Maniac de Cary Fukunaga

3 Jul

Maniac es un proyecto de Cary Fukunaga (True Detective) que llegó al Netflix al mismo tiempo que Russian Doll, pero que por diversas razones, me ha llevado más tiempo y más de un visionado procesar.

Con un trasfondo situado en un futuro (muy) cercano, una sociedad aséptica, en el que las personas pueden vender su atención a “hombres anuncio” que les recitan publicidad a cambio de recibir dinero por escucharla, o dónde hay servicios de alquiler de amigos, tiene una estética que coquetea con cierto toque kitsch (El Dormilón de Woody Allen, Wes Anderson, Legión de Noah Wyle).

El hilo narrativo se centra en un ensayo clínico de una droga que combinada con una IA que simula realidades virtuales, está destinada a acabar con la infelicidad, a poner patas arriba el mundo de la psicoterapia, llevada a cabo por un conjunto de científicos como poco excéntricos (Theroux parece tener carta blanca para sobreactuar como el reprimido hijo de una terapeuta superventas. Atención a la disfuncional madre en la actuación de Sally Field y la descacharrante subtrama freudiana).

Owen Milgrim (Jonnah Hill, en una clara referencia al experimento Milgram) lleva una anodina existencia alejado de su acaudalada pero despiadada familia (Gabriel Byrne hace un retrato de la aristocracia neoyorkina digna de un mafioso sociópata que le insta a mentir en juicio para defender a la familia de denuncias de acoso sexual, algo que se desarrollará en la trama) mientras lidia con un pasado de problemas mentales, amigos imaginarios que le dicen que hay un patrón y que va a salvar el mundo, y una existencia parecida al del protagonista de Brazil, con empleo burocrático y minipiso deprimente incluído.

Annie Landsberg (Emma Stone) es una joven dependiente de la droga experimental (que consigue bajo mano, pero que no es suficiente), reviviendo una y otra vez un trauma familiar, y totalmente alienada de todos en su vida (su padre literalmente vive encerrado en un mini-container porque no puede lidiar con el mundo exterior) portando una máscara de cinismo e indiferencia.

Lo que ambos personajes comparten es la soledad, el dolor, la falta de esperanza y la incapacidad de comunicarse, de conectar con nadie, de llevar una vida funcional, de encajar, de disfrutar de nada en absoluto. Son seres que deambulan en busca de un sentido y profundamente dañados, doloridos, heridos. Y de eso trata la serie.

Dejando de lado los giros a lo Hal 9.000 que pueden hacer descarrilar el ensayo clínico, esta serie nos habla de la supervivencia humana en un mundo inhumano, de como vivir en las ciudades sin alma, de cómo vivir y no sólo sobrevivir.

En los escenarios de realidad virtual Owen y Annie llegan a compartir situaciones (realidades en que son un matrimonio de white trash en una misión ecológica, o una pareja de ladrones de guante blanco en los años 20) algo que se supone que no debe ocurrir, ya que la experiencia es personal, con un fuerte acento en las fantasías y símbolos que enmascaran nuestros conflictos más terribles, aquellos que no nos atrevemos a confrontar. En otros escenarios confrontarán sus demonios solos ya sea frente a un capo mafioso (con Byrne y un taladro) o una fantasía épica (Stone como improbable heroína Tolkeniana alcoholizada) siempre con un toque surrealista, que impregna el mundo real también.

Es, en definitiva, la historia de dos personas que llegan a conocer el dolor del otro, que llegan a reconocerse, cuidarse, tenderse la mano, en un mundo en donde la consigna es cada uno por si mismo, es, y no me parece poca cosa, la historia de una amistad improbable entre un hombre probablemente esquizofrénico que duda de sus propios ojos y su juicio, y una mujer amargamente deprimida y sin esperanza.

Es la historia de como llegaron a hacerse amigos y se aliaron para mantenerse humanos en ese mundo profundamente inhumano de un futuro demasiado cercano.

Podcasteando- Guest star en Cinta de Varios #13 Bad cover version

17 Jun

 

 

Con mucho mono de hacer podcast, el imprescindible Lutxo tuvo a bien contar conmigo en un especial de su podcast Cinta de Varios (capítulo 13) sobre versiones, rememorando la sección en que por acá montábamos una guerra de covers en la cual el circo romano de lectores debía inclinar el pulgar arriba…o abajo… El podcast se titula Bad Cover Version en honor a cierto videoclip de Pulp

Lo mejor, siempre, la charla distendida, mucha de la cual ha quedado editada, en privado (la situación del racismo en USA, de Biden, y mil otros off topics). Para no estropear mucho la sorpresa, hay versiones de Gloria Jones, Beach Boys, Oasis, Arctic Monkeys, Nancy Sinatra & Lee Hazelwood y The Doors, una selección de 8 versiones de entre una preselección de una treintena.. De las que puede caer un spin off en mi propio podcast…

Las versiones son un placer perverso, y acá las diseccionamos con disfrute de los amantes de la heterodoxia musical! Acá lo podéis descargar… o escuchar aquí abajo…

 

“Canta tu canción sobre todas las imitaciones tristes que lo hicieron tan mal
Es como un «Tom & Jerry» tardío, cuando los dos podían hablar
Como los Stones desde los 80, como los últimos días de Southfork
Como «El planeta de los simios» en la televisión,

la cara b de «Til the Band Comes in”
Como una caja de marca blanca de copos de maíz:

te va a defraudar amiga mía”

(Pulp, Bad Cover Version)

 

En un lugar solitario

10 Jun

Una vez había tenido felicidad pero por un tiempo tan breve; La felicidad estaba hecha de mercurio, se te va de las manos como un capricho súbito. De repente, sintió el calor de las lágrimas en sus ojos y sacudió la cabeza con rabia. No lo pensaría, nunca volvería a pensar en eso. Fue hace mucho tiempo en un pasado antiguo. Al diablo con la felicidad. Más importante era la emoción, el poder y la agitación de la lujuria. Esos te hacen olvidar. Hicieron de la felicidad un malvavisco rosado.”

In a Lonely Place
(Dorothy B. Hughes)

“¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?” de Charles Bukowski

10 Jun

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

(Sólo Bukowski: EL MAYOR ARCHIVO DE LA RED DEL POETA Y ESCRITOR CHARLES BUKOWSKI)

Carnival of Souls

25 May

“The world is so different in daylight. But in the dark, your fantasies get so out of hand. In the daylight, everything falls back into place again.”
—Mary Henry in Carnival of Souls

Herk Harvey era un empleado de la Centron Corporation de Lawrence, Kansas, que se dedicaba a las películas educacionales y videos orientativos formativos de profesionales. En 1962, con 30.000 dólares de la época, un equipo de entusiastas, y tácticas de cine guerrilla, hizo una película de serie b fantástica, el Carnaval de las Almas, llamada a convertirse en una cult-movie. Sería su única incursión, por puro amor al cine, diferenciándose de otras series b a lo Corman con una vocación marcadamente comercial.

A estas alturas, John Cassavetes, el que sería el antecesor de las técnicas de cine indie barato, sólo había dirigido Shadows y Too Late Blues. Quizá la forma de producir de Cassavetes no se deba a la película de Harvey, pero sorprende lo mucho en que coinciden. Frankenheimer apenas había abandonado la TV. Tras Touch of Evil, Orson Welles todavía estaba por iniciar su exilio en el que manejaría presupuestos ajustados, empezando con El Proceso y Campanadas a Medianoche, y desarrollaría un modo de producir precario y arriesgado con muchos hallazgos y no pocos fracasos. Herk Harvey puede considerarse un auténtico pionero, lleno de soluciones imaginativas a nivel de efectos, caracterizaciones, formas de rodar, localizaciones y ambientación fantasmagórica.

Las referencias inmediatas de Carnival of Souls son Psycho (1960) de Hitchcock, Murneau y y el impresionismo del gabinete del dr. Caligari, y la serie Twiglight Zone de Rod Serling (1959) con la que comparte estética y sensibilidad, al emplazar el género fantástico y terrorífico en el corazón de la estética de la América de Eisenhower. Otras referencias apuntarían al noir menos obvio, como Hitch-hiker de la imprescindible directora Ida Lupino.

Todavía más importante sería la influencia de Carnival of Souls en dos directores seminales: George A. Romero y David Lynch. El primero adoptaría la estética, la logística de guerrilla, la producción, la dirección de actores. El segundo adoptaría la cualidad de sueño y pesadilla, el ambiente onírico, el costumbrismo de la América conformista súbitamente perturbado por lo extraño, inexplicable, el eros y el tánatos filtrándose en la “normalidad” como lo inconsciente expulsado por el conformismo consumista y racionalista. Carretera Perdida es casi un remake no confeso de Carnival of Souls, y ésta se puede intuir como influencia tras Blue Velvet, Mullholland Drive, Twin Peaks e incluso Erasehead.

Sin embargo, Carnival of Souls es mucho más. Un cuento fantástico que comienza con un accidente de coche, sigue con el traslado de una organista de iglesia a un pueblo modélico, las visiones pesadillescas de un extraño hombre con aspecto de espectro, la fascinación por un hangar abandonado que fue en tiempos un balneario, momentos de desconexión de la realidad en que la protagonista no puede ser percibida o escuchada por quienes la rodean, dejándola aislada, perturbada, desesperada por existir…

Y sin embargo, en su vida cotidiana, una vida solitaria, vemos como nuestra protagonista es una mujer sola, con un trabajo, no interesada en los avances rapaces de su vecino en la fonda, un baboso admirador con incipientes problemas alcohólicos que nos deja bien claro que las mujeres de la era Eisenhower no están para ser independientes. Esa independencia y solitud es lo que deja marcada a la protagonista, también rechazada en su trabajo, en el que se le exige una fé, una predisposición a ser parte del rebaño pastoral de la comunidad, que no está dispuesta a adoptar. Mientras, su psyque se va viendo arrastrada a un mundo de espectros y absurdos oníricos, mientras pierde pie en la realidad cotidiana desapareciendo de la misma de forma intermitente, dejando de ser vista por los ciudadanos “normales”.

Como algunas de las grandes joyas de la época, funciona como cuento fantástico y terrorífico, y como sática de una sociedad conformista, misógina, machista y tradicional, en la cual es imposible hacer contacto realmente con nadie, siendo todos almas condenadas. Imprescindible.

Crítica Criterion

Sueño y Realidad en Carnival of Souls

Entrevista con Herk Harvey

Trailer:

Película entera en Castellano:

Single de la semana- Lonnie Holley- I Woke Up in a Fucked America (2018)

18 May

¿Alguna vez han tenido la sensación de que les han tomado el pelo? Parafraseando la última frase en directo de los Sex Pistols, efectivamente, nos lo han estado tomando. O nos hemos refugiado en la fantasía que nos han ido proporcionando, la narcótica experiencia de la ilusión. En ese sentido, ningún engaño como el autoengaño.

Tengo la urgente necesidad de dirigir mi mirada a la música que realmente tiene algo que decir, algo urgente, quizás obvio, y quizás además algo no tan obvio en absoluto.

Preparando mi retorno al podcasting, para comentar nada más y nada menos que los dos últimos años musicales, me detengo en este single de Lonnie Holley: Me desperté en una América jodida. Precisamente el tipo de trallazo directo a las tripas, el derechazo de un boxeador que lo deja a uno tendido en la lona.

Un comentario social excelentemente reseñado en la llorada (por algunos) Rockdeluxe por Marc Muñoz. Atentos a la letra:

"Me fui a dormir
Me fui a dormir
Anticipando
A un soñador

Caí más profundo, más profundo, más profundo
Más profundo en un sueño
Y soñé que me despertaba
Que me desperté
En una América jodida

Dolido con el oropel, disminuí la velocidad
Y estaba llorando, llorando
Desperté desperté
En una jodida, jodida America
Llorando fuerte que mi vida fue eso aquí
Eso que ahora estaba causando lágrimas

Un muro, un muro
Todo sobre el muro, todo sobre el muro
Discutiendo, boxeando, y luchando por el muro
Todo el camino hasta un muro, soñé

Desperté en una jodida América
Parecía más feliz
Viendo la mejor parte de mi sueño
De la realidad, de lo que podría llegar a ser el futuro"


Una letanía recitativa a lo Gil-Scott Heron, una psicodelia-soul 
hipnótica,un mantra alucinado de decepción, desconsuelo, sueños 
rotos, en una sociedad en descomposición y retirada. 
Acompañada de un clip que tiene la lógica de un sueño o una 
pesadilla, nos habla de soledad, de las promesas rotas del sueño 
americano y por extensión, de la sociedad del progreso.

Los tiempos del pacto social y de la seguridad fueron una 
excepción en la historia de la humanidad. La exposición a la 
precariedad, el peligro, la ley de los fuertes, las pestes, 
los desastres, las guerras, la soledad, el dolor y 
la mortalidad humana, y que incluso en esa caída de la 
esperanza, es posible ver en los otros, 
y en nosotros mismos, una semilla de esperanza y solidaridad, 
denunciando los muros y las cárceles mentales del jodido país 
en que un día, de pronto, nos despertamos. Así acaba:

Viendo la mejor parte de mi sueño 
De la realidad, 
de lo que podría llegar a ser el futuro"


							

La insoportable levedad del blog

14 May

Paradojas y espejos deformantes. El guadianesco ritmo de este blog es en realidad producto de una reflexión profunda. Una reflexión acerca de los tiempos y del yo.

Conforme las redes sociales se convierten en la galería de tiro de ingenios como balazos, chispazos breves y microscópicos que iluminan la noche por un segundo, en el mejor de los casos, recomendaciones entusiastas de cultura pop, invectivas airadas, cotilleos vouyerísticos, y, principalmente, monólogos de vanidades, los blogs se fueron vaciando de esos contenidos. Se volvieron más magros, pero quizá, más sustanciales.

Sin embargo, puede decirse, que mi ego personal ha ido menguando con los años, consciente de la máxima de Wittgenstein, “de aquello de los que no se puede hablar más vale callar”, perplejo ante las pocas cosas de verdadero interés que quedan por decir sin riesgo de repetirse, quizá, ensimismado en las manías y obsesiones personales, las filias y fobias, las invectivas de falsos expertos ante el mundo en llamas (aquello que llamamos política u opinión, o economía, geografía urbana o incluso poesía viva)

Es una melancólica constatación de que se ha dicho todo ya de mil formas distintas, y provoca cierto cansancio la arrogancia de aportar más letra muerta al peso del ruido que ahoga hoy día internet en un zumbido constante y adictivo de actualizaciones sin verdadera trascendencia actual.

Creo que es esa aversión a la necesidad de actualizarse, de tener la última palabra, la última tendencia del rock, del mundo audiovisual o literario, lo que provoca en mí esa desidia apática, ese silencio tan poco propio de mí. Tanto tiempo planeando escribir tal relato, emprender tal proyecto, retomar tal podcast, subir tal reseña. Existe cierta tiranía del ego, de la palabra como discurso perturbado y perturbador, embriagador, de un predicador borracho de su propia verdad, clamando perplejo en Hyde Park, subido a un tonel.

Tal vez la verdad, la belleza, la palabra, son algo mucho más humilde, una anotación a lápiz en el margen de un libro hecha para uno mismo, una palabra en un cuaderno que nadie leerá, una mirada triste por la ventana mientras los pensamientos fluyen como lágrimas tenues, no vertidas para que nadie repare en ellas, sino porque salen del corazón, un árbol que se derrumba en un bosque desierto.

La ausencia de ruido.

Anti España 3

6 May

“No sé quiénes tendrían que producirnos más horror: si los del «Caiga quien caiga», los del «Aquí va a haber que tomar una determinación» o los del «Esto lo arreglaba yo en veinticuatro horas». ¡Dios, pero qué tenebrosamente españolas suenan estas frases! ¿Qué tradición de rencor inextinto, de maldad infligida o padecida, ha podido dejar en el alma de los españoles un poso tan siniestro? ¿Qué ha podido marcar a fuego semejante impronta, para cuyo espíritu no se me ocurre ahora ningún nombre más propio y expresivo que el de «mentalidad sumarísima»?

Sin embargo, a veces parece entreverse en tales actitudes, al menos en la tertulia del café, un elemento de histrionismo: mostrarse sumarísimo, bramar henchido de santa indignación, reiterando el testimonio de cuán acérrimamente enemigo se es de la gentuza, suena también, afortunadamente, a un viejo y gastado número de teatro malo.”

(Sánchez Ferlosio)

Quis custodiet ipsos custodes?

29 Abr

Imagen de Laurent Durieux subastada por Mondo para causas benéficas relacionadas con el COVID-19 y los sin techo.

Nos quejamos de la policía de balcón, de los linchamientos en redes sociales, de los vecinos que tachan de ratas a los médicos dedicados a salvarlos pero que se convierten en cuerpos inconvenientes en su cercanía. El infierno son los demás sin duda.

Pero me gustaría ir más allá. A pesar de la vuelta de la biopolítica, de la que nos avisa el filósofo Agamben, parece que el esquema de Foucault se ha complicado, de un modo en que de tesis y antítesis, surge algo nuevo.

Foucault habla de medidas excepcionales por una plaga, como paso previo para explicarnos que el modelo panóptico del filósofo Bentham, de vigilancia anónima y discreta, es un nuevo paso evolutivo del poder. Ahora bien, esta plaga nos llega justo después de que el modelo panóptico se haya implantado efectivamente de forma cibernética: Hemos cambiado nuestro comportamiento vía redes sociales para convertirnos en vigilantes, llenos de prejuicios, de nuestros semejantes y… de nosotros mismos. Y en esto, en ese modelo de carceleros de nosotros mismos, llegó la plaga, y la excepcionalidad. Pero de esa excepcionalidad no surgirá un modelo completamente nuevo de vigilancia, sino que se refinará el modelo actual, que hemos naturalizado hasta el punto de no darnos cuenta de su funcionamiento.

Podemos presentirlo en la forma en que la información circula memetizada, a velocidad peligrosa, convertida en ruido, en veneno, en cascada incontrolada, en unos y ceros sin verificación, en emociones sincronizadas, como diría el filósofo Virilio, en un tiempo simultáneo que anula la Historia, pero también que diluye nuestra capacidad de reflexión y de individuación: El rebaño ciego del que habla Brunner, el escritor de ciencia ficción cercana, en su trilogía del desastre.

Podemos presentirlo en el modo en que se habla de nueva normalidad, en que, con una economía destruída, no asumimos la perplejidad de que, en términos productivos, somos totalmente prescindibles. La solidaridad y la resistencia solían tener la fuerza en sus números, en lo colectivo, y nos hemos visto obligados al aislamiento y la división entre los dignos de salvación y los dignos de lástima.

Hay una convergencia entre la vigilancia electrónica, el comportamiento memético, el miedo a perder nuestra precaria situación vital, y la vuelta del Estado, que algunos celebran como anéstetico para el dolor social de esta posguerra viral, otros como regulador de los excesos e imprevistos, y algunos, nos tememos, como fuerza tecnocrática del status quo.

Ya hay voces que hablan de que hace falta no una nueva normalidad, sino una singularidad, en que nuestro papel de individuos se valore de otro modo, en que no perpetuemos una vigilancia castradora, no en aras de un necesario control sanitario, sino en sintonía con un aterrador control social automático, un common sense que sancione como criminal al que no encaje en la normalidad, la productividad, y la resignación. Creo que debemos abordar la aventura de ser individuos de nuevo, y para vivir esa aventura, quizá debamos asumir que habrá desastres, accidentes, penurias, sangre, sudor y lágrimas, y que es nuestra tarea convertirlas en las piedras fundacionales de otro tipo de manera de existir. Una fuera de la zona de confort.

“El conocimiento vinculado al poder, no solo asume la autoridad de ‘la verdad’ sino que tiene el poder de hacerse realidad. Todo el conocimiento, una vez aplicado en el mundo real, tiene efectos y, en ese sentido, al menos, “se convierte en verdad”. El conocimiento, una vez utilizado para regular la conducta de los demás, implica restricción, regulación y disciplina de la práctica. Por lo tanto, ‘no hay relación de poder sin la constitución correlativa de un campo de conocimiento, ni ningún conocimiento que no presuponga y constituya al mismo tiempo, relaciones de poder”

(Foucault 1977,27).

“De ahí el efecto principal del Panóptico: inducir en el interno un estado de visibilidad consciente y permanente que asegura el funcionamiento automático del poder.

Entonces, para organizar las cosas, la vigilancia es permanente en sus efectos, incluso si es discontinua en sus acciones; que la perfección del poder debe tender a dejar su real ejercicio innecesario; que este aparato arquitectónico debería ser un máquina para crear y mantener una relación de poder independiente de la persona que lo ejerce; en resumen, que los internos deben ser atrapados en una situación de poder de la cual ellos mismos son portadores.

Para lograr esto, es a la vez demasiado y muy poco que el el prisionero deba ser observado constantemente por un inspector: muy poco, porque lo que importa es que él sabe que debe ser observado; demasiado, porque no tiene necesidad de ser así.”

“Cualquier individuo, tomado casi al azar, puede operar la máquina: en ausencia del director, su familia, sus amigos, sus visitantes, incluso sus sirvientes (Bentham, 45). Del mismo modo, no importa qué motivo lo anima: la curiosidad de lo indiscreto, la malicia de un niño, sed de conocimiento de un filósofo que desea visitar este museo de la naturaleza humana, o la perversidad de aquellos que disfrutan espiando y castigando. Cuanto más numerosos observadores anónimos y temporales son,  mayor el riesgo para el interno de ser sorprendido y mayor es su ansiedad y conciencia de ser observado”

“El panóptico funciona como una especie de laboratorio del poder. Gracias a sus mecanismos de observación, se gana en eficiencia y en la capacidad de penetrar en el comportamiento de los hombres; el conocimiento sigue los avances del poder, descubriendo nuevos objetos de conocimiento sobre todas las superficies en las que se ejerce el poder” 

“La ciudad afectada por la peste frente al establecimiento panóptico. Las diferencias son importantes. Marcan, a una distancia de un siglo y medio, las transformaciones del programa disciplinario. En el primer caso, hay una situación excepcional: contra un extraordinario mal, el poder se moviliza; se hace presente en todas partes y visible; inventa nuevos mecanismos; se separa, se inmoviliza, provoca particiones; construye por un tiempo lo que es a la vez una contraciudad y la sociedad perfecta, impone un funcionamiento ideal, pero que es reducido, en el análisis final, como el mal que combate, dualismo de vida y muerte: lo que se mueve trae muerte, y uno mata lo que se mueve. El panóptico, por otro lado, debe ser entendido como un modelo de funcionamiento generalizable; Una manera de definir el poder en términos de la vida cotidiana de los hombres.”

“El Panóptico es polivalente en sus aplicaciones; sirve para reformar prisioneros, pero también para tratar pacientes, instruir a los escolares, limitar al demente, supervisar a los trabajadores, poner a trabajar a los mendigos y ociosos. Es un tipo de ubicación de cuerpos en el espacio, de distribución de individuos en relación entre sí, de organización jerárquica, de disposición de centros y canales de poder, de definición de los instrumentos y modos de intervención del poder, que pueden implementarse en hospitales, talleres, escuelas, prisiones. Cada vez que uno trata con una multiplicidad de individuos en quienes se debe imponer una tarea o una forma particular de comportamiento, el esquema panóptico puede ser usado.”

(Foucault, Vigilar y Castigar)

Diario del año de la Peste- Daniel Defoe

6 Abr

“Durante algunas semanas la prisa de la gente era tal, que hacía casi imposible llegar hasta las puertas del corregidor; una muchedumbre apremiante se apiñaba allí para obtener pases y certificados de salud, como para viajar al extranjero, ya que sin los mismos no se les permitía pasar a través de las ciudades situadas en los caminos, ni se les daba alojamiento en ninguna posada. Ahora bien, como durante todo este tiempo no había muerto nadie dentro de la ciudad, el corregidor daba sin ninguna dificultad certificados de salud a todos aquellos que habitaban en las noventa y siete parroquias; y durante algún tiempo también a los que vivían fuera de la ciudad.
Esta prisa, como digo, continuó durante algunas semanas, es decir, durante los meses de mayo y junio, con mayor motivo aún, puesto que se rumoreaba que aparecería una orden del Gobierno para poner vallas y barreras en los caminos a fin de impedir que la gente viajase; y que los pueblos sobre los caminos no tolerarían el paso de los londinenses por miedo a que trajesen consigo la epidemia, si bien ninguno de estos rumores tenía otro fundamento que la imaginación, por lo menos al principio.

Entonces comencé a pensar seriamente en mí mismo, en mi propio caso y en lo que debería hacer conmigo mismo; es decir, si debería decidir quedarme en Londres o bien cerrar mi casa y huir como muchos de mis vecinos. He escrito este extremo tan detalladamente, porque no sé si podrá ser de utilidad a aquellos que vengan después de mí, si les aconteciese el verse amenazados por el mismo peligro y si tuviesen que decidir de la misma manera; por ello, deseo que esta narración llegue a ellos más en calidad de orientación de sus actos que de historia de los míos, puesto que no les valdrá un ardite el saber lo que ha sido de mí.

Me enfrentaba a dos cuestiones importantes: una de ellas era el manejo de mi tienda y mi negocio, que era de consideración y en el que estaba embarcado todo lo que yo poseía en el mundo; la otra era la preservación de mi vida en la calamidad tan funesta que, según veía, iba a caer sobre toda la ciudad y que, sin embargo, por grande que fuese, siempre sería mucho menor de lo que imaginaban mis temores y los de las demás gentes…”

 

“Las aprensiones de la gente estaban igualmente multiplicadas por los engaños de aquellos tiempos, en los que, según creo, las gentes eran, no puedo imaginar por qué causa, más adictas de lo que nunca fueron, antes o después de entonces, a las profecías y conjuros astrológicos, sueños y cuentos de viejas…”

“Por otra parte, resulta increíble y difícil de imaginar la manera en que los pilares de las casas y las esquinas de las calles estaban recubiertos de carteles de doctores y letreros de ignorantes individuos, sortílegos y entremetidos medicastros, que invitaban a la gente a acudir a ellos en busca de remedios, anuncios embellecidos con perlas como éstas: «Infalibles píldoras preventivas contra la plaga», «Preservativos seguros contra el contagio», «Eficacísimos cordiales contra la corrupción del aire», «Prescripciones exactas para guía del cuerpo en caso de contagio», «Píldoras antipeste», «Incomparable elixir contra la plaga, nunca antes descubierto», «Un remedio universal contra la plaga», «La única agua de peste verdadera», «El antídoto regio contra todo tipo de contagio»; y tantos más, que no puedo enumerarlos…”

” Mas aquí me refiero a las ordenanzas y disposiciones que se publicaron para gobierno de las familias contagiadas.
He mencionado la orden del cierre de las casas, y creo necesario agregar algo particular, pues esta parte de la historia de la peste es muy triste; y porque también es menester contar su parte más atroz.
Fue alrededor del mes de junio cuando el corregidor de Londres y el concejo de regidores empezaron a preocuparse más especialmente por la ordenación de la ciudad.

Los jueces de paz de Middlesex, por orden del secretario de Estado, habían comenzado a cerrar casas y viviendas en las parroquias de St. Giles-in-the-Fields, St. Martin, St. Clement Danes, etc., con excelentes resultados; ya que en varias calles en las que había estallado la peste, la epidemia cesó cuando se vigilaron estrictamente las susodichas casas infectadas y se puso especial cuidado en enterrar a los muertos tan pronto como se tenía conocimiento de su deceso.”

” Notificación que ha de hacerse de la enfermedad:

El amo de toda casa, tan pronto como cualquier habitante de la misma se queje, ya sea de pústulas o púrpuras, o de hinchazón en cualquier parte del cuerpo, o caiga enferma peligrosamente sin presentar síntomas evidentes de otra enfermedad, ha de notificarlo al examinador sanitario dentro de las dos horas siguientes a la aparición de dicha señal.

Secuestro del enfermo:

Tan pronto como dicho examinador, cirujano o investigador determine que una persona cualquiera está enferma de peste, dicha persona ha de ser secuestrada esa misma noche en la misma casa; y en caso de ser secuestrada, aunque luego no muera, la casa en la que ha enfermado deberá permanecer cerrada durante un mes, una vez que los demás hayan usado los medios preservativos de rigor.

 

Cierre de la casa:

Si cualquier persona hubiere visitado a cualquier hombre del que se sabe que está contagiado de la peste, o hubiere entrado voluntariamente en cualquier casa que se tenga por infectada, no estando autorizado, la casa en que habite ha de ser cerrada durante algunos días por instrucción del examinador

Diversiones:

Que se prohíban terminantemente todas las diversiones, bailes de osos, juegos, cantos de coplas, ejercicios de broqueles y similares motivos de reunión del pueblo; y que las partes transgresoras sean severamente castigadas por cada regidor en su distrito.

Prohibición de festejos:

Que se posterguen todos los festejos públicos, particularmente los de las compañías de esta villa, y las cenas en tabernas, cervecerías y otros lugares de esparcimiento público, hasta nuevo aviso y autorización; y que el dinero así ahorrado sea conservado y empleado en beneficio y auxilio de los pobres atacados por la enfermedad.

Tabernas:

Que se reprima severamente todo exceso y desorden en las tabernas, cervecerías, cafés y bodegas, como pecado público de este tiempo y por ser mayor ocasión para diseminar la peste. Y que no se permita a grupo o persona alguna permanecer ni entrar en ninguna taberna, cervecería o café para beber después de las nueve en punto de la tarde, según la antigua ley y costumbre de esta ciudad, bajo las penas prescritas por la misma.”

Diario del año de la Peste- Daniel Defoe