naufragio de un modo natural, en su día a día, personas diferentes tras tanto tiempo, todavía perplejas, todavía tratando de conectar mediante anécdotas inconexas qué diablos ocurrió.

El documental está a las antípodas de lo que podría ser un desenfreno a lo Julian Temple. Es básicamente gente hablando. Es casi como si tratar desapasionadamente sus intentos de formar parte de una bohemia improvisada y salvaje, incluso antes de triunfar, pudiera desactivar la imagen especular que todavía canibaliza a la banda.

El tratamiento de los excesos y los enfrentamientos y traiciones tendrá su continuidad en Anthems… pero con el control de quién no habla en el momento de pasión, sino con el tiempo y la experiencia.

Experiencia y desfogamiento que atraviesa esas canciones que vamos repasando, los momentos del grupo cuando no eran el grupo:

6-Dirty Pretty Things- Gin and Milk

Todavía en las coordenadas del debut Waterloo to anywhere, otra muestra de energía que podría remitir a la banda madre perfectamente. Sin embargo, acá yo veo más que una descarga de adrenalina. Tanto la guitarra como parte de la melodía retrotraen muy mucho a The Jam, una influencia que será muy presente en todo el segundo album de DPT.

Mensaje cifrado: “I try oh so hard but don’t get so far
You get my respect but we don’t connect
We’re in it together so I’ll love you forever
I love you forever”

7-Babyshambles- Albion

De nuevo Pete ofrece más versatilidad, más registro, y sobre todo más capacidad de melancolía y ternura. ¿Alguna vez habéis sentido nostalgia de un lugar que en realidad no existe? De alguna manera la poética inconexa de Pete, hecha de parches y apuntes, funciona de ese modo, y contruye una canción magnífica sobre el lugar en que vive y que le hace daño, pero también acerca de un lugar que no dejamos de buscar nunca, que reconocemos sólo en nuestros sueños, y en los pequeños detalles que amamos cada día.

8-DPT- Blood thirsty bastards

El mundo es una jungla cruel, y Barat se muestra a medias asqueado y a medias asustado, queriendo tan sólo que le dejen un rincón donde tratar de mantenerse a salvo. El infierno son los demás y en la distopía en que vivimos, Barat se mostraría feliz de resistir junto a alguien, el peso del mundo. Una melodía juguetona para una canción en realidad bastante pesimista. Una oda a la supervivencia en un mundo invivible.

9-Babyshambles- The man who came to stay

No es una elección de las más obvias. Cara b de Killamangiro. Es una canción de la que me gusta mucho el sonido, con una guitarra que al principio suena muy a indie americano, casi a Spoon y una batería y coros que lo hermanan con Division of Laura Lee. Tiene la urgencia que suele imprimir Doherty en unos versos apresurados. Hay dos maneras de interpretar esta canción repleta de referencias a canciones robadas, paranoia, fama y fortuna, una canción sobre un hombre que “fue rey por un día”: como una referencia expresa a Barat. Pero más bien me inclino por otra, es una canción sobre si mismo.

Mensaje cifrado: “There’s a man who came to stay
The boy he replaced, disappeared without a trace…
Stole all my songs and my style away
No-one would say what they wanted to say
So he was king for a day..
If you sail into the sun
Beware the eyes of green
And if the whole room tells you ‘you are the one’
I defy you not to believe them, my son…”

10-DPT- Tired of England

La respuesta a Albion, de algún modo. Una pequeña joya pop que resuena a lo mejor de la new wave inglesa de Elvis Costello en adelante, incluso a los momentos menos deprimentes (y menos celebrados) de The Cure o los Madness más pop. Aunque en realidad esto es un cara a cara con el mejor Julian Cope y Teardrope Explodes. Una canción totalmente subestimada, musicalmente uno de los mejores singles de Barat. Lástima que a la letra le falte precisamente la poética que si contiene Albion.

The Libertines sin The Libertines (Parte 1)

1 Oct
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En Canino se me han adelantado con la crítica (positiva) del disco de Libertines, que como el hijo pródigo han vuelto y de qué forma.Voy a posponer de momento tal crítica, sólo diré que los “himnos por una juventud condenada” (la suya, la nuestra) cumplen sobradamente las enormes expectativas (del retorno de Stone Roses nada se sabe y ya nada se espera) en un momento en el que el hype es un arma de doble filo para ellos. Pero más importante, es ver al duo reconciliado completamente. Love is all around. Pasaron los días de stress post traumático con Carl durmiendo con la escopeta bajo la cama por si Pete entraba a robar.

Pero así, abordando esto con más pausa, me obligo a pensar una aproximación distinta al disco, y es analizando previamente el disco perdido de The Libertines, es decir, ese que pudieron sacar en los más de 10 años separados (si pasamos por alto los conciertos de Reading y Leeds de 2010, semilla del retorno actual).

Es a la vez un repaso de los puntos fuertes de sus carreras paralelas, que no solitarias, y un What if… imaginando un ensamblaje imposible de un disco en común que nunca fue, y que nunca hubiese sido de permanecer juntos: Nunca hubiesen escrito estas canciones, hubieran sido otras.

Atacados por quienes les reclaman que no siguen siendo los mismos (algo que debería ser obvio) y por quienes les consideran demasiado fieles a si mismos (algo que tampoco está mal), demasiado poco parecidos a su versión fiera y juvenil, y demasiado poco alejados de ese sonido y ese fuego, imposibles de ubicar pacíficamente, la ventaja es que no han permanecido en silencio. Han sido fuctíferos, han continuado cantando y contando historias, y este disco de unos no-libertines, explica cómo son los Libertines de 2015, como han llegado a ser.

1- Dirty Pretty Things- 9 Lives

Love Music Hate Racism fue un recopilatorio muy prescindible del NME. Salvo por esta maravilla, casi mi canción preferida de un ex-libertine. Más que en el primer disco de Dirty Pretty Things, esta canción apunta al segundo, con Barat a camino de probar cosas un poco diferentes a su estilo habitual. De nuevo esa tendencia autodestructiva de las bandas inglesas a colocar sus mejores canciones fuera de los LPs, alejándolas y escondiéndolas del público. Y hasta de la crítica.

2-Babyshambles- The 32nd of december

Una canción que empieza con el balbuceo típico de Pete, casi un tarareo, para, como siempre, convertir ese verso escupido en una pieza más de un puzzle perfecto. De las más Libertine del primer disco de Babyshambles.

3-Dirty Pretty Things- Deadwood

Por su ritmo, acelerado, gamberrillo, es de lo más continuista de Barat con la banda madre. Una canción que carece del espíritu punk suicida libertine (algo perfectamente natural, no es posible vivir de continuo en el filo de la navaja), pero que tiene todo lo demás. Probablemente es el ejemplo perfecto para entender las reservas de muchos con el último disco. Demasiado fiel para algunos, la última canción fiel (y sin la pasión que atribuían a Doherty) para otros. A veces unos y otros son los mismos. La cuestión es joder la marrana.

4-Babyshambles- Fuck Forever

En el cómputo de momentos disfrutables post-libertines, en mi caso sale ganando Mr. Barat. Pero los momentos de Doherty, cualitativamente, en ocasiones están a años luz de distancia. Este es el caso. Una canción perfecta. La guitarra rasposa del principio no es original, pero encaja de tal manera en el conjunto, que se convierte en algo singular. El estribillo es brutal, la capacidad de Doherty de arrastar melodías y cambiar de tercio mientras hace de cuentacuentos, pasmosa. Básicamente, me parece la mejor canción parida por cualquiera de los dos.

5-Dirty Pretty Things- Bang Bang you are dead

Barat coge el ambiente del desierto americano, a Hazelwood, las trompetas y las noches canallas californianas de Arthur Lee, y se las lleva al terreno libertine a un ritmo pop-punk juguetón que suena, literalmente, como un tiro. En directo se deja de arreglos de viento y va al grano. Una de las canciones de lo que desde el primer momento fue un diálogo a ratos amargo entre los dos sobre su amistad/enemistad, amor, odio, fracaso y éxito. Infierno prsonal. O purgatorio en todo caso.

I knew all along
But I was loathe to believe
There was nothing but spite
Fury and lies of the words that you weave