Swervedriver: El ruido y la furia

4 Sep

Si resultaba forzado pero justificado incluir a Boo Radleys en el shoegaze, la inclusión de Swervedriver se antoja aún más difícil de defender.

Estilísticamente, aparte de su pasión por el ruidismo guitarrero, y ciertos brochazos o toques, no responden demasiado al perfil, incluso aunque hemos venido maldiciendo y sembrando dudas acerca del canon shoegázico.

No, Swervedriver encajarían a priori más en coétaneos, adyacentes, simpatizantes.

Pero se antojan necesarios. Si Boo Radleys aportaban matices, Swervedriver aportan dos cosas fundamentales al shoegaze:

Son el puente entre el movimiento británico y el grunge, elemento de enlace entre dos tendencias no tan alejadas y desconexas entre sí como cabría suponer.

Y, aún más notable…son el grupo de toda la hornada que tenían más posibilidades de tener éxito. Porque el shoegaze (a diferencia de su revivalismo) es un movimiento eminentemente local. Ride tuvieron algunos singles en las listas y prestigio en las islas, pero fuera ni el tato.

Boo Radleys triunfaron en su reconversión pop, y también de forma limitada y nacional.

My Bloody Valentine nunca han pasado de ser un grupo minoritario, mimado de la crítica pero de paupérrimas ventas, cuyo culto ha crecido a posteriori.

Swervedriver no triunfaron, pero lo tenían todo para llevar aunque solo fuera en calidad de influencia, parentesco o afinidad, al shoegaze al siguiente nivel, al que nunca alcanzó, a la conquista de América y del éxito comercial, de la MTV y del reconocimiento mundial.

Haciendo un ejercicio de ucronía, un what if musical, si Swervedriver hubieran tenido más suerte (y eran el único grupo pinchable en radios norteamericanas de toda la camada. Insistieron mucho y sin fortuna en las giras americanas en sus inicios) mucha gente habría conocido el shoegaze de rebote, por simpatía, y hubiese llegado a ser tan influyente como el grunge.

Es mera especulación, pero no me parece descabellada…

Además, aventuras posteriores de su frontman alimentan la sospecha de que si Swervedriver no jugaban a ser shoegazers con todas las de la ley, era precisamente porque sabían que tenían posibilidades, y no querían limitarse, sino que preferían un perfil más indefinido, entre el indie rock, el shoegaze, el grunge, y el pop puro y duro. Eran un grupo “catch-all”.

Y haríamos mal en menospreciarlos por ello. Sorprendentemente, sus canciones han envejecido mucho mejor que las de la mayoría de grupos shoegaze. The Hitcher o Never Loose That Feeling suenan extremadamente bien hoy en día.

Raise es su album más vinculado al shoegaze. En Mezcal Head suenan mucho más accesibles, pero uno se sorprende: cuanto más accesibles, mejor envejecen. Finalmente Ejector Seat Reservation, su mejor disco, se aleja tanto del canon que podría ser un disco de rock americano, aunque irónicamente ya daban el éxito americano por perdido y no se publicó allí , podría ser un disco de pop inglés, de ex shoegazers, o de punk-popers irlandeses “a la” China drum (o mejor, a lo Compulsion). La amigüedad al poder. Casi parece que estuvieran borrando sus huellas a la espera del salto que nunca se llega a dar, cuando su tiempo ha pasado e incluso el grunge con el que se quieren hermanar-medir-desafiar-infiltrar comienza a flaquear…

99th Dream confirma esa bajada, ese anacronismo, ese intento de facturar indie rock tan solo, ese último gesto desesperado, mediocre e improcedente.

Una banda menor, sin duda, pero cogiendo el Juggernaut Rides ’89-’98, el recopilatorio, uno no lo diría, especialmente en esa época de principios de los 90. Sin duda la influencia americana es enorme…pero hay momentos, en que es difícil no percibir cierto entente con algunos compañeros shoegazers (Slowdive). Duel o The Hitcher difícilmente podrían excluirse en un recuento de canciones del género, si bien en la división menos ortodoxa.

Swervedriver es, en definitiva, un caso claro del potencial desperdiciado, y por eso, su inclusión “por simpatía” con un género que ha sido olvidado y ninguneado sistemáticamente. Parece que al fin y al cabo, la relación entre ambos tal vez era ésa.

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Una respuesta to “Swervedriver: El ruido y la furia”

  1. Paolo2000 septiembre 14, 2010 a 10:30 am #

    Lamento reconocer que este grupo lo tengo bastante fuera del radar pero nunca es tarde. Siempre me pareció que tenían un punto de actitud y una falta de amaneramiento muy saludable. A recuperar…PS: Durante una temporada los confundi con un grupo nazi llamado Skrewdriver y me daba escalofrios la pasión del NME…

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